La instalación de cámaras, alarmas y otros dispositivos antirrobo se dispara este año

Un operario prueba una cámara de seguridad antes de ir a un inmueble a instalarla./Pablo Sánchez / AGM
Un operario prueba una cámara de seguridad antes de ir a un inmueble a instalarla. / Pablo Sánchez / AGM

El abanico de precios es muy variado y va desde los 400 euros hasta los 3.000

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

Entre los meses de mayo y agosto de este año, la aplicación de sistemas de detección, alarma y respuesta ante la entrada de ladrones en viviendas y otros inmuebles de Cartagena se ha disparado. Hasta un 40% ha incrementado sus servicios de instalación alguna de las empresas punteras en el sector en la ciudad, como Oficar Seguridad SL. La razón, indicaron sus responsables, es la sensación de inseguridad de muchos ciudadanos que quieren poner a buen recaudo los objetos de valor que tienen en sus casas.

«Hemos recibido dos tipos de encargos fundamentalmente. Las comunidades de vecinos nos pide equipos con varias cámaras en las entradas a las áreas comunes. Su función principal es la disuasión, es decir que la persona tentada de entrar en un domicilio tema que le identifiquen», explicó Sixto Monteagudo, representante de la mencionada empresa de videovigilancia. Su firma ha recibido encargos de este tipo, tanto en el casco urbano como en edificios turísticos de La Manga del Mar Menor. Además, los técnicos de la empresa han detectado que no solo eran para ahuyentar a los ladrones sino también por el temor de que pisos que están vacíos mucho tiempo al año sean ocupados. La empresa ha recibido varias llamadas de este tipo desde complejos de viviendas de la costa.

En las viviendas unifamiliares, la demanda es otra. «Los propietarios de chalés quieren algo más personalizado y efectivo, que no solo detecte a los ladrones sino que también dificulte sus acciones. Por eso, cada vez menos solicitan alarmas sonoras convencionales, que dependen de la capacidad de respuesta de los guardias de seguridad y de los cuerpos policiales», añadió.

Barreras sonoras y luminosas

Lo último en tecnología de este tipo es la emisión de sonidos que ensordecen al intruso y pueden obligarle a salir del domicilio sin el botín que busca», añadió Monteagudo. En los últimos meses, cuatro dueños de casas con jardín de Tentegorra han solicitado la colocación de este tipo de equipos combinados, de mayor o menor complejidad.

El abanico de precios es muy variado y va desde los 400 euros, para los sistemas más simples basados solo en aparatos de videovigilancia y grabación, hasta los 3.000 que, de media, cuesta un operativo complejo, dotado con sensores de movimiento, infrarrojos, alarma, dispositivos sonoros a distintas frecuencias e incluso difusores de humo y otros aparatos para reducir la visibilidad del asaltante.

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