Hansa Urbana abandona la obra del monasterio de San Ginés

Torre del Monasterio de San Ginés de la Jara /Antonio Gil / AGM
Torre del Monasterio de San Ginés de la Jara / Antonio Gil / AGM

La empresa, sin garantías de poder hacer Novo Carthago, asegura que la consolidación del edificio ya está terminada

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

Cuando las obras de rehabilitación y consolidación del monasterio de San Ginés de la Jara entraban en su recta final, la empresa Hansa Urbana, promotora del proyecto, ha paralizado y abandonado los trabajos. En julio, los obreros desaparecieron del conjunto monumental, calificado como Bien de Interés Cultural (BIC). Fuentes de la alcaldía explicaron ayer que la empresa registró en julio una carta en el Ayuntamiento avisando de que no continuará con la rehabilitación total, porque se ha suspendido la reparcelación del sector donde pretende construir la urbanización residencial Novo Carthago.

Las obras están siendo realizadas por la empresa Azuche 88 SL y el proyecto es del arquitecto Francisco José Sánchez Medrano. Con dos millones de euros, Hansa ya ha concluido los trabajos en el campanario, la iglesia y el claustro del siglo XVII. Llegado a este punto, añadieron las mismas fuentes, «la empresa considera que su obligación de mantenimiento y consolidación del edificio ya ha terminado, puesto que no tiene permiso para construir el residencial».

El Gobierno local obligará a que la consolidación del conjunto llegue a los muros y a las ermitas

No es la primera vez que las obras sufren un parón. En enero ya estuvieron unas semanas así, ya que la empresa solicitó la demolición de un aljibe interior que dificulta las tareas. Para ello solicitaron permiso a la Dirección General de Bienes Culturales de la Comunidad Autónoma, que al poco tiempo se pronuncio favorablemente, ya que era una estructura sin protección.

6.000 viviendas

Las fuentes de la alcaldía añadieron que el Ayuntamiento no dará un paso atrás y que no permitirá una urbanización de 6.000 casas junto al Mar Menor, salvo si «penalmente» se le obliga a ello. Añadieron que pese a la negativa de la empresa, «estudiaremos si le podemos obligar, judicialmente, a que las obras de consolidación se extiendan a la totalidad del muro perimetral y a las construcciones auxiliares, [las ermitas del monte Miral], que son Bien de Interés Cultural (BIC) y se encuentran en una situación bastante deteriorada».

Fuentes de la Consejería de Cultura explicaron que no les consta si las obras han sido paralizadas. En todo caso, aseguraron, la empresa ya ha cumplido con lo que la Dirección General de Bienes Culturales les obligaba, que era la consolidación del edificio para evitar que continuara su deterioro. El resto, afirmaron, es responsabilidad del Ayuntamiento.

Restaurar el monasterio es una obligación de la empresa alicantina Hansa, en virtud del proyecto urbanístico Novo Carthago. Este desarrollo, que plantea la construcción de 6.000 viviendas y dos hoteles, es objeto de una investigación judicial a políticos y funcionarios municipales y autonómicos por presunta corrupción al recalificar suelo protegido. También ha habido demoras por la crisis económica y problemas burocráticos. Sobre la paralización de la obra, la empresa no respondió a la petición de información de este diario.

Uso turístico y universitario

Hansa Urbana remite cada mes un informe con el avance de los trabajos tanto a la Comunidad Autónoma como al Ayuntamiento. Con los responsables de esta última institución espera tratar antes de que acabe año el uso futuro del edificio, que condiciona el acabado de la restauración.

Por ahora, el Ayuntamiento tiene pendiente decidir qué uso da al conjunto histórico situado junto al Mar Menor. Entre los posibles destinos planteados están el turístico y el universitario. sAdemás de abrir al público el edificio al menos cuatro días al mes, como marca la ley, se estudia incluirlo en una nueva ruta turística por el Mar Menor y la Sierra Minera. Los jardines podrían servir como sede para talleres de la Escuela de Ingenieros Agrónomos de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT).

«No aceptaremos presiones ni daremos un paso atrás»

«No aceptaré presiones de ninguna empresa. No vamos a reactiva la construcción de 6.000 viviendas junto al Mar Menor, porque nos amenacen con paralizar la rehabilitación del monasterio de San Ginés de la Jara». Así de tajante se mostró ayer la alcaldesa, Ana Belén Castejón, al conocer la decisión de la promotora del residencial Novo Carthago y financiadora de las obras en el conjunto monumental. Y añadió: «No deremos ni un paso atrás».

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