Homenaje, ronqueo y certamen

Reunión de homenaje al directivo de Repsol, Juan Antonio Carrillo, en Los Habaneros. / LV
Reunión de homenaje al directivo de Repsol, Juan Antonio Carrillo, en Los Habaneros. / LV

TOMÁS MARTÍNEZ PAGÁN

En nuestra Trimilenaria, la agenda social recoge acontecimientos atractivos incluso en esta etapa estival, en la que muchos ciudadanos emigran hacia nuestras costas, se van al campo o se marchan de vacaciones a otras Comunidades e incluso fuera de España, a exóticos países que siempre resultan atractivos. Pese a todo, todavía queda suficiente personal en la ciudad para dar vidilla a los distintos actos que se celebran en ella, sean de la índole que sean.

Sin ir más lejos, el miércoles de la semana pasada, en la acogedora terraza del Hotel Los Habaneros, tuvo lugar un emotivo acto que reunió a cerca de 130 invitados, representantes de todos los sectores de la sociedad cartagenera, con predominio del empresarial, y más específicamente, del área industrial. Todos estos hombres de negocios se dio cita para homenajear al director saliente de la refinería de Repsol, Juan Antonio Carrillo de Albornoz, tras cinco años al frente del complejo petroquímico.

Este ingeniero industrial ha situado la factoría en lo más alto, no solo en el aspecto productivo, sino en el social y en su relación con todos los colectivos, estamentos y asociaciones de Cartagena y su comarca. Ahora le toca dejar paso a otra persona, tras su ascenso a la dirección de operaciones de las cinco refinerías que el Grupo Repsol tiene en España. Al frente del complejo le sucede Joaquín Garcia-Estañ, otro experimentado ingeniero industrial especializado en Mecánica por la Universidad Politécnica de Valencia, que ha desarrollado su actividad profesional principalmente en el sector del refino de petróleo.

«La Trimilenaria podría contar con una ruta del atún como la de Cádiz, pero con nuestra propia forma de cocinarlo»

Políticos, militares, académicos, civiles y representantes de otros colectivos de relevancia en Cartagena se juramentaron para agasajar a Juan Antonio con una sucesión de presentes. Hasta 35 recuerdos recibió, desde una imagen de la Virgen de la Caridad, a pinturas de Cartagena, placas, banderas, cuadros, escudos, esculturas e incluso una caricatura realizada en directo por Rogelio & Joaquín.

La encargada de clausurar la entrega fue la consejera portavoz, Noelia Arroyo, quien le dirigió unas emotivas palabras en nombre del presidente de la Comunidad, Fernando López Miras.

Finalizado el acto central, pasamos a degustar un exquisito menú elaborado por el chef Juan Páez, que hizo las delicias de todos los invitados. Empezamos con un salmorejo de pimientos rojos y chips de chato murciano, seguido de gazpacho de manzana y pepino, tataki de chato murciano con escabeche de shitake y ajo blanco, tataki de atún sobre verduritas en soja y emulsión de zanahoria, bonito 'depilado' sobre tomate habanero, bombones de foie y una estación de sushi magnífica. Para terminar, hubo un extraordinario risoto de caldero que estaba espectacular. Pero la sorpresa fueron los tres postres servidos en vasitos, uno de tarta de queso liquida, otro de licor de fresa con natas y el último, de licor de arroz con leche. Para beber, vino del Campo de Cartagena (Finca la Cerca). Tomamos uno dorado de uva merseguera y un tinto de monastrell, ambos recién salidos al mercado y con una elaboración excepcional. Para acompañar la tertulia, que duró hasta altas horas de la noche, bebimos mini gin-tonics de V Colinas en sus tres sabores.

De la ventresca a la cola

La velada fue extraordinaria, a la altura de la jornada de ronqueo de un atún de 200 kg., que el pasado sábado organizó en su restaurante del El Algar, el decano de los cocineros cartageneros, José Maria Alcaraz (Los Churrascos). Contó con el apoyo del Grupo Fuentes. Las expertas manos de dos cortadores japoneses, bajo la batuta de José Maria Donate, realizaron la operación ante un centenar de personas. Después del espectáculo, tocó degustar el menú que este gran cocinero había preparado para la ocasión y que superó las más altas expectativas.

El 'ronqueo' no es más que el despiece tradicional del atún rojo, y recibe su nombre del sonido que hace el cuchillo al rozar con el espinazo del pez, semejante a un ronquido. Se trata de un corte manual que se hace por partes, en función del nivel de grasa que presenta el músculo y no necesariamente siguiendo planos de piezas musculares diferenciadas. Durante el mismo, se extraen las distintas partes aprovechables del atún rojo, tanto para consumo fresco como para productos elaborados. En total hay que distinguir 24 piezas, entre ellas la ventresca, el tarantelo, el morrillo, los mormos, la espineta blanca, el contramorro, el galete y la cola negra. Se aprovecha prácticamente el 100% del animal. De ahí que conozcamos al atún como el 'cerdo del mar'. Esa variedad de cortes da lugar a un sinfín de preparaciones, como queda en evidencia cada año en la Ruta Gastronómica del Atún, que abarca desde Conil a Barbate, Tarifa y Zahara de los Atunes, en Cádiz. No estaría mal que algo parecido funcionara también en nuestra Trimilenaria, con nuestro propio estilo de cocinar este exquisito manjar.

Por si faltaba algo, el domingo me llamó Pepe Marin, presidente de la Asociacion Amigos del Colegio del Patronato, diciéndome que tenía una cosa para mí. Quedamos a tomar un café con churros muy cerca de nuestro antiguo colegio, en el Lago, del que tantas veces habla Isidoro Valverde en libros y tertulias en el Puerto Rico. Allí me entregó una botella de cerveza, con cierre 'La Casera' de toda la vida y llamada 'Caerá esta Breva'.

Se trata de una nueva cerveza de la colección de Ambar cerveceros independientes, super Ale y fermentada a 30 grados, elaborada con higos, con el punto justo de dulzor del higo y mucho aroma de la floresta. Es una bebida divertida, elaborada con ingredientes naturales. Yo le prometí que daría buena cuenta de ella en la siguiente reunión que tuviese con amigos, y así fue como, el miércoles pasado, nos la tomamos en una tertulia en la costa. Estaba exquisita.

Libros sobre el Patronato

Durante nuestra breve pero fructífera reunión, Pepe me invitó a participar en el Primer Certamen Literario sobre el colegio, bautizado con el nombre de 'El Patronato, una leyenda'. Se celebrará con motivo del 120 aniversario del Colegio y desde aquí invito a participar a todos los literatos de Cartagena, ya que no solo cuenta con importantes premios, sino que, sobre todo, hará revivir aquellos años de vida del casco histórico y de nuestro colegio. Para los interesados, simplemente hay que decir que podrán presentar sus inscripciones en la secretaría del colegio hasta el próximo 20 de octubre.

Y les dejo ya que continúen disfrutando del domingo con este pensamiento: «El éxito no se logra solo con cualidades. Es sobre todo un trabajo de constancia, de método y de organización».

 

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