Nueve años junto a la cama de Margarita

Margarita Espallardo, junto a su marido Francisco Córdoba, antes de la operación. / la verdad
Margarita Espallardo, junto a su marido Francisco Córdoba, antes de la operación. / la verdad

La familia de una mujer que quedó en estado vegetativo en 2010 por un fallo médico exige ser indemnizada para darle «una vida diga»

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

«A día de hoy, sigo sin entender cómo esas personas que estaban dentro del quirófano aquel día son capaces de seguir trabajando y haciendo su vida normal después de lo que hicieron con mi madre. Tampoco entiendo cómo a día de hoy, estas personas siguen sin asumir responsabilidades». Francisco Córdoba es uno de los dos hijos de Margarita Espallardo, una cartagenera de Barrio Peral, de 52 años, que lleva postrada en una cama desde hace nueve años. Aquel fatídico 26 de abril de 2010 entró a un quirófano y por una «negligencia médica» quedó en estado vegetativo.

Desde entonces, ese joven de 20 años lucha junto a su padre, también llamado Francisco, y su hermana Rocío para hacer la vida un poco más fácil a su madre, ingresada en el Hospital Perpetuo Socorro. También, para que «haya justicia».

De momento algo han conseguido. El Juzgado de Primera Instancia Número 83 de Madrid responsabiliza de lo ocurrido a dos anestesistas que la atendieron en el Hospital de Molina de Segura, en una operación para extirparle unos nódulos en la glándula tiroides. Hasta ese centro concertado fue derivada desde el Hospital Santa María del Rosell para adelantar una operación que llevaba meses esperando. Durante la intervención, al ser intubada, surgieron complicaciones que la dejaron casi sin oxígeno durante más de 15 minutos. Esa situación provocó que entrara en un coma clínico que duró ocho meses.

El hospital recurre la sentencia que establece un pago de 1,6 millones de compensación

Los especialistas «ignoraron» el aviso del informe preoperatorio, que indicaba que Espallardo ya había sufrido problemas con la intubación en una cirugía anterior, según dice el fallo judicial. Es por ello por lo que la aseguradora del Hospital de Molina de Segura deberá indemnizar a la familia con 1,62 millones de euros, aunque la sentencia ya ha sido recurrida.

Falta de recursos

«Esto es un calvario para toda la familia. Margarita nunca se recuperará, pero debemos hacer todo lo posible para que el tiempo que esté con nosotros tenga una vida lo más digna posible. Por eso, seguiremos luchando por que se reconozca el fallo finalmente y por la indemnización, para que podamos costearle los cuidados que necesita, a los que ahora no tiene acceso por falta de recursos», explicó el portavoz familiar y cuñado de la víctima, José Andrés Torres.

Francisco Córdoba hijo se encarga cada día de acompañarla por la mañana y por la tarde. El padre acude a darle la medicación por la mañana y por la noche y de alimentarla a mediodía. «No la dejan sola ni un minuto. El marido, cuando no está trabajando, está con ella», añadió Torres.

Margarita vive amarrada a la cama, para evitar que pueda caer con alguno de sus esporádicos movimientos. Depende totalmente de una persona para todo y no se levanta desde hace seis años. «Creemos que se da cuenta de todo, porque a veces ríe y otras llora, cuando hablamos en su presencia. Es injusto lo que ocurrió, alguien se tiene que responsabilizar de todo aquello. Es lo único que pedimos», insistió José Andrés Torres.

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