Uno de los miembros de la 'multinacional' del crimen fue detenido en La Manga

Uno de los detenidos durante la operación 'Kus-Napols'. / Policía Nacional

La operación 'Kus-Napols' logra un «histórico golpe» a una organización, liderada por armenios y georgianos, que estaba vinculada al tráfico de drogas, armas, robos en viviendas, de vehículos, contrabando de tabaco y hasta corrupción deportiva

EFEMadrid

Tráfico de drogas, armas, robos en viviendas, de vehículos, extorsiones, blanqueo, contrabando de tabaco y hasta corrupción deportiva, una 'multinacional' del crimen liderada por armenios y georgianos a la que Policía y Mossos han dado un «histórico golpe»: 132 detenidos, uno de ellos en La Manga del Mar Menor, 7 de ellos sus jefes.

Un «hito» de operación que se sitúa entre las más relevantes contra este tipo de grupos en toda Europa y que, a pesar de que su «versatilidad» delictiva, podía hacer sospechar que operaba por células desconectadas, el resultado de las investigaciones permitieron «desenmarañar» todas sus estructuras jerarquizadas y sus actividades.

Lo explicó este jueves Marcos Frías, comisario de la Brigada contra el crimen organizado de la Policía Nacional quien, acompañado del intendente y jefe de investigación criminal de los Mossos, Antonio Rodríguez, y de Pedro Felicio, de Europol, dieron cuenta en rueda de prensa de los detalles de la operación 'Kus-Napols', desarrollada a través de un macrooperativo durante el pasado 26 de junio y del que más de 50 arrestados ya están en prisión.

Integrada fundamentalmente por ciudadanos armenios, aunque también hay georgianos, la organización desmantelada trabajaba en células divididas en tres niveles. En el alto se sitúa la cúpula criminal o, lo que es lo mismo, los siete 'Vor v Zakone' o 'ladrón en ley', que son los que controlan todo el entramado.

Las detenciones se practicaron en Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante, Albacete, La Manga del Mar Menor, Girona y Granada. Se registraron 74 inmuebles e incautaron 100.000 euros en efectivo, armas de fuego y desmantelaron una fundición artesanal para convertir las joyas robadas en lingotes de oro y plata.

El objetivo de la organización era único y claro: el dinero, según dejó claro el responsable de Europol, quien subrayó que con esta operación, cuyas investigaciones empezaron hace más de dos años, se da un relevante golpe al «más grande y peligroso» grupo de crimen organizado en Europa.

Un entramado que, como novedad, se metió en la corrupción de las apuestas deportivas, con sobornos y amaños en partidos de baloncesto de Azerbaiyán, de vóley playa, en Rusia, o encuentros de tenis pertenecientes a categorías inferiores.

Los investigadores constataron que manejaban información privilegiada de varias disciplinas deportivas como el hockey sobre hielo de tercera división rusa, y acreditaron la participación de unos 20 deportistas en los amaños.

La diversificación delictiva es, según los investigadores, una las características del crimen organizado, que en los últimos cuatro años, según Europol, experimentó un notable aumento en Europa, al pasar de unos 3.600 grupos, en 2013, a 5.000, sin olvidar que el beneficio por sus actividades ilícitas puede superar los 110.000 millones de euros al año.

Por eso, la información obtenida por los agentes en la operación Kus-Napols es muy valiosa, ya que ayudará a las fuerzas de seguridad a conocer «cómo se mueven y trabajan» este tipo de criminales. «Hemos obtenido mucha inteligencia que nos puede servir para anticiparnos en un futuro», señaló Frías.

De un primer análisis, los investigadores ya extrajeron las primeras pistas que apuntalan algunas sospechas sobre el proceder de estas organizaciones criminales. Se intentan «infiltrar» en todo tipo de estructuras de la administración e, incluso compran a gente en los consulados. Se investiga también datos referidos a extorsión a jueces y si fue legal o no la compra de algunos lotes de bienes subastados en juzgados de la zona de Valencia.

El germen de la operación Kus-Napols se remonta a principios de 2016 por el asesinato de dos ciudadanos georgianos en Terrasa (Barcelona), y por el que se constituyó un equipo conjunto de investigación integrado por policías y mossos, que descubrió una gran organización criminal de armenios y georgianos.

Los primeros se empezaron a hacer un hueco en el crimen organizado e, incluso, a comenzar a arrebatarle el liderazgo en la comisión de algunos delitos a la mafia georgiana, especialmente tras un primer descabezamiento policial con la operación 'Avispa' y el arresto de Zakhar Kalashov, lo que generó un «vacío de poder en la criminalidad de organizaciones de habla rusa».

«A partir de 2012 hay un fortalecimiento de las estructuras operativas. Los armenios están enganchados a las estructuras de georgianos, pero deciden emanciparse», explicó el intendente de investigación criminal de los Mossos Antonio Rodríguez.

De hecho, el asesinato de Terrasa en 2016 es consecuencia de esta pugna entre jefes armenios y georgianos. En una primera fase de la operación, desarrollada en noviembre, fueron detenidas más de 30 personas de origen georgiano, mientras que en la segunda, la semana pasada, culminó con el arresto del resto y de los 'Vor v Zakone', que ejercían el liderazgo.

Uno de los jefes gestionaba la caja común o obschak, a la que todos los miembros contribuían con un porcentaje de los beneficios y una cuota periódica.

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