Misión cumplida en Cala Salitrona

Tres técnicos, durante la operación de retirada de la embarcación de Vigilancia Aduanera, en Cala Salitrona./Capitanía Marítima de Cartagena
Tres técnicos, durante la operación de retirada de la embarcación de Vigilancia Aduanera, en Cala Salitrona. / Capitanía Marítima de Cartagena

Los equipos de limpieza evitan el vertido de 9 toneladas de residuos desde el barco de Aduanas. Capitanía Marítima, Salvamento Marítimo y el 112 blindan el ecosistema marino de Cabo Tiñoso y retiran el 'Colimbo III' para su desguace

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ

La habilidad y el valor de cinco funcionarios del Servicio de Vigilancia Aduanera de Cartagena permitieron el 4 de agosto que una más que probable tragedia quedara en un gran susto. Y la pericia y la coordinación de los equipos de limpieza y de salvamento del Ministerio de Fomento y de la Comunidad Autónoma remataron, durante el pasado fin de semana, el desenlace feliz de un accidente marítimo que podría haber causado un desastre ecológico en la zona de Cabo Tiñoso y el entorno de la Sierra de La Muela, Cabo Tiñoso y Roldán.

Nada menos que nueve toneladas es la cantidad de restos de aceite, hidrocarburos y cenizas que, en treinta sacos, sacaron del agua y de la arena los equipos encargados de la operación urgente de limpieza de la playa donde ardió y quedó varada la 'Colimbo III'. Esta era la embarcación más rápida de Aduanas, organismo estatal integrado en la Agencia Tributaria.

Funcionarios de Capitanía Marítima de Cartagena y de Salvamento Marítimo (Sasemar), junto a especialistas de la Dirección General de Seguridad Ciudadana y Emergencias de la Comunidad Autónoma (integrados en el servicio 112), se afanaron desde el jueves hasta el sábado para retirar del Mediterráneo y de la playa todo el material contaminante y lo que quedó del barco.

Los especialistas sacaron del agua y de la arena aceite, gasolina y cenizas de la nave, que estuvo ardiendo dieciséis horas

Después de acotar una superficie de cien metros a cada lado del navío, por medio de boyas, y de cerrar el baño la caleta -previa comunicación al Ayuntamiento para que este lanzara un aviso a la población-, un grupo de operaciones especiales de Fomento inició las maniobras para elevar la embarcación.

Por medio de globos, consiguieron levantar esta y trocearla. Debido a la ubicación de la playa, con un difícil acceso terrestre, las distintas secciones del barco fueron transportadas por mar hasta Cartagena. Además de los restos de la nave, fabricada en fibra de vidrio y cuyos restos serán desguazados, las sacas con la sustancias tóxicas fueron trasladadas hasta el muelle de La Curra. Conforme marca el protocolo estatal, todo el material quedará en manos de un gestor de residuos debidamente autorizado.

Vigilancia Aduanera, cuyo barco forma parte a nivel administrativo del listado de medios de la Armada Española, mantiene abierta una investigación para tratar de esclarecer las causas del accidente. Según los primeros datos recogidos por los investigadores, fue hacia las diez menos cuarto de las noche del jueves cuando, cerca de Cabo Tiñoso, la nave sufrió una vía de agua y, debido a una avería en el motor de gasolina, empezó a arder.

1. Salvamento Marítimo llevó una embarcación a la zona de Cabo Tiñoso. | 2. Un grupo de operarios, con sacos llenos de residuos, a pie de playa. | 3. Los restos del navío de Aduanas, a su llegada al muelle de La Curra.

Los agentes de Aduanas, que en un primer momento intentaron evacuar el agua haciendo uso de bombas de achique, tuvieron que dirigir el barco hacia Cala Salitrona para embarrancarlo.

El tiempo corría en su contra, por la rápida propagación de las llamas a través del casco y por el riesgo que suponía el hecho de llevar entre el cargamento diverso armamento y munición. En concreto, según las fuentes consultadas por 'La Verdad' portaban cinco pistolas y varias cajas de proyectiles de calibre 9 milímetros Parabellum.

Los agentes de Aduanas, que entre otros motivos vienen destacándose por su trabajo de lucha contra el tráfico de droga a escala internacional, tuvieron el tiempo justo para abandonar el 'Colimbo III' saltando desde la proa, cruzar la playa y alejarse caminando monte a través. Cuando cruzaban el cerro, en dirección a otra cala de esta parte del litoral oeste de Cartagena, empezaron a escuchar las detonaciones de la munición. Afortunadamente, no había bañistas en la zona, circunstancia que habría complicado aún más la situación, dado el evidente riesgo que implicaba el incendio.

Huyeron de las detonaciones

Tras comunicar lo ocurrido, y mientras la nave continuaba siendo pasto de las llamas, los funcionarios esperaron en la cala más próxima, en dirección a Cartagena. Allí, fueron rescatados por Cruz Roja, a bordo de la lancha 'LS Poniente'. Unos minutos más tarde, fueron conducidos por Salvamento Marítimo hasta el puerto cartagenero en la embarcación 'Mimosa'. Más allá del sobresalto, todos llegaron en buen estado de salud. La 'Colimbo III', empleada durante años en Galicia, podía alcanzar una velocidad de 52 millas por hora de velocidad, cerca de 84 kilómetros por hora. Este lunes, aguardaba en las instalaciones de Sasemar en el polígono Santa Ana el momento de su inesperado despiece.

El Puerto dará ayudas a empresas innovadoras

La Autoridad Portuaria de Cartagena (APC) anunció ayer que es una de las catorce sedes españolas de Fondo Puertos 4.0, un programa gestionado por el organismo Puertos del Estados y entre cuyos objetivos está impulsar la innovación en la comunidad logístico-portuaria. Se trata de facilitar el desarrollo de proyectos innovadores, así como la creación de empresas de base tecnológica y el respaldo a emprendedores en el sector portuario. Cartagena acogerá a partir de septiembre una sede de esta iniciativa. El fondo tiene una dotación de unos 25 millones de euros, que aportarán todas las autoridades portuarias del sistema español mediante una contribución equivalente al 1% de su flujo de tesorería durante los próximos cuatro años. La institución cartagenera pondrá 312.260 euros del total. La dotación económica para cada empresa o proyecto elegido oscilará entre 15.000 euros y dos millones de euros. Los proyectos y las ideas que opten a la financiación deberán tener relación con estos cuatro ejes: eficiencia logística en el ámbito infraestructural, operacional o de prestación de servicios; digitalización de procesos y plataformas inteligentes; sostenibilidad ambiental y energía; y seguridad y protección.