La Fundación Oceanogràfic suelta tiburones en Cartagena con la ayuda de un robot submarino

Los pequeños tiburones a punto de salir al mar / Fundación Oceanogràfic

La empresa murciana Nido Robotics desarrolla un vehículo especial para transportar crías de escualos hasta grandes profundidades

EP

La Fundación Oceanogràfic devolvió al mar, en aguas de Cartagena, crías de tiburón pintarroja, cuyos huevos fueron obtenidos de la pesca de descarte y que, gracias al proyecto de investigación de la fundación del acuario valenciano y de Lamna, se desarrollaron con éxito tras su eclosión.

Los huevos fueron extraídos de las hembras muertas o desenredados de las redes de pesca y, luego, transportados a las instalaciones de Cuarentena del Oceanogràfic, donde se limpiaron y colocaron en los acuarios preparados para el proceso y en los que se mantuvo un control exhaustivo de las condiciones del medio, revisando diariamente la eclosión y los animales en desarrollo, que, dependiendo de la temperatura, tardaban entre tres y seis meses.

Tras soltarse hace un año en Valencia y Xabia por primera vez en España, la costa murciana fue el lugar escogido para devolver las crías al agua, al ser una zona de condiciones similares al hábitat de la puesta del tiburón mediterráneo, según informaron fuentes de la fundación en un comunicado.

Alta tecnología bajo el mar

A diferencia de las anteriores sueltas y para llevar a cabo la acción con éxito, el Oceanogràfic contó con el apoyo de la empresa murciana Nido Robotics, dedicada al desarrollo y comercialización de vehículos submarinos teledirigidos (ROV, por sus siglas en inglés) a nivel internacional.

Se trata de una prueba piloto para poder liberar, en el futuro, tiburones de aguas profundas, que son aquellos que viven a partir de doscientos metros de profundidad, una distancia a la que no se puede llegar con buceadores.

Nido facilitó que un equipo del Oceanogràfic instalase en uno de sus drones (el modelo Sibiu Pro) la jaula que permitía transportar los escualos y llevar a cabo la suelta de los mismos en la profundidad adecuada.

El vehículo, preparado para que se le puedan incorporar todo tipo de accesorios, cuenta con una cámara de vídeo, la cual hacía posible controlar en todo momento que la jaula permanecía en buenas condiciones; así como con un sensor de profundidad que garantizó que los animales se liberasen en el lugar deseado. Además, el Sibiu Pro dispone de un sistema de autoestabilización que, a pesar del peso de los animales y del dispositivo instalado, no hizo que perdiese su posición.

Durante meses, las dos organizaciones estuvieron trabajando mano a mano para conseguir los mejores resultados. Además, con el fin de que todo estuviese bajo control, en la actividad participaron Roy Torgersen y Enrique González, CEO y director técnico de Nido Robotics, respectivamente.