La Mar de Músicas cambia nueve conciertos de escenario para no molestar a los vecinos

Montaje, ayer, del escenario en el patio interior de la Facultad de Empresa, para la actuación de Marlon Williams, esta noche. / pablo sánchez / agm
Montaje, ayer, del escenario en el patio interior de la Facultad de Empresa, para la actuación de Marlon Williams, esta noche. / pablo sánchez / agm

Los ciclos de La Mar Chica y Somos de Aquí pasarán de la Plaza de San Francisco a la del CIM, de lunes a viernes

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

La Mar de Músicas respetará la tranquilidad de los vecinos del casco antiguo. A un día de las primeras actuaciones, el festival decidió suprimir el escenario de la Plaza de San Francisco y trasladar los nuevos conciertos previstos allí a la explanada del antiguo Cuartel de Instrucción de Marinería (CIM). Para ello han habilitado una plataforma entre los edificios de la Facultad de Ciencias de la Empresa y la sala Isaac Peral en la que está el submarino.

Las modificaciones ya están en el programa definitivo. Al tratare de actuaciones gratuitas y de acceso libre, el cambio no afectará a la venta de entradas ni habrá que comprobar aforos ni localidades. Este modificación se une a otra que ya había sido prevista, para minimizar también las molestias de los conciertos que tienen lugar de madrugada en el Castillo Árabe, los viernes (19 y 26) y sábados (20 y 27) de festival. En esos cuatro casos, la música tendrá que acabar a las tres de la madrugada y no a las cuatro, como ocurría hasta la edición del año pasado.

Modificaciones

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Traslado de conciertos de la Plaza de San Francisco al CIM
Lunes 22
El-Loren, a las 19 horas, y Río Viré, a las 20.30
Martes 23:
Resonante Basu Band, a las 19 horas, y Moody Sake, a las 20.30
Miércoles 24
Hermanos Infoncundibles, a las 19 horas, y La Tribu29, a las 20.30.
Viernes 26:
Claim, a las 20.30 horas
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Limitación de horarios en el Castillo Árabe
Hoy
Mayra Andrade, de 2 a 3 de la madrugada, hora límite.
Mañana
Conan Osiris, de 2 a 3 de la madrugada, hora límite.
Viernes, 26
Fumaça Petra, de 2 a 3 de la madrugada, hora límite.
Sábado 27
Soleá Morente&Napoleón. De 2 a 3 de la madrugada, hora límite.

Todos los conciertos que pasan de la Plaza de San Francisco a la explanada del CIM son de grupos españoles, en horario de tarde. En el caso de La Mar Chica, ciclo de música dirigido a los niños, los grupos que cambian de sitio son El-Loren, Resonante Basu Band, Hermanos Infoncundibles y Yo soy ratón, todos a las siete de la tarde, de lunes a jueves. En Somos de aquí, que reúne a formaciones musicales de la Región, la hora prevista para el inicio de los concierto es las ocho y media de la tarde. En esa nueva ubicación tocarán, de lunes a viernes, Rio Viré, Moddy Sake, La Tribu 29, Mavica y Claim.

Las actuaciones en el Castillo Árabe acabarán a las tres de la mañana, una hora antes que otros años

Los cambios fueron cerrados ayer y modifican los que aparecen en el diario oficial del certamen, que edita 'La Verdad' y que acompaña a este periódico. La limitación de los horarios en el Castillo Árabe ya había sido acordada. De hecho, a diferencia de otros años, arriba habrá una sola actuación y no dos. De ahí que la música acabe antes.

Parques y Jardines adecentó ayer el palmeral de la Plaza del CIM y sus operarios recogieron los desechos vegetales para dejar lista una zona que acogerá a cientos de personas la semana próxima. El escenario quedará ubicado de espaldas al mar, en la especie de podio de madera que simula un pantalán de un muelle de atraque. Los operarios que ayer se dedicaban al montaje en el patio interior del antiguo CIM, en el Auditorio del Parque Torres y en el Castillo Árabe acondicionarán durante el fin de semana el nuevo escenario para estas actuaciones.

La Plaza de San Francisco fue remodelada entre 2013 y 2014. El objetivo era conseguir que tuviera más vida. Pronto, proliferaron los bares y los restaurantes. El primero fue el quiosco central, de concesión municipal. Le siguieron una decena más en diversos bajos comerciales. De inmediato, la programación cultural empezó a incluir con relativa asiduidad conciertos en la Glorieta.

Los vecinos comenzaron a manifestar su rechazo por la reiteración de eventos que perturbaban su tranquilidad. Ya en la primavera de 2017, las Cruces de Mayo y el Festival de Folk generaron las primeras quejas. El año pasado, la plaza y sus calles anexas (Honda, Jara y Aire) estuvieron de nuevo abarrotadas de barras de bar con motivo de las Cruces. En los tres días que duró la fiesta, la música duró desde el mediodía hasta primera hora de la madrugada, solo con un intervalo de cierta tranquilidad a la hora de la siesta. Decenas de establecimientos de hostelería participaron y los vecinos del centro convirtieron sus quejas en denuncias.

La amenaza de la Fiscalía

El revuelo que se organizó el año pasado obligó a trasladar al Muelle el Festival de Folk. Pero el vecindario ya había visto colmada su paciencia. La nueva legislación marco sobre ruidos, que obligaba a actualizar la ordenanza municipal, le permitió plantarse. Durante los últimos meses, el Ayuntamiento ha recibido escritos de vecinos del centro con advertencias sobre el riesgo que asumía de ser denunciado ante la Fiscalía, si autorizaba cualquier evento musical antes de adaptar la normativa. El acuerdo para aprobarla fue imposible y llegaron las Cruces de Mayo este año.

Hostecar y el Ayuntamiento, que quería respetar el descanso de los vecinos, no llegaron a ningún acuerdo y el programa de actuaciones tuvo que ser modificado, en horarios y grupos, en el último momento. El perfil bajo de las celebraciones evitó los incidentes de años anteriores y las molestias también fueron menores, con una afluencia de público desigual también por el mal tiempo.

En ese contexto, el Ayuntamiento ha decidido adaptar La Mar de Músicas con la misma voluntad de respetar la tranquilidad de los vecinos, aunque ha habido que esperar hasta un día antes para que las modificaciones recibieran el visto bueno definitivo. Su objetivo es que el desarrollo de los conciertos no suponga ningún problema para los ciudadanos del centro urbano. Los cambios en la Plaza de San Francisco y en el Castillo Árabe son considerados suficientes. Ningún otro escenario registrará modificaciones.

Muy atentos a precedentes como el de Cáceres

La falta de una ordenanza de ruidos actualizada y precedentes como la decisión judicial que ordenó el ingreso en prisión de un grupo de hosteleros en Cáceres por las molestias de sus negocios han llevado al Ayuntamiento a ser muy escrupuloso en el respeto a la tranquilidad de los habitantes de zonas anexas a los escenarios de los conciertos de La Mar de Músicas. En Cáceres, un juzgado decretó prisión para once titulares de un grupo de negocios de ocio nocturno, por las molestias causadas de forma reiterada durante cuatro años (de 2007 a 2011). En aquel caso también fueron condenados responsables políticos como la que por entonces era alcaldesa de la ciudad. Nadie en el Ayuntamiento de Cartagena quiere que haya el mínimo motivo para que algo así se repita aquí, teniendo en cuenta además el problema de tener una ordenanza obsoleta. El borrador de la nueva norma fue sometido a un periodo de exposición pública que dio lugar a la inclusión de varias alegaciones en un nuevo texto. Sin embargo, el resultado no contenta ni a los hosteleros, que dicen que coarta su actividad empresarial, ni a las asociaciones vecinales, que piden respeto. Estas últimas piensan que sigue siendo demasiado permisivo. Por eso, el anterior gobierno en minoría del PSOE dejó el asunto sobre la mesa. El nuevo debe retomarlo.