Magia que hipnotiza en El Batel

Blanca Ballester, Andrés Balastegui, Juan Miguel Talavera, María y Pedro Balastegui y Carmen Martínez, el viernes en el Auditorio El Batel. / FOTOS: PABLO SÁNCHEZ / AGM
Blanca Ballester, Andrés Balastegui, Juan Miguel Talavera, María y Pedro Balastegui y Carmen Martínez, el viernes en el Auditorio El Batel. / FOTOS: PABLO SÁNCHEZ / AGM

ÁNGELA DE LA LLANA

La magia levanta pasiones, principalmente entre los más pequeños, y el pasado viernes la posibilidad de ver a los mejores en estas artes se convirtió en cita ineludible. Se trataba de disfrutar de los trucos de los mejores magos del momento, con un espectáculo en formato americano que pone sobre el escenario un derroche de fantasía aderezado de sorprendentes y espectaculares efectos especiales. Un show que llegaba por primera vez a Cartagena y que muchas familias no quisieron perderse.

'Los ilusionistas' triunfó sobre las tablas del Auditorio y Palacio de Congresos El Batel, con un espectáculo ágil, ameno y muy participativo, que puso sobre el escenario un despliegue de levitación y adivinación. Efectos mágicos ejecutados con grandes elementos y accesorios, rodeados de increíbles efectos visuales, iluminación y pirotecnia, que no defraudaron a un público que salió «encantado y muy impactado por la espectacular puesta en escena».

Poco antes de comenzar la representación, se encontraban en las puertas del Auditorio familias enteras, cuyas entradas habían recibido como regalo de Reyes. Era el caso de Arturo, María y José María García y de Alejandra Romero. Como ellos, Toñi Rodríguez y Mariana, Miguel y Francisco Conesa manifestaban sentirse «muy ilusionados por poder admirar en nuestra ciudad un espectáculo de esta categoría».

Muy aficionada a estos eventos es la directora de la UNED, María Luisa Martínez, quien llegó al Auditorio con su marido, José Antonio Yagüe, y su hija Natalia.

'Los ilusionistas'

«No nos perdemos casi nada», reconocían. Antonio Bermejo, Cristina Mora, Dani Conesa, Raquel Calabria y Manuel Díaz también sentían una gran curiosidad por presenciar una representación tan novedosa. La puesta en escena resultó de lo más dinámica. Cambios de vestuario en cuestión de segundos, hipnosis, magia tradicional, espectáculos de luces con láser y 20 toneladas de material mágico, incluidos equipos multimedia, dejaron un buen sabor de boca a Lidia en Irene Dávila, Flori, Antonio, Gonzalo y Loli Vidal, Fabián Kesseli, Pablo Garrido, Sixto Sánchez, Loli Pujante, Blas García, Jorge y Julián Serrano, Fina Díaz y Ángel Rodríguez.

Los artífices de 'Los ilusionistas' han sido galardonado con premios nacionales e internacionales, y colaboran en programas de televisión, ejecutando efectos de última generación. Entre sus mayores virtudes, que llevaron a la práctica en Cartagena, está su extraordinaria capacidad para conectar con el auditorio. Nuel Galán, uno de los magos más completos del panorama nacional; Ekaterina Kateria, llegada desde Ucrania con su especialidad en quickchange; Javier Botía, campeón del mundo en mentalismo; y Santiago de Retes, internacionalmente reconocido con los grandes premios de la magia, comparten tablas.

Blanca Ballester, Juan Miguel Talavera, María, Andrés y Pedro Ballastegui, Carmen Martínez, Luisa Montero, Mirian Hernández, José González y Loli López gozaron también de la noche. También lo hicieron el presidente del Festival Internacional de Cine de Cartagena (FICC), Nacho Ros, y su hija Clara, así como Néstor Cavero y Vanesa Martínez.

Espectáculo internacional

La velada deparó innumerables sorpresas, y la menos esperada fue la presencia de los tres ilusionistas en el vestíbulo del auditorio al terminar el espectáculo, quienes saludaron a sus seguidores con gran familiaridad y simpatía.

Entre los que no se perdieron una fotografía con los artistas estuvieron Alicia Valverde, joven que fue hipnotizada en el escenario, y su amiga Tatiana Costas. Los artistas charlaron con asistentes como el mago cartagenero Abel Marín Bernabeu, y dijeron «estar sorprendidos por la originalidad del Batel y por la gran acogida de una ciudad» y por un público que calificaron de «increíble».