Dos heridos durante un tiroteo con escopetas en un bar de Los Mateos

Agentes de la Policía Nacional, ayer en la esquina de las calles Bordarán y 36 de Los Mateos, después del tiroteo. / antonio gil / agm
Agentes de la Policía Nacional, ayer en la esquina de las calles Bordarán y 36 de Los Mateos, después del tiroteo. / antonio gil / agm

Un vecino de 43 años recibió un disparo en la ingle y a su hijo, de 23, le alcanzaron en un ojo y en el pecho; los dos agresores huyeron de la ciudad

J. A. G. CARTAGENA.

El ruido de gente corriendo por la calle y, acto seguido, de varias detonaciones despertó ayer abruptamente de la siesta a los vecinos de Los Mateos. El barrio, escenario frecuente de redadas por el trapicheo de drogas, sufrió otro sobresalto, esta vez por un tiroteo que dejó heridos a dos vecinos, padre e hijo, y en busca y captura a otros dos residentes en esta zona deprimida de Cartagena.

Fue hacia las cuatro de la tarde cuando J. J. M. C., de 47 años, y su hijo, de 23, pertenecientes al clan de Los Cortés, según fuentes policiales, recibieron varios disparos. Los presuntos agresores, R. C. C. y otro individuo cuyas iniciales no trascendieron, a quienes los investigadores sitúan en la familia de Los Charretes, abrieron fuego contra ellos en las inmediaciones del bar Alhambra, en la calle Bordarán, y de la calle 36, cerca de la plaza principal del distrito.

Por causas y en circunstancias que tratan de esclarecer los agentes del grupo de Homicidios de la Comisaría, el hombre de mayor edad resultó herido muy grave en una ingle, mientras que su hijo lo fue en el torso y en la cara, especialmente en un ojo. Al primero de ellos le dispararon a quemarropa, sin apenas margen para protegerse. Al segundo la munición de postas le alcanzó desde una mayor distancia en el vientre y también en la cara.

El hecho de que la disputa tuvo lugar en un entorno de viviendas y garajes donde, a lo largo de los años, han sido desmantelados numerosos garitos llevó a los agentes a centrar sus primeras pesquisas en un conflicto relativo al narcotráfico. Junto al ajuste de cuentas, se maneja también la hipótesis de una pelea por asuntos vecinales y familiares.

Nada más tener noticias del tiroteo, agentes de la Policía Nacional se personaron en el lugar. También lo hicieron los de la Policía Local. Los efectivos de la brigada de Seguridad Ciudadana acordonaron buena parte de la calle 36, mientras que los especialistas de Homicidios y de la Policía Científica realizaron una inspección ocular y recabaron pruebas, entre ellas biológicas, balísticas y fotográficas.

El Centro de Coordinación de Emergencias de la Región envió a un equipo sanitario del 061 en una ambulancia medicalizada hasta Los Mateos, pero familiares de las víctimas habían trasladado ya de manera urgente a sus parientes al cercano Hospital Santa Lucía. Según fuentes sanitarias, el padre fue sometido a una intervención quirúrgica y se encuentra grave, mientras que el hijo fue ingresado en planta tras ser intervenido de las heridas producidas por arma de fuego.

Tras dejar tras de sí un reguero de sangre y daños en la luna de una furgoneta estacionada en las proximidades del bar, los autores de la tentativa de homicidio -que según vecinos llegaron a Los Mateos desde Alicante hace unos años- huyeron en un vehículo. Salieron en dirección a la autopista de Alicante, lo que llevó a emitir una alerta a la Guardia Civil, de cara a adoptar las oportunas medidas de vigilancia y protección.

Tercer incidente con arma de fuego en menos de dos años

El tiroteo de Los Mateos es el tercer incidente grave con armas de fuego en menos de dos años en Cartagena. En noviembre de 2017, dos jóvenes de 18 y 26 años, naturales de Alicante y del clan de Los Salguero, murieron en Las Seiscientas en una disputa por la custodia de un bebé y por una relación sentimental. Tres miembros de la familia cartagenera de Los Gasolina se entregaron como presuntos autores del crimen. En febrero de 2017, un hombre de 36 años falleció por los disparos de otro de 40 en un garaje de José María Lapuerta, en un ajuste por drogas. La mujer de la víctima, de 35, resultó herida muy grave.