La falta de servicios e inversión sumen a La Manga en un estado de «abandono y crisis»

Coches circulando por la Gran Vía de La Manga, cuyo asfalto presenta grietas, algunos baches y otros desperfectos. /J. M. Rodríguez / agm
Coches circulando por la Gran Vía de La Manga, cuyo asfalto presenta grietas, algunos baches y otros desperfectos. / J. M. Rodríguez / agm

Asfalto resquebrajado, pintadas, un deficiente transporte, falta de iluminación y suciedad en solares, principales quejas de los vecinos

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

Los vecinos de La Manga llevan años esperando los fondos de la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (Edusi). Este dinero iba a cambiar la imagen del principal enclave turístico de la Región, para dotarle de más servicios que lo convirtiera en un polo de atracción de turismo nacional e internacional. Pero pasan los años y la inversión llega a cuentagotas. Hasta el momento solo da para acabar parte del carril bici, poner wifi en dos playas, hacer un aparcamiento con 33 plazas y comenzar el mirador del Hotel Galúa. Del resto de promesas no se sabe nada; terminar los paseos marítimos, solucionar los atascos, mejorar el transporte público, construir sendas peatonales, eliminar barreras arquitectónicas, habilitar más aparcamientos disuasorios y hacer un nuevo paseo 'verde' de 1,3 kilómetros en Veneziola, entre otros muchos proyectos, deberán esperar.

Esta falta de inversión y de mantenimiento también apunta a los Ayuntamientos de Cartagena y San Javier. La Asociación Vecinal de Cultura, Deportes y Ocio de La Manga ha elaborado un informe con todas las carencias que han sumido a la zona en un estado de «olvido» y ha vuelto a declarar a los empresarios en situación de «crisis». La triste estampa de bares, restaurantes, comercios e incluso hoteles con el cerrojo echado es un ejemplo de ello. Tan solo hace falta dar un paseo cualquier día de la semana para darse cuenta de esta situación «extrema», califican.

El estado se hace más crítico si cabe, aseguran los vecinos, en la zona perteneciente al municipio de Cartagena. Desde la entrada, los desperfectos se ven en cada calle, plaza y esquina. Comienzan en la rotonda conocida como la de la estación náutica, donde, pese a ser la primera imagen que se encuentran los visitantes, la falta de iluminación es notoria cuando cae el sol. Además, critican que los carteles están anticuados y envejecidos y que no son propios de los que deben anunciar la llegada a una moderna zona turística.

Pista deportiva

Desde allí y en, prácticamente toda la Gran Vía, al menos en lo que corresponde al término municipal de Cartagena, el asfalto está en mal estado, resquebrajado, con baches y socavones. Pero si hay algo que enfada a los mangueros es la imagen de los alrededores del colegio e instituto, donde hay zonas sin asfaltar y caminos de gravilla. «Eso sin contar con la falta de servicios, como una pista polideportiva y de atletismo para que los chavales tengan algún lugar donde practicar deporte», denunció la presidenta del colectivo vecinal, Gimena Bertachini.

Las pintadas en edificios, en vallas, muros y contadores de la luz; el mal estado de las casetas o espacios reservados para los contenedores de la basura, donde no hay para el reciclaje; los desperfectos en la parada de taxi de la Plaza Bohemia; y la suciedad en decenas de solares, sobre todo en los ubicados en la zona de El Vivero, «atenta directamente contra la imagen turística de la zona», añadió Bertachini.

Imagen «lamentable» es la que presenta uno de los núcleos de este área turística, como es el Paseo de la Dársena, donde el picudo rojo ha obligado a cortar más de una decena de palmeras en el último año. A ello se le une los locales cerrados, abandonados y con el cartel de 'Se alquila' y 'Se vende'. Similar aspecto presenta la Plaza Bohemia.

Critican que cuando el Ayuntamiento está cambiando todas las viejas bombillas de las farolas por otras tipo led, para mejorar la iluminación y reducir el gasto, en «La Manga aún estamos esperando a que nos tengan en consideración».

La falta de un transporte público que les una de manera regular con Cartagena y, sobre todo, directamente con el Hospital Santa Lucía; la desaparición del Instituto Municipal de Servicios del Litoral (Imsel), en 2016; y las deficiencias en el centro de salud, son otras de sus quejas.

«Necesitamos realidades y no promesas que nunca se cumplen. Esta asociación nació de la necesidad de que la palabra de los mangueros se haga oír más que nunca», indicó Bertachini.

Un 12% de negocios abiertos

Todo estas deficiencias y falta de inversión la notan todo el año los empresarios, que ya esperan la llegada de la Semana Santa y con ella de los turistas, para comenzar a recuperarse de lo que definen ya como «uno de los peores inviernos» que recuerdan en cuanto a ventas y clientes se refiere. Y es que, de las poco más de 800 empresas que hay instaladas en el istmo, solo ha abierto el 12%, según los datos que maneja la Asociación de Comerciantes y Hosteleros.

Se trata de uno de los porcentajes más bajos de los últimos años y algo del todo inaguantable «para una zona que ofrece grandes posibilidades de desarrollo gracias a su riqueza natural y turística de todos los estilos», según el presidente de ese colectivo, Antonio Plaza.

Exigen dotar de presupuesto al Consorcio

La Asociación Vecinal de Cultura, Deportes y Ocio de La Manga, liderada por Gimena Bertachini, ha solicitado que la Comunidad Autónoma vuelva a formar parte del Consorcio de La Manga, para dotar de mayor presupuesto a la entidad y garantizar inversiones. En su opinión, cree que es la mejor manera de corregir muchas de las deficiencias que actualmente tiene la localidad. Otra propuesta es que los dos ayuntamientos de los que depende, los de Cartagena y San Javier, destinen el 10% de lo recaudado con el IBI a inversiones en nuevas infraestructuras y servicios, para actualizar la imagen turística y atraer visitantes.

Más