Las juntas vecinales siguen sin hacer obras, pero dan ayudas

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

La Junta Vecinal de Los Dolores, una de las que más presupuesto maneja, aprobó el martes la convocatoria de subvenciones de este año. Cuenta con 30.000 euros para ello. Su presidenta, Julia Otón (PP), manifestó su sorpresa por el cambio de procedimiento ya que el año pasado tuvo que esperar al 13 de agosto para convocar rápidamente un Pleno, y este año le han metido prisa para hacerlo sin presupuesto aprobado. Los organismos territoriales del Llano del Beal y de El Algar celebraron anteayer sesiones plenarias para lo mismo.

El Ayuntamiento ha declarado disponibles 232.000 euros para financiar estas ayudas, con el permiso de la Intervención Municipal. Irán a parar, fundamentalmente, a asociaciones de vecinos, clubes juveniles, de mujeres y de personas mayores, así como agrupaciones culturales y deportivas. También a centros educativos con programas de actividades extraescolares.

No es la única transmisión de fondos que el Ayuntamiento ha autorizado, aunque la correspondiente al mantenimiento urbano está condicionada. El concejal de Descentralización, Juan Pedro Torralba, pactó su agrupación por lotes, en año pasado, para abaratar costes y acortar plazos. Este año está previsto hacer lo mismo.

Sin embargo, sin presupuesto municipal ahora, no será posible contar con inversiones de obras nuevas. Las reformas de plazas y calles que los presidente de estos organismos tienen pendientes tendrán que esperar al segundo semestre y, si no hay acuerdo, incluso hasta el año que viene para ejecutarlas.

El único consuelo, en este sentido, es que los Presupuestos Participativos de 2018 permitieron hacer algunos de los proyectos que han ido quedando relegados por estos problemas contables. Así, Tallante, Perín, El Albujón, La Palma, Pozo Estrecho, El Bohío y Pozo Estrecho cuentan con plazas renovadas y dotadas de juegos infantiles que habría sido imposible acometer de otra forma.