Fomento plantea la obligación de hacer solo una plaza de garaje por vivienda

Obras de construcción de un edificio, en el centro de Cartagena. / antonio gil / agm
Obras de construcción de un edificio, en el centro de Cartagena. / antonio gil / agm

La Comunidad propone al Ayuntamiento que las Normas Transitorias rebajen las exigencias del Plan General de 1987 durante dos años

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ

La propuesta de redacción de las Normas Transitorias realizada por la Comunidad Autónoma al Ayuntamiento de Cartagena plantea que los promotores solo tengan que construir una plaza de garaje por vivienda. Se trata de facilitar los proyectos residenciales en suelos urbanos consolidados durante un periodo de dos años, que sería el plazo de vigencia de unas reglas que sustituirían en algunas áreas de la ciudad, de los barrios y de las diputaciones al Plan General Municipal de Ordenación Urbana de 1987.

«Hemos incorporado al texto una sugerencia de la Asociación de Promotores, para identificar que por cada vivienda haya obligatoriamente una plaza de garaje. En el Plan de 1987, la obligación está un poco difusa y, en consecuencia, hay veces que los técnicos establecen que se requiere dos o tres plazas y a veces, una», explicaron fuentes de la Consejería de Fomento. Y añadieron que la idea es «dejar claro que la obligación es de solo una plaza, para que no haya interpretaciones varias y aportar seguridad jurídica».

La aprobación de una normativa provisional fue puesta sobre la mesa por las administraciones local y regional a raíz de la anulación del Plan General de 2012 por parte del Tribunal Supremo. Antes, el Ayuntamiento y la Comunidad habían visto cómo la Justicia tumbaba también una revisión 'exprés' del Plan.

Después de meses de retraso, la estrategia de autorizar unas Normas Transitorias se vio frenada en seco por un informe del Consejo Jurídico de la Región de Murcia. En respuesta a una consulta de la Comunidad, el citado órgano consultivo redujo en octubre el alcance de la regla y estableció que el documento debía ser sometido a una evaluación ambiental simplificada.

Cinco meses después, la Consejería ha vuelto a la carga, para tratar de solventar problemas derivados del «obsoleto» plan del 87. Tras haber modificado el borrador de Normas, lo ha enviado al Ayuntamiento para que este realice el citado estudio de impacto medioambiental.

«La propuesta está fundamentada en la necesidad de realizar el trámite ambiental, sobre la base de la Ley 2/2017. Esta determina que la competencia para realizar ese informe es municipal, en localidades de más de 50.000 habitantes», indicaron a 'La Verdad' fuentes autonómicas. Y reiteraron que las autoridades locales pueden completar este paso burocrático en cuatro meses, con vistas a que el Consejo de Gobierno de la Comunidad dé el visto bueno a las Normas en verano o, como muy tarde, a principios de otoño.

«Intentamos justificar todo lo que nos pidió el Consejo, que por ejemplo pidió una memoria de impacto normativo, al dar a las Normas la doble naturaleza de norma y de planeamiento. Como norma, tiene que llevar las evaluaciones del impacto de género y económico, y una justificación de que no se trata, en ningún caso, de eludir la sentencia que declaró la nulidad de la revisión del Plan General», concretaron en el Gobierno regional, del PP.

Áticos y comercios

Y señalaron, asimismo, que en el documento enviado a la Corporación local, donde la concejal de Urbanismo y alcaldesa es Ana Belén Castejón, «se explica que las Normas son un documento nuevo, que viene a regular de forma provisional la situación creada por la anulación de la revisión del Plan General, mientras se elabora uno nuevo». En esta última tarea está embarcado el equipo de gobierno municipal, del PSOE, a través de un proceso de participación ciudadana. La previsión es que el nuevo Plan esté listo en un horizonte de tres a cuatro años. Hace un mes, este periódico adelantó que según las previsiones regionales las Normas facilitarían la construcción de 3.000 viviendas. La clave sería el aumento de la edificabilidad en los solares calificados como suelos urbanos consolidados, a través de fórmulas legales como excluir los áticos de la superficie edificable e incorporar a esta parte del volumen que la normativa actual permite destinar a otros usos. Se trata de «atender la solicitud de muchos dueños de terrenos de dar más edificabilidad a los solares».

La Comunidad también pretende establecer la compatibilidad genérica de los edificios de viviendas con los usos terciarios, los dotacionales y algunos industriales. Además, quiere retirar las prohibiciones de superficies máxima de 500 metros cuadrados en las oficinas; y de ubicación de comercios, restaurantes, bares y garajes en la planta baja o en un piso inferior a viviendas. También prevé que los locales comerciales de menos de 100 metros cuadrados puedan tener un aseo único, y no forzosamente dos.

El arquitecto Jorge Siljeström colabora en el parque de la Rambla

El arquitecto cartagenero Jorge Siljeström Martínez ha aclarado que varias imágenes difundidas por este diario el 15 de febrero como integradas en el Proyecto Boria, presentado por el Ayuntamiento de Cartagena a la Unión Europea para costear un parque en el Plan Rambla, son en realidad de su Proyecto Fin de Carrera en la Universidad de Alicante, de 2014. «El Centro Tecnológico del Medio Ambiente (Cetenma) contactó conmigo en enero de 2019 para colaborar en la generación de una imagen/infografía que plasmara el Proyecto Boria, desarrollado junto al Ayuntamiento, la Universidad de Murcia, la Universidad Politécnica, la ADLE y HOP Ubiquitous», dice Siljeström. Y añade que realizó la infografía, incorporada al dosier del proyecto para el programa europeo Acciones Urbanas Innovadoras.