El 'Levantino', cantaor del trovo

'El Levantino', cantando los versos que le apunta Fernando García. A la guitarra, 'Angelín'. / Antonio Gil / AGM
'El Levantino', cantando los versos que le apunta Fernando García. A la guitarra, 'Angelín'. / Antonio Gil / AGM

JOSÉ SÁNCHEZ CONESA

A lfonso Conesa Meroño (Molino Derribao, 1940) es el creador del Festival de Copla de Molino Derribao y el cantaor más veterano del trovo. Tanto su abuelo Alfonso como su padre, Mariano, cantaban e improvisaban en familia y entre amigos, aunque Mariano llegó a cantarle a Cantares, Ballesta y a Roca en sesiones públicas. No en vano Miguel Luengo, el archivero del trovo, escribió que este cantaor, fallecido en 1976, «era un gran conocedor del género, dejando digno un heredero que sigue su misma senda y le representa con dignidad». Hablaba, claro está, de Alfonso 'El Levantino'. Aunque fue Pedro Cantares en realidad quien descubrió sus buenas facultades para el cante, cuando Alfonso contaba con 19 años. Este año, el cantaor será el pregonero del Festival de Copla de Molino Derribao. El acto tendrá lugar este viernes 16, a las 22 horas

Siendo un niño de 13 años lloró para que su progenitor le dejase asistir a una velada en la que tomaban parte 'Cantares', Roca y Ballesta, en el cine Máiquez de Los Dolores. Subraya que los troveros de aquel tiempo se tomaban más tiempo para crear sus versos, mientras la guitarra no dejaba de sonar. No fue hasta los años 70 del pasado siglo cuando 'El Repuntín', trovero completísimo en todas las modalidades, aceleró a velocidad de vértigo la improvisación de los versos.

Rememora en nuestra charla que el propietario del Bar Álvaro, situado en el antes mencionado barrio cartagenero, era uno de los mejores aficionados a la trova que ha conocido, desarrollándose en este local tertulias muy interesantes con la poetisa María Teresa Cervantes, el pintor Damián Ximénez y 'Cantares', entre otros. Otro recuerdo inolvidable es la velada de poetas y troveros en el cine Continental, año 1955. Seguimos en la misma localidad, uno de los lugares esenciales de la trovería.

Alfonso Conesa será el pregonero del Festival de Copla de Molino Derribao, este viernes 16 a las 22 horas

Otro lance digno de mención especial es la actuación, en el Aula de Cultura de la Caja en la calle Mayor, del payador uruguayo Carlos Montoya, quien repentizaba décimas con el estilo musical propio de su nación. En aquel antecedente remoto de lo que luego sería Trovalia se midió con los locales 'Cantares' y Ángel Roca. Mariano Conesa, el padre, le cantaba a 'Cantares' y su hijo 'El Levantino', a Roca. A guitarra, Antonio Piñana hijo.

La primera mitad de los 60 supuso un gran declive, apenas unas pocas veladas al año, pues estaba por venir la reactivación que supusieron 'Los Troveros de la Cruzada', desde el año 1966, bajo el impulso de García Mateos.

En la paz de su casa en el Molino Derribao me comenta que ya en los 70 comenzó a venir por aquí 'El Repuntín', Roca se animó a competir, apareció en escena 'Taxista' y junto a 'Conejo II', el trovo alcanzó unos altos niveles de popularidad, al congregarse público a centenares en los salones. Era impensable que en las fiestas patronales de cualquier rincón no se programase una cita con esta poesía que lleva el sello de urgente. Luego se suma al equipo 'El Santapolero' y 'Patiñero', desplegándose el mapa de nuestra juglaría hasta poblaciones alicantinas de la Vega Baja.

Alfonso compitió en La Unión por primera vez en la III edición del Festival del Cante de las Minas (1963), en el que concursaban grandes figuras como 'Fosforito' y 'Canalejas de Puerto Real'. En el certamen minero obtuvo, durante varias convocatorias, unos cinco o seis premios al mejor cantaor local.

Flamenco

En ese mismo año ganó un concurso que se organizaba en el cine Continental, en la especialidad de flamenco. Había otras secciones como copla, lírico y canción ligera (pop). Igualmente lo logró en la plaza de la iglesia de Fuente Álamo.

Cuenta la anécdota que un desconocido Luis de Córdoba contactó con él para que le mostrase la interpretación de la minera y la cartagenera. Al año siguiente, aquel cordobés de la localidad de Posadas obtuvo la Lámpara Minera, repitiendo la hazaña al año siguiente. Alfonso, a comienzos de los años 90, formó primero el dúo Levante con Ángel Angosto, al teclado, ampliándose a trío con Diego Jiménez a la batería. Se especializaron en copla y flamenco, actuando en fiestas de pueblo, bautizos y comuniones.

Rememora cuando se constituyó en 1992 la asociación trovera José María Marín en La Palma, localidad donde vio la luz primera en 1865 el genial rey del trovo. Nace por iniciativa de Ángel Roca y 'El Palmesano', con el afán de lograr la unidad de toda la trovería pues existían dos grupos de troveros, el anteriormente mencionado y por otro lado los más jóvenes, conformado por 'Palmesano', 'Baranda', 'Roca II' y Sánchez Marín, junto a los veteranos Roca y Ginés Cerezuela.

Anualmente organizaban unas galas extraordinarias en el centro cívico palmesano, con decorados maravillosos que elaboraba Pedro Antonio Gómez, del Grupo Foklórico, recreando en alguna ocasión una de aquellas tiendas-tabernas donde el trovo de antaño tenía su lugar o una porchá. Se distinguió a políticos como Ramón Luis Varcárcel, presidente de la Comunidad Autónoma, y a Francisco Celdrán, presidente de la Asamblea Regional.

Lamenta que Trovalia y el Festival de Copla de Molino Derribao no tenga hueco en la programación de las televisiones y medios de ámbito nacional. Aprovecha y nos invita a que disfrutemos del festival de canción española, que fue una sugerencia que le hizo su amigo Juanito Valderrama, quien cantó allí hasta en tres ocasiones, incluso junto a su esposa, Dolores Abril. El año pasado vino como artista invitado, por segunda vez, el hijo de ellos, Valderrama. Realmente fue emocionante, por eso insistimos en que no se pierdan esta experiencia.