La inacción de la CHS deja a medias el dispositivo de alerta por lluvias fuertes

Coches aparcados en la rambla de Benipila, junto al astillero de Navantia / pablo sánchez / agm
Coches aparcados en la rambla de Benipila, junto al astillero de Navantia / pablo sánchez / agm

Hidrogea limpia aliviaderos y levanta las trampillas en los imbornales que dan a grandes colectores de todo el municipio

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

El Ayuntamiento de Cartagena saneó varios cauces que pasan por zona urbana, en septiembre, y sus empresas de limpieza, Lhicarsa, y de mantenimiento del alcantarillado, Hidrogea, han actuado desde el verano en puntos negros, zonas sensibles y desagües de todo el municipio. Su contribución permitió afrontar ayer la alerta por lluvias torrenciales más importante del año, con muchas medidas preventivas tomadas. Sin embargo, la inacción de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), que empezará a despejar cauces rurales en noviembre, ha dejado a medias este dispositivo y generó críticas de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Cartagena y Comarca. También hubo reproches de Ciudadanos, por la falta de atención a la Algameca Chica, y de Cartagena Sí Se Puede (Podemos), por la acumulación de caravanas en zonas inundables de La Azohía.

Siete equipos de Hidrogea han despejado de desechos vegetales y otros residuos centenares de aliviaderos del alcantarillado. Ayer, sus trabajadores realizaron esas labores en Mar de Cristal, entre otras localidades del Mar Menor. Además, han levantado las rejillas de imbornales de grandes colectores, para evitar que los arrastres los bloqueen. Asimismo, los acotaron y señalizaron con barreras rojas de plástico, para evitar accidentes. Así lo hicieron la N-301 a la altura del cruce con el acceso al Polígono de Santa Ana. Lo mismo en un desagüe de la rambla de Benipila, junto al asilo de las Hermanitas de los Pobres. Lhicarsa ha actuado con barredora para limpiar hojas en las calles Ángel Bruna, Juan Fernández, Alameda de San Antón, Paseo de Alfonso XIII, Reina Victoria, Jorge Juan, plaza de España, Paseo del Muelle, Capitanes Ripoll, Ronda de Ferrol, Pintor Portela, y en la barriada San Ginés. Hoy a las seis continuará la tarea por otras zonas.

Agentes preventivos

Brigadas Municipales
Limpiaron parte de las ramblas de Benipila y Canteras en la primera quincena de septiembre.
Hidrogea
Saneamiento de 5.000 imbornales (en septiembre). Repaso en las localidades del Mar Menor. Levantamiento de rejillas en los aliviaderos de los principales colectores y cauces.
FCC (Lhicarsa)
Limpia de hojas una docena de calles del casco urbano, para evitar que vayan a parar a los desagües del alcantarillado. También en el barrio de San Ginés.
Policía Local y Protección Civil
Hoy prepararán un dispositivo coordinado para cortar al tráfico carreteras sensibles (la RM-E-33, entre El Albujón y La Aljorra y el Camino del Sifón, entre ellas).
Bomberos
En alerta para recibir instrucciones del 112 y avisos de la Policía Local.
CHS
Su intervención está pendiente. La semana pasada, el presidente, Mario Urrea, pidió veinte días para limpiar los tramos no urbanos de seis ramblas, incluida la desembocadura de las de Benipila y El Albujón.

Además, Protección Civil del Ayuntamiento y la Policía Local mantendrán un encuentro preparatorio, hoy viernes, para cerrar el dispositivo de actuación en el caso de que las lluvias previstas para mañana empiecen a anegar carreteras y desborden cauces. Entre los puntos calientes están la RM-E-33 (El Albujón-La Aljorra), junto al campo de fútbol de la primera localidad, y el Camino del Sifón, bajo el gálibo de la vía del tren. Estos dos emplazamientos han registrado problemas en los dos últimos episodios de lluvias torrenciales, el 16 de septiembre y el 15 de octubre. La carretera quedó cortada en ambas ocasiones y el camino de regantes se encharcó también las dos veces.

Los vecinos admiten el esfuerzo municipal y se quejan de que la Confederación «no cumple con su trabajo»

Las limpieza de imbornales realizada por Hidrogea, en agosto, tuvo lugar en 18 emplazamientos, de La Aparecida a El Estrecho de San Ginés y de Pozo Estrecho hasta el casco urbano de la ciudad. En la Alameda, los trabajos de saneamiento quedaron por completar, pero han avanzado en las últimas semanas.

Brigadas municipales sanearon las ramblas de Benipila y Canteras antes en la primera quincena de septiembre. Sin embargo, la petición a la CHS para que haga lo mismo en la parte rural de media docena de cauces aún no ha fructificado. Sus técnicos tardarán dos semanas en empezar en las del Albujón y Benipila (desembocadura), y en las de Miedo, Ponce, La Carrasquilla, Las Cáveas, Las Matildes, Hondón y Valdelentisco. En el caso de la de Benipila, los vecinos de la Algameca Chica se quejaron de que ningún representante de la Administración se ha dirigido a ellos para preguntarles si necesitan algo. «Hay maleza y árboles que serán arrastrados fácilmente si la rambla se llena de agua», indicó José Manuel Haro, presidente de la asociación que agrupa a los propietarios de barracas en este asentamiento ilegal. Ciudadanos criticó la inacción en la zona. Cartagena Sí Se Puede (Podemos) censuró la falta de control de las caravanas en zonas inundables de Isla Plana y La Azohía. El Ayuntamiento solo les recomendó que dejen su actual ubicación.

Podemos achaca a Castejón descontrol de caravanas en La Azohía y Cs critica el estado de la Algameca Chica

El presidente la Federación de Asociaciones de Vecinos, Leandro Sánchez, subrayó su «descontento» porque «la CHS no ha hecho su trabajo» y «la alcaldesa, que sí ha cumplido su parte, no ha hecho suficiente presión para agilizar la limpieza por parte de la Confederación».

Otro déficit en el operativo para evitar inundaciones es que los tres tanques de tormentas construidos por la sociedad estatal Acuamed ( junto al centro de salud del barrio de la Concepción, junto al colegio de San Vicente de Paúl y tras de una gasolinera de Los Dolores) no funcionan bien. Su capacidad para recoger el agua de lluvia y dirigirla a la rambla de Benipila se ve mermada por las deficiencias del sistema de bombeo, que nunca ha sido usado de verdad. Además, ha sufrido algún saqueo. El concejal de Servicios Públicos, Juan Pedro Torralba, dice que negocia una solución con Acuamed.

Trabajadores de Navantia dejan sus coches en la rambla

En la antesala de una alerta por lluvias y pese a las imágenes televisivas de coches despanzurrados por las inundaciones en San Llorens (Mallorca), hace pocos días, ayer un nutrido grupo de coches estuvo aparcado durante toda la mañana en el cauce de la Rambla de Benipila, a la altura de las instalaciones de Navantia. Son coches de personas que trabajan allí, al parecer pertenecientes a subcontratas, y para los que no ha espacio en el aparcamiento que hay en un lateral del cauce y al lado del muro del astillero. Pese a que a pocos cientos de metros hay otro estacionamiento disponible, hay quien está dispuesto a aparcar habitualmente en el lecho de la rambla o en una cuesta de la carretera del Tercio de Levante, aunque esté prohibido, para estar al lado de la puerta del astillero. Así lo subrayaron empleados pertenecientes a la plantilla, que aseguraron que la empresa ya ha advertido que es incorrecto estacionar allí. También el comité de empresa ha comunicado que no se puede usar ese lugar. Esas admoniciones no han surtido efecto. El aparcamiento de vehículos en cauces y el cruce de automóviles por ellos son dos conductas irregulares que las autoridades consideran muy peligrosas en caso de lluvias torrenciales, dado el riesgo para los conductores y el peligro que generan en caso de arrastre .