Noche de folk entre palmeras

Manuela Hernández, Esperanza Martínez, María Isabel Pérez, Conchi Izquierdo, Elisa Zamora y Ofelia González. / FOTOS: PABLO SÁNCHEZ / AGM
Manuela Hernández, Esperanza Martínez, María Isabel Pérez, Conchi Izquierdo, Elisa Zamora y Ofelia González. / FOTOS: PABLO SÁNCHEZ / AGM

ÁNGELA DE LA LLANA

El azul de los focos, proyectado en las palmeras, y un cielo cuajado de estrellas fueron el mejor escenario para el Festival Nacional de Folclore en la Comarca de Cartagena, que celebró el pasado viernes su gran noche de folk, a cargo del grupo Xavier Díaz & Adufeiras de Salitre, de Galicia. Visitantes, autóctonos y muchos aficionados a la música se dieron cita en El Palmeral de las Casas Grandes de La Palma para verles.

Representantes del Grupo Folclórico 'Ciudad de Cartagena', con su presidente, Pedro Gómez, a la cabeza, daban la bienvenida a los asistentes a una de las noches más mágicas y emblemáticas que vive el festival, que este año cumple su XXVII edición. José López 'El Molinero', María del Carmen Velázquez y Pepe López, todos del grupo, contaban con orgullo como «cada año nos vamos superando y nos sentimos más satisfecho de este certamen», que pasa por ser uno de los imprescindibles en cuanto a la música folk se refiere.

Xavier Díez, creador y director del grupo gallego que actuó esa noche, aseguró, poco antes de comenzar el concierto que «actuar en el sur y en la zona del Mediterráneo siempre es muy interesante para nosotros, ya que nos enfrentamos a un publico muy distinto al que conocemos en el norte». Los asistentes les demostraron que saben apreciar la buena música tradicional, venga de donde venga.

Al concierto acudieron espectadores como Manuela Hernández, Esperanza Martínez, María Isabel Pérez, Conchi Izquierdo, Elisa Zamora, Ofelia González, Alicia Baltasar, Javier Lorente, Olga Catasús, María López y Amparo Hernández. Todos ellos aseguraron que hacen todo lo posible por estar todos los años en el certamen, «porque La Palma es un lugar donde uno se siente como en su propia casa».

Arantxa Aznar, directora de la Escuela de Agrónomos de la UPCT, estuvo acompañada por Eva Armero, directora de la finca Tomás Ferro, propiedad de la Politécnica. La Universidad cede el uso todos los años para que sea la sede del festival de folklore. De esta iniciativa ha nacido una estupenda relación que se pone de manifiesto en cada edición.

Un mural sobre el baile

Este año, el rector de la UPCT, Alejandro Díaz Morcillo, inauguró un mural del artista Cristóbal Hernández. Según el propio autor el trabajo «refleja las pisadas en el suelo de una pareja que baila en el grupo de folklore». El artista estuvo arropado por familiares y amigos como Isabel Liria, Cristóbal y Alicia Hernández y María Dolores Barbero.

La noche era propicia para que el público asistente se animara a tomar una cerveza. Sus integrantes pudieron acompañarla de productos típicos del campo de Cartagena. El buen ambiente hizo que la velada fuera de lo más animada para asistentes como María José Hernández y José Manuel Granero, que hicieron el viaje desde Alicante. En La Palma se encontraron con sus amigos de Cartagena, Rosa Muñoz y Emilio Cortés.

Especial interés despertó la exposición fotográfica 'Tierra Heredada', de Joaquín Giró. Se trata de una muestra que le llevó tres meses de trabajo al artista. Ana Romero, comisaria de la muestra, explicaba que el objetivo ha sido recrear escenas de los siglos XVIII y XIX, con fotografías que tienen como protagonistas a los componentes del grupo folklórico.

Antonio Díaz, Virginia Zaragoza, María Teresa Campoy y Carlos Gómez analizaban las instantáneas en blanco y negro. «Son fantásticas», explicaban mientras admiraban todo tipo de montajes en torno al cementerio, con escenas de pastoreo y que recrean la vida cotidiana de un pueblo que conserva como ninguno las tradiciones de las últimas centurias.

Pilar Díaz, una joven componente del grupo, contaba cómo el trabajo de posar para las fotografías ha sido «muy divertido y enriquecedor para todos».

La decoración del escenario, para darle un aire campestre, contribuyó al disfrute de la música. Destacó la figura de un espantapájaros gigante realizado por los niños que han asistido a un ciclo de talleres, en el que conocieron utillaje y técnicas que se han empleado en el campo durante generaciones.

En el concierto no faltaron representantes políticos de Cartagena. También acudieron artistas, pintores y troveros, como Joaquín 'El Palmesano', que llegó acompañado al lugar de su mujer, Loli Vives.