Los mosquitos obligan a fumigar la costa desde Los Urrutias a Los Nietos

Un vehículo fumiga vegetación junto a Punta Brava. / P. Sánchez / AGM
Un vehículo fumiga vegetación junto a Punta Brava. / P. Sánchez / AGM

El Ayuntamiento pidió a la Comunidad permiso para actuar en una zona de aguas estancadas en Lo Poyo y Medio Ambiente lo tiene en estudio

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

El calor, la humedad y las moderadas precipitaciones de este comienzo de mes se han convertido en caldo de cultivo para la aparición de miles de mosquitos en la ribera sur del Mar menor, que el Ayuntamiento de Cartagena se ha apresurado a combatir. El problema fundamental es que el principal foco detectado está en el paraje protegido del Saladar de Lo Poyo. Es necesario recibir un permiso especial de la Comunidad Autónoma para actuar en ese humedal.

A finales de la semana pasada, el Laboratorio Municipal de Sanidad recibió avisos de ciudadanos que sufrían la presencia de mosquitos en el litoral del Mar Menor, en especial en la Urbanización La Perla del Mar Menor. La empresa Rafaela Belmonte, concesionaria del servicio de control de plagas, realizó inspecciones en los jardines públicos y en otros lugares, en busca de encharcamientos. El motivo es que es ahí donde proliferan los insectos si se dan unas condiciones favorables: altas temperaturas, exposición prolongada al sol y vegetación capaz de retener la humedad. Esas pesquisas dieron como resultado el hallazgo del foco más importante en la zona protegida. La causa es una subida del nivel freático que ha hecho que haya más agua estancada en superficie en el entorno del Mar Menor.

El concejal de Sanidad, Manuel Padín, presidió el lunes una reunión para analizar la situación. Allí estuvieron los técnicos del Laboratorio de Sanidad y los responsables de la empresa concesionaria que se encarga del calendario anual de fumigaciones. «Organizamos un plan de choque consensuado que hemos comenzado a aplicar donde podemos, empezando por Los Urrutias. Actuamos en cada lugar donde puede haber un foco, incluso en la fuente del pueblo, porque nos dijeron que habían visto larvas allí», subrayó Padín.

Métodos biológicos

inmediatamente, se pidió permiso para actuar en Lo Poyo. La Dirección General de Medio Ambiente de la Comunidad Autónoma confirmó, por medio de un portavoz, que se ha recibido la solicitud y que sus expertos «la están estudiando». La Oficina de Impulso Socioeconómico del Medio Ambiente (Oisma) es la entidad encargada de dar la autorización o realizar directamente la fumigación, como ocurre e Calblanque. La Asociación de Naturalistas del Sureste indicó que no hay problema, si se hace con métodos biológicos.