Los musulmanes de Cartagena prevén acoger a 200 fieles en la mezquita de Cuatro Santos

Una mujer pasa ante el local que albergará una mezquita. / J. M. R. / AGM
Una mujer pasa ante el local que albergará una mezquita. / J. M. R. / AGM

La comunidad islámica confía en lograr la licencia municipal para abrir el templo en pocos meses, pese a la recogida de firmas en la barriada

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

Convertir el gimnasio Atlanta de la barriada Cuatro Santos en una mezquita para unos 200 fieles en un par de meses. Ese es el plan de actuación con el que trabaja la Comunidad Islámica de San Antón, apoyada por la Comisión Islámica de España. Para ello, ha comprado este inmueble de dos plantas, que responde a las necesidades de una agrupación de devotos creyentes del Corán que «necesita un local más grande que el que actualmente tiene, con capacidad para unas 80 personas», explicó Ihab Fahmi, miembro de la Junta Directiva de la Comisión Islámica en España.

Los rumores sobre el traslado se extendieron rápidamente entre los vecinos del barrio en el que este gimnasio ha funcionado durante los últimos veinte años. Y la falta de información oficial por parte del Ayuntamiento les han llevado a iniciar una campaña de recogida de firmas para pedir información. Fahmi aseguró ayer que los impulsores de este templo no tienen nada que ocultar. A su juicio, es natural que el crecimiento de la población de credo musulmán en San Antón les lleve a buscar unas instalaciones mejores. Además, en este barrio ya hay una mezquita y, en cambio, en Cuatro Santos no hay ninguna.

Una zona para mujeres

El templo que se traslada «funciona desde hace tiempo y ahora sus promotores han visto la oportunidad de montar un lugar de culto realmente acogedor, en un inmueble de su propiedad. Necesitaban un lugar más amplio, más limpio, mas luminoso y con más posibilidades para desarrollar todas las actividades», explicó el portavoz. Las obras consistirán en la reforma interior del edificio. Conservará las dos plantas, pero habrá una renovación integral. «Uno de los objetivos es que las mujeres tengan un espacio propio. También garantizar la seguridad, con accesos amplios y salidas de emergencia», describió Fahmi.

En las obras participarán los propios fieles, que están dispuestos a contribuir con su trabajo de forma voluntaria y también a aportar su propio dinero a la transformación del edificio. La Comunidad Islámica de San Antón ya ha solicitado la licencia de obra con toda la documentación necesaria para obtenerla. Espera que no haya problemas para ello, a pesar del precedente del proyecto de instalación de un templo islámico en un local de la calle San Antonio El Pobre, cuyo permiso ha sido suspendido por el Ayuntamiento. Sus artífices esperan una respuesta, tras presentar de nuevo la documentación que les fue solicitada pos los técnicos de Urbanismo.

La Administración local se mantiene en silencio respecto al proyecto en la barriada Cuatro Santos, pese a las peticiones de información.

En un antiguo gimnasio

La recogida de firmas por parte de los habitantes del barrio comenzó a principios de mes, cuando empezó a hablarse de la venta en el barrio. El presidente de la asociación de vecinos, Juan Uribe, recibió información de colegas de San Antón respecto al traslado. De ahí parte la petición de apoyos para respaldar la petición al Ayuntamiento, de que la alcaldesa, Ana Belén Castejón, aclare en qué condiciones ha autorizado o va a autorizar la creación de esta mezquita.

Entre las cuestiones que plantean los vecinos está la regulación del aparcamiento, dado que no hay ningún solar o local cercano con capacidad para tantos coches.

«Los vecinos están invitados a la inauguración»

«Lo primero que queremos hacer es mandar un saludo y un mensaje de concordia a los vecinos de Cuatro Santos. El vecindario es una de las cosas más importantes del entorno de una mezquita. No queremos que la vean solo como un lugar de culto musulmán. La puerta está abierta a todos, con independencia de su confesión religiosa. No rechazamos a nadie, por su religión, ni por su sexo, ni por su edad», explicó ayer Ihab Fahmi, miembro del Comisión Islámica de España y de la Unión de las Comunidades Islámicas de España, a las que pertenece la comunidad de San Antón. «Cuando abra, todos están invitados, desde los vecinos hasta los representantes públicos», indicó. Una de las cosas que preocupa a esta comunidad es que se politice su proyecto. «Somos apolíticos y no queremos tener ningún problema», aseguró. Además, rechazó que este centro sea considerado, ni por un momento, como un foco de radicalización islámica que genera potenciales terroristas. «Nosotros somos los primeros que no queremos nada parecido para nuestros hijos. La religión es amor y ayudar al prójimo y está muy alejada de eso», añadió.