Dos heridos leves en el incendio de un concesionario de coches en El Sabinar

Un bombero, en la puerta del taller de reparaciones del concesionario, con algunos vehículos y parte del techo calcinados. / PABLO SÁNCHEZ / AGM

Las llamas calcinan cuatro vehículos y parte del taller mecánico; la Guardia Civil reordena el tráfico en la autovía de La Manga por una gran nube de humo

RUBÉN SERRANOCARTAGENA

Dos personas sufrieron heridas leves en el incendio de un concesionario de coches en la autovía de La Manga, a la altura del paraje de El Sabinar, ayer. El siniestro causó pequeñas quemaduras en los brazos a dos empleados, que tuvieron que ser atendidos 'in situ' por el personal sanitario de una ambulancia del Servicio Murciano de Salud pero no requirieron su traslado a un hospital. Las causas del suceso están siendo investigadas aunque todo apunta a que se desencadenó cuando vaciaban el depósito de carburante de un turismo.

Era la una del mediodía cuando las llamas empezaron a propagarse por las instalaciones Peugeot del concesionario Tomás Guillén, donde había al menos seis personas entre trabajadores y clientes. El humo negro que salía del tejado del taller de reparaciones puso en alerta a los conductores que a esa hora circulaban en dirección a La Manga. El 112 recibió varias llamadas informando del suceso, y rápidamente se movilizaron efectivos del Servicio de Extinción de Incendios, Policía Local y Guardia Civil. Una ambulancia con personal sanitario atendió en el mismo concesionario a los mecánicos, pese a que en un principio se informó de que no había heridos. No trascendió si, además de quemaduras leves, estos dos hombres, de 32 y 45 años, sufrieron complicaciones respiratorias por la inhalación de humo.

Finalmente fueron cuatro vehículos los que acabaron quemados, pese a la rápida actuación de los bomberos. Apenas un cuarto de hora después del aviso, una dotación ya trabajaba en la extinción de las llamas; antes de las dos, el fuego estaba bajo control. Entre mangueras, extintores y máscaras para evitar la inhalación de gases, los funcionarios lograron apagar el incendio, casi dos horas después de su inicio. Parte del taller de reparación y el tejado quedaron dañados por las llamas, y la fachada del concesionario ennegrecida, según precisaron tanto fuentes de Emergencias como de Bomberos.

La llamas generaron una densa columna de humo en la única vía de acceso a La Manga, frecuentada en esta época por miles de turistas y vecinos de poblaciones cercanas. El hecho de que sea una zona transitada puso aún más en alerta al personal desplazado. Así, el Servicio de Emergencias advirtió a través de sus canales en las redes sociales que los conductores debían circular con «precaución por la RM-12, como consecuencia del humo producido en un incendio».

«Un poco de pánico»

En cualquier caso, y como medida preventiva para evitar males mayores, agentes de la Guardia Civil regularon el tráfico hasta que el humo dejó de ser un problema para la visibilidad de los conductores, explicaron en el 112. «Al principio hubo un poco de pánico, pero pronto nos dimos cuenta de que la situación no era tan alarmante», aseguró a 'La Verdad' un portavoz de Bomberos, en plena extinción.

Los Bomberos prefirieron esperar a terminar la investigación para hablar de las causas del incendio. Otras fuentes reconocieron que intentan aclarar si las llamas se originaron cuando los mecánicos vaciaban de combustible el depósito de un vehículo, posteriormente incendiado. Se baraja la hipótesis de que una chispa saltó cuando realizaban esa tarea.

Antes de la llegada de los servicios de emergencias, los empleados de la Venta El Sabinar, contigua al concesionario, utilizaron mangueras para tratar de frenar las llamas y ayudaron a salir a los empleados del taller. Previamente pidieron auxilio a los servicios de emergencias.

Una de las clientas que estaba en el taller, esperando a recibir su coche, sufrió un ataque de ansiedad por lo ocurrido, explicaron testigos presenciales.