La obra nueva y la reforma de casas y locales disparan la recaudación municipal

Varios vecinos pasan frente a la promoción de viviendas de la calle Canales. / P. Sánchez / AGM
Varios vecinos pasan frente a la promoción de viviendas de la calle Canales. / P. Sánchez / AGM

Las licencias emitidas en el último año para hacer viviendas multiplican por 2,5 las de los doce meses anteriores

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

En la Calle Muralla del Mar, un grupo de albañiles se afana en la reforma de un piso de la residencia militar de la Armada; en la Calle Mayor, otro ultima los detalles para abrir una tienda en un local comercial; en Jiménez de la Espada, tres obreros preparan otro bajo para un negocios de ropa, y en Los Dolores, una vivienda de un bloque de pisos está siendo reformada para su alquiler o venta. Pese a los retrasos en el trámite de la Administración regional para aprobar las normas transitorias que darán seguridad jurídica a los constructores, el temor a que eso paralice la actividad urbanística ha menguado. No hay más que ver la cantidad de obras de construcción y de remodelación que hay en marcha en el casco histórico, en el Ensanche, en los barrios y en las diputaciones. Hay proyectos nuevos, pero también pequeños trabajos en casas unifamiliares, en locales y en naves, que hacen posible el resurgir de un sector que, hasta hace dos años, tenía el freno echado.

Esta situación, a su vez, está motivando la creación de decenas de puestos de trabajo en la construcción. Obreros que antes estaban en las listas del paro o se veían obligados a marcharse a otras provincias para trabajar tienen ahora unas perspectivas laborales cada vez mejores.

AL DETALLE

1,3 millones
recaudó el Ayutamiento por obra nueva y reformas durante 2016
2,7 millones
ha recaudado el Ayutamiento por obra nueva y reformas en lo que va de 2018
112 proyectos
para nuevas construcciones obtuvieron permiso entre julio de 2016 y julio de 2017
291 licencias
de obra nueva fueron concedidas entre julio de 2017 y julio de 2018

Las arcas municipales

Esta pujanza también tiene un efecto benéfico en las arcas del Ayuntamiento. La recaudación por la construcción de viviendas nuevas y por la reforma de casas y de locales crece como la espuma. Si en 2017 el Consistorio ingresó 1.377.599 euros por el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) que hay que pagar para obtener una licencia de obra, a 31 de julio de este año ya llevaba 2.766.305. A esa cantidad hay que sumarle otro 1,9 millones, de proyectos en fases preliminares, que entrarán en las cuentas municipales en los próximos meses.

Del 1 de julio de 2016 al mismo día de 2017, Urbanismo dio licencia para hacer 112 nuevas viviendas, mientras que del en los doce meses siguientes, el número subió hasta 291. Eso significa que los permisos se multiplicaron por 2,5. En el apartado de reformas, hubo 161 autorizaciones administrativas, de 1 de julio de 2016 a 1 de julio de 2017, y 262 en el año siguiente (un 63% de subida). Para la alcaldesa, Ana Belén Castejón, «pese a que aún no hay normas transitorias, el municipio sigue creciendo gracias a la construcción».

Empresas de reformas, albañiles, negocios de alquiler de maquinaria de construcción, gruistas, camioneros, arquitectos y delineantes, entre otros muchos, se ven beneficiados por este aumento. Los que más, los almacenes de materiales de construcción. Isabel López es gerente, junto a sus hermanos, de uno de ellos, situado entre Los Dolores y la Barriada Hispanoamérica. Allí, las ventas comenzaron a subir el pasado año, «pero en éste ya se ha notado cerca de un 15%», dijo.

Los empresarios siguen a la espera de que se desbloqueen las normas urbanísticas transitorias ya que supondrá todo un «revulsivo» para el municipio. No solo permitirán sacar del cajón proyectos industriales y de construcción de viviendas, sino también crear cientos de puestos de trabajo. En este sentido, el presidente de la Cámara de Comercio, Miguel Martínez, explicó que la resolución de las alegaciones «es cuestión de semanas».

Ocho nuevas promociones

En construcción hay casi una decena de promociones. Entre las primeras está la de la Plaza José María Artés, junto al Palacio Consistorial, donde una cooperativa de propietarios ultima la reforma del edificio. A la venta ya están, a falta de los últimos detalles, las viviendas del edificio Tívoli, en la esquina de la Plaza del Rey con la calle San Agustín. Allí hay proyectado un vivero de empresas y en las plantas superiores, ya acabados, hay 22 pisos de uno, dos y tres dormitorios.

En la Muralla del Mar, la promotora Marcaser comenzó hace un par de meses la rehabilitación de un edificio, donde hará viviendas de distintas superficies de 2,3 y 4 dormitorios, con precios que rondan los 350.000 euros, según su página web. Y en la calle Canales también están arreglando un pequeño inmueble. Lo hace Vera González. Se trata de tres viviendas y un local, que según indicaron fuentes de la constructora ya están vendidos.

Estos son solo unos pocos ejemplos del despegue. Además, son numerosos los proyectos que están a la espera de conseguir los permisos regionales y de que sea aprobada la regulación provisional. Entre ellos destacan el edificio previsto en un solar anexo al colegio Adoratrices, para edificar 42 viviendas en diez plantas; el que tendrá 40 pisos en la calle Wssel de Guimbarda y uno más en Ángel Bruna, del Grupo Unión. Esta misma promotora aguarda para levantar un bloque pegado al supermercado Upper que hay junto al Parque de la Rosa.

En cuanto a las actuaciones fuera del centro, destacan dos al borde del Mar Menor: la construcción de un hotel de cuatro estrellas, en Los Urrutias, que se prevé que esté en funcionamiento el próximo verano, y el levantamiento de un complejo residencial de veinte pisos, en Playa Paraíso.

Escasa oferta

Pese a todo ello, aún existe una escasa oferta de vivienda nueva, que según las inmobiliarias consultadas por este diario, se debe a que durante los años más duros de la crisis apenas se hizo nada en la ciudad. Ahora que hay un buen número de proyectos en la rampa de salida, el problema es la falta de Plan General.