Los jueces regularizan a cien trabajadores municipales contratados sin oposiciones

Manuel Mora. /P.Sánchez/ AGM
Manuel Mora. / P.Sánchez/ AGM

El Ayuntamiento acumulaba empleados «en fraude de ley», que ejercían tareas similares a las de cualquier funcionario local

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

Alrededor de cien personas que trabajaron para el Ayuntamiento, encadenando contratos temporales durante años, lustros e incluso décadas, o bajo el paraguas de asistencias técnicas prestadas por empresas, se han ganado en los juzgados un puesto de indefinido no fijo en la plantilla municipal. Comisiones Obreras ha peleado todos estos casos, que han desembocado en sentencias a favor en los juzgados de lo Social, con lo que se ha puesto al descubierto «unas relaciones contractuales que incurrían claramente en fraude de ley», según explicó a 'La Verdad el delegado de este sindicato, Daniel Guirao.

Estas fórmulas contractuales fueron explotadas de manera indiscriminada por los gobiernos del PP, entre 1996 y 2015. El equipo de gobierno de Pilar Barreiro recurría a contratos por obras y servicios, así como a asistencias técnicas para cubrir determinadas necesidades en áreas como Educación, Deportes y Juventud, en lugar de sacar las plazas en la oferta pública de empleo.

Con el cambio en el poder municipal y la llegada de José López esa vía dejó de ser explotada. Hubo cambios en la jefatura de Personal. Y muchos de los profesionales contratados pensaron que su continuidad estaba en peligro y denunciaron. En los últimos dos años se han sucedido las reclamaciones, avaladas por sentencias favorables en la jurisdicción laboral. Manuel Mora, que ostenta desde septiembre las responsabilidades de Personal con el actual equipo de gobierno socialista de Ana Belén Castejón, asumió esas regularizaciones.

La red municipal de escuelas infantiles ha sido la que ha concentrado un mayor número de personas que eran contratadas como empleados temporales, pese a que cubrían una necesidad estructural. Los trabajadores de las guarderías firmaban su contrato al inicio del curso, en septiembre, y eran despedidos a su conclusión, en junio. El Ayuntamiento se ahorraba unos 100.000 euros a costa de que estas personas no generaban antigüedad ni derecho a vacaciones pagadas. Además, evitaba la consolidación del empleo y la obligación de pagar indemnizaciones elevadas en caso de despido. En realidad, enmascaraba la existencia de una plantilla con los mismos empleados, que no figuraban como tales. CC OO dio amparo legal a sus demandas laborales y consiguió que ahora sean indefinidos no fijos. Así, no solo logran una mayor protección ante un eventual despido. También suman puntos para presentarse a los concursos oposición en los que, de forma paulatina, saldrán esas plazas.

En el desaparecido Patronato de Deportes la situación era similar. Muchos monitores y personal auxiliar de instalaciones eran contratados de manera similar al de las escuelas infantiles.

Esto también ha tenido su reflejo en el Espacio Joven, en el Espacio Vivienda, en el de empleo y en el del Centro de Recursos Juveniles, con entre doce y quince casos más que llegaron para hacer asistencias técnicas de diversos programas y se quedaron trabajando, en un limbo laboral. En el Centro de Proceso de Datos hay media docena de casos más y en la Concejalía de Cultura existe personal ligado a eventos que, aunque nominalmente trabajan para empresas colaboradoras, en realidad prestan servicio al Ayuntamiento.

Los servicios jurídicos de Comisiones Obreras en la Región de Murcia indicaron que esta situación no es exclusiva del Ayuntamiento de Cartagena. En el de Murcia, este sindicato ayudó a más de 400 personas a regularizar su situación. En los del resto de la Comunidad también ha sido generalizada esa forma de contratar personal. En lugar de crear una plaza de funcionario y convocar las pruebas selectivas para cubrirla, se recurría a externalizarla. Así, no entraba en la partida de gastos de personal, sino que quedaba camuflado en los de prestación de bienes y servicios, sin necesidad de justificar quienes eran las personas que quedaban colocadas.

El Ayuntamiento inició el año pasado un plan de estabilización del empleo, con 154 puestos. Las personas que han conseguido en los tribunales la integración en la plantilla con un puesto indefinido no fijo lo tienen más sencillo ahora para optar a cubrir esas vacantes, convertirse en funcionarios y engrosar la relación de puestos de trabajo del Ayuntamiento.

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