Una obra en la calle Gisbert evitará que la lluvia cause inundaciones

Un operario, a los mandos de una máquina, trabaja en un imbornal de la calle Gisbert. / a. c.
Un operario, a los mandos de una máquina, trabaja en un imbornal de la calle Gisbert. / a. c.

Hidrogea ha cambiado los imbornales en varias calles más y ha iniciado la inspección y la limpieza de desagües de cara a la temporada de 'gota fría'

C. R.CARTAGENA

La empresa encargada de mantener en buen estado el sistema de evacuación de agua en el municipio, Hidrogea, trabaja para evitar que un episodio de lluvias torrenciales pueda causar inundaciones. Un equipo de operarios, con una pequeña excavadora y un camión, concluyeron ayer las obras de mejora del sistema de recogida de pluviales que hay en el túnel de la calle Gisbert, que desemboca en la fachada marítima. Además, los equipos de limpieza de la compañía trabajan estos días en calles de Ciudad Jardín limpiando imbornales y poniéndolos a punto para el otoño.

Los trabajos, que han tenido cerrado el tráfico en la calle Gisbert desde el pasado lunes, tienen como objetivo evitar los problemas de encharcamiento que sufre esta vía cuando llueve. Esa vía es la salida natural de cualquier corriente desde el casco histórico hasta el mar. Por el subsuelo discurre un colector desde el eje Serreta-Caridad, al que van las escorrentías del Monte Sacro. En los últimos episodios de lluvia, Hidrogea detectó algunos colapsos del colector. La finalidad de las obras realizadas es evitar que esto dé lugar a acumulaciones de agua, que afecten también al paseo del Muelle de Alfonso XII.

La solución adoptada ha sido sustituir el canal que había por otro con mayor número de rejillas y que están dispuestas de manera transversal a la carretera, lo cual aumenta su capacidad de absorción. Estas obras de sustitución han sido realizadas ya en otros lugares, en los que podía haber también encharcamientos, como la calle Parque.

Los nuevos imbornales colocados en las calles tienen un sistema de anclaje al asfalto con bridas y bisagras especiales, en lugar de los tornillos de los anteriores. Esto supone que hacen menos ruido cuando los vehículos pasan por encima. De esta manera, resultan menos molestos para los vecinos cuando al paso de los vehículos, sobre todo los que tienen mayor tonelaje, indicaron los operarios encargados de ponerlos.

La limpieza de imbornales y la inspección de las alcantarillas es un trabajo habitual que hacen las brigadas de Hidrogea todos los veranos. Así, se aseguran de que nada obstaculizará ni taponará los desagües cuando llueva.