Gladiadores romanos en la Muralla Púnica

Juan Miguel Aguado, José Antonio Guillén, Inmaculada Martínez y María Dolores Martínez, antes de la cena. /PABLO SÁNCHEZ / AGM
Juan Miguel Aguado, José Antonio Guillén, Inmaculada Martínez y María Dolores Martínez, antes de la cena. / PABLO SÁNCHEZ / AGM

ÁNGELA DE LA LLANACartagena

Una experiencia única e irrepetible. Una cena romana, con lucha de gladiadores incluida, que hizo viajar en el tiempo a las cincuenta personas que asistieron al espectáculo y que lograron revivir la celebración del primer combate gladiatorio en Hispania, organizado por Escipión, tras la conquista de Carthago Nova.

En un escenario de lo más mágico e inusual, en las entrañas de la Muralla Púnica, los asistentes pudieron disfrutar el viernes de una elaborada cena romana de época, aderezada con la actuación de un grupo de once actores de Ditirambo, que amenizaron la noche con el ambiente de los banquetes y fiestas ofrecidos por Escipión.

Una forma de ocio distinta y muy amena organizada por Puerto de Culturas en la que se pretende que el asistente viva una experiencia en torno a la cultura y la historia. Así lo explicó Encarna Zamora, una de las organizadoras del evento. El espectáculo agradó a un público que logró interactuar con los actores.

La cena teatralizada es el broche final a la exposición que se inauguró el pasado mes de abril titulada 'Gladiadores, dioses de la arena' y que estaba enfocada a recordar el momento en el que Escipión realiza los primeros juegos gladiatorios en Hispania.

Fantástico el director de Ditirambo, Pepe Ortas, que consiguió llevar de forma magistral el hilo de toda la representación, interactuando con el público en todo momento. «Mi personaje gira en torno a los juegos gladiatorios. Los primeros que se hicieron en España fueron en Cartagena y los realizó Escipión el Africano en honor a su tío y a su padre», explicó el actor.

Los espectadores acudieron al evento atraídos por la originalidad de la cena. Ocurrió en el caso de José Pérez, Inma Sola, Raquel Talavera, Juan Miguel Aguado, José Antonio Guillén, Inmaculada Martínez, Vanesa Alcaraz, José Ángel de Castro, María Dolores Martínez, Ángeles Martínez y David Sánchez.

Los invitados fueron recibidos con un aperitivo de aceitunas aliñadas y queso de cabra al romero. Era el momento de conocer los pormenores de una noche que aunó gastronomía, historia y teatro. En una segunda secuencia, ya en el interior del recinto, se procedió a los rituales, una ocasión en la que asistentes disfrutaron de un extraordinario bonito con tomate, crujiente de mojama y salteado de trigo con hongos cocinado con cominos y pimienta rosa.

El chef del restaurante Los Habaneros, Juan Andrés Páez, fue el encargado de elaborar el menú, «que hemos confeccionado después de estudiarnos la historia y descubrir lo que comían en aquella época», indicó.

En la última parte de la cena, disfrutando de la lucha de gladiadores, los asistentes degustaron el plato fuerte de la noche, un jarrete de buey para recrear la abundancia de los años romanos cocinado a baja temperatura durante 36 horas y acompañado con ensalada de lentejas.

Como colofón, unos exquisitos dátiles rellenos de requesón y piñones que hicieron las delicias de asistentes como Germán Vila, Ángeles Cadenas, Víctor Navarro, Begoña Pérez, Rubén Fabeiro, Mariló García, Fran Martínez, María Martín y Manuel Navas.

Asistentes como José Manuel Ros destacaron que «esta cena es una gran idea que nos está encantado». Como él, se mostraba el grupo de amigos formado por Lorena Lozano, Edel de la Torre, Sergio Guillén, Raquel Costela, Esperanza Garrido, Pablo de la Garza, Esther Vivancos, David Salazar, Manuel Guillén, María José Martín y Marián Luque.

El lanista, el propietario de la escuela de gladiadores, personaje encarnado por Ortas, enganchó a los asistentes con su buen hacer teatral. Junto a él recibieron felicitaciones su mujer, Laly Gómez, encargada del vestuario, que estaba acompañada por las bailarinas María Blaya y María Caparrós.

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