Los marrajos cambian piezas

Francisco Pagán, en la cofradía, la pasada Semana Santa. / j. m. r. / agm
Francisco Pagán, en la cofradía, la pasada Semana Santa. / j. m. r. / agm

El hermano mayor destituye al comisario de iglesia y el de capilla, uno de los más veteranos, adelanta su renuncia

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

La destitución de José Luis Juan como comisario de Iglesia y responsable del almacén de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno ha causado en los últimos días un pequeño terremoto entre los presidentes de agrupación de la hermandad. En parte por solidaridad con su compañero, y en parte porque ya había avisado de ello, el histórico comisario de Capilla, Eduardo Vilar, ha decidido dejar también el puesto. Anteayer, el hermano mayor, Francisco Pagán, ejerció de apaga fuegos y comunicó, en una reunión, que Vilar le ha dicho que estará como asesor «para lo que haga falta», durante un tiempo.

Pagán lleva dos años en el cargo. Eduardo Vilar, cinco décadas. José Luis Juan también es comisario desde algún tiempo antes. Ya lo era con Domingo Bastida, antecesor del actual hermano mayor. En las últimas semanas ha habido una profunda discrepancia sobre la toma de decisiones respecto a su labor como guardalmacén y, en concreto, sobre la reparación de una imagen. Al parecer, Juan tomó una decisión sobre cómo afrontar el problema, sin hacerle saber a Pagán lo que había sucedido, para que fuera él quien ordenara qué hacer. Nada más enterarse, el hermano mayor comunicó a su subordinado la destitución.

La salida de Eduardo Vilar tuvo lugar inmediatamente después, al informar él mismo su renuncia a Francisco Pagán. Vilar es un histórico de la cofradía, un hombre muy respetado y con un gran prestigio. Tras muchos años de dedicación, ya había hecho saber, en los últimos tiempos, que su retirada estaba próxima. La marcha de Juan, con quien le unía una gran sintonía, podría ser el desencadenante de su retirada.

La página web de la Cofradía Marraja da cuenta de los sustitutos que Francisco Pagán ha decidido poner en los puestos vacantes. Andrés Jesús Juan ya se ha hecho cargo del puesto de José Luis Juan como comisario de iglesia y responsable del almacén, mientras que Carmen Carrillo sustituye a Eduardo Vilar en el comisariado de capilla.

Vía libre a savia nueva

Ambos representan un relevo generacional al frente de estos cometidos. Sin embargo, no habrá variaciones en la forma de desempeñar las tareas inherentes a estos puestos. Francisco Pagán pretende marcar una línea continuista en la gestión de la cofradía, en la segunda mitad de su mandato. Lleva dos años en el cargo y le faltan dos más para concluirlo.

Fuentes de la hermandad indicaron que Carrillo formaba parte del equipo de colaboradores de Vilar, por lo que no es una neófita en esas tareas. Con todo, Francisco Pagán presidió, el lunes, una junta de presidentes de agrupación, en la que comunicó que Vilar no se ha ido del todo. Continuará como asesor de Carrillo en una serie de tareas que requieren de mucho mimo y conocimiento. El comisario de capilla se encarga de vestir las imágenes y organizar toda la escenografía de actos litúrgicos tan importantes para los marrajos, como el Miserere.

Mensaje de tranquilidad

La reunión sirvió para mandar un mensaje de tranquilidad a las agrupaciones y recabar el consenso. Con todo, Pagán tiene pendiente una reunión oficial de la cúpula de la cofradía, para comunicar oficialmente los cambios.