«Falta información sobre las emisiones de la industria»

La profesora Stella Moreno, en las Puertas de San José (antigua Bastarreche). / J. M. Rodríguez / AGM
La profesora Stella Moreno, en las Puertas de San José (antigua Bastarreche). / J. M. Rodríguez / AGM

Stella Moreno Grau, catedrática de Tecnologías del Medio Ambiente de la UPCT: «Hay que estudiar los metales y los compuestos que la legislación no obliga a medir en el aire, para ver si las empresas emiten sustancias peligrosas»

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ

Los recientes «avisos urgentes» de la Comunidad Autónoma y del Ayuntamiento de Cartagena por la contaminación por partículas PM10 (microscópicas) han despertado la preocupación de vecinos, ecologistas y partidos políticos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) sigue advirtiendo sobre la relación entre la polución y las enfermedades y muertes por cánceres y problemas respiratorios y cardiovasculares. La catedrática de Tecnologías del Medio Ambiente de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) Stella Moreno, experta mundial en el estudio de la calidad del aire, pide realizar controles exhaustivos sobre la industria y llama a los ciudadanos a limitar el uso del coche: «En Cartagena se puede ira andando a todas partes».

- ¿A qué atribuye usted estos episodios de contaminación?

- Estas situaciones se producen, en general, porque hay unas emisiones y unas condiciones meteorológicas que no favorecen en nada la dispersión. Los contaminantes quedan retenidos y se producen unos incrementos en las concentraciones, que superan unos valores que se utilizan como referencia para tomar acciones. En Murcia, en Navidad, se decidió restringir el tráfico rodado. En Cartagena, ya hace años, aplicando un modelo matemático que define las fuentes, el tráfico rodado era una fuente muy importante de los problemas de contaminación del aire. Ya lo era cuando existía un tejido industrial próximo a la ciudad, es decir antes del cierre de las fábricas de Peñarroya, Potasas y Zinsa. También influyen los episodios naturales, porque la ubicación de Cartagena implica la entrada de partículas con las masas de aire del continente africano, o la resuspensión de los suelos de la zona.

«Estamos infinitamente mejor que hace 20 años, pero el tráfico contamina de forma importante. Hay que coger menos el coche»

- ¿Qué condiciones del tiempo favorecen la contaminación?

- Siempre que en invierno se produzca una situación anticiclónica sobre la Península Ibérica, se van a producir unas condiciones que lleven al incremento de la contaminación. De día, tenemos la inversión en altura. La troposfera tiene unos 10.000 metros de altitud y la inversión se puede producir a mil metros. Tenemos una tapadera que impide que la contaminación se dispersen en toda la troposfera. Se produce una concentración diez veces mayor. Y por la noche, se produce una inversión por radiación. En invierno, al irse el sol, hay un descenso grande de la temperatura en la Tierra. Eso provoca una inversión a nivel de superficie, que puede llegar, digamos, a los cien metros. Tenemos, entonces, una tapadera a los mil metros y otra a los cien y los contaminantes que se están formando en la ciudad se concentran. A la mañana siguiente, sale el sol y rompe la inversión en superficie, pero sigue estando la de altura. O detenemos la entrada de contaminantes o la carga se ceba a sí misma. La situación empeora con el paso de los días, sobre todo si tampoco hay vientos que barran los contaminantes.

«No percibimos los metales dispersados desde los suelos contaminados, pero pueden llegar al cuerpo»

- ¿Hasta qué punto le preocupan los avisos urgentes por contaminación del aire por partículas PM10?

- La legislación de la Unión Europea obliga a que haya una transparencia y una comunicación al público, y las administraciones han hecho planes de mejora de la calidad del aire y protocolos de actuación y aviso a la población. Esto mismo puede que ocurriera hace siete años, solo que no se daba la alerta. Madrid y otras ciudades toman medidas como limitar el tráfico, que solo puedan acceder al centro las matrículas pares o las impares... La ciudadanía debe estar más tranquila, porque cuando hay situaciones de riesgo se advierte para tomar las medidas adecuadas. En Cartagena, estamos infinitamente mejor que hace quince o veinte años.

- Es frecuente que en la estación de Mompeán, en la zona de Santa Lucía, la calidad del aire sea «admisible» y no «buena».

- En los años 80, Cartagena fue pionera en el mundo con un plan operativo. El Ayuntamiento ordenaba a las industrias del casco urbano bajar carga e incluso parar la producción. Ahora, de acuerdo con los criterios de la Comunidad, debe desarrollar un protocolo, para mejorar la calidad del aire y que, cuando en Mompeán, Escombreras o La Aljorra la calidad del aire deje de ser buena, la situación no degenere a admisible, mala...

- ¿Qué importancia otorga a la dispersión de partículas desde los suelos antiguos suelos de Peñarroya, Potasas y Zinsa? El problema también afecta a la Sierra Minera.

- En un estudio del año 2000 o del 2001, desde la UPCT comprobamos que los suelos de la zona con metales pesados contribuían a la formación de aerosol atmosférico en la ciudad. Estamos en una zona árida, con poca vegetación, y cuando hay golpes de viento, el suelo se resuspende. Hay partículas grandes, que contribuyen principalmente al aerosol sedimentable. Aunque la salud no es mi campo de especialización, es difícil que estas partículas grandes lleguen a zonas profundas de los pulmones, si se respira por la nariz. Eso sí, pueden quedar retenidas en las vías respiratorias superiores o acceder al cuerpo por la vía digestiva, al ser deglutidas o quedar depositadas en alimentos. Los metales pesados no lo percibimos, pero las personas que viven cerca de las zonas industriales notan que hay más polvo en las casas. En los años 70, cuando Cartagena estaba más contaminada, notábamos el SO2 [dióxido de azufre], pero ahora no percibimos el resto de metales. Sobre la Sierra Minera, la Comunidad ha anunciado que aumentará a un millón de euros el presupuesto para estudiar esta herencia de la minería, una fuente de riqueza histórica en esta tierra.

- ¿Cabe ampliar y mejorar la red de estaciones medidoras, en particular en las zonas industriales y en otras cercanas, como Alumbres?

- La red de vigilancia estudia los parámetros normativos, donde hay unos valores límites ambientales. Habría que fomentar investigaciones para conocer qué otras sustancias sin valor límite tenemos en las áreas urbanas e industriales, y cuáles son las fuentes. Eso permitiría tomar medidas eficaces, para mejorar la relación entre calidad del aire y salud. Eso, junto a estudios epidemiológicos, para realmente conocer el efecto que tienen en la población. Hay componentes gaseosos, metales como el mercurio y diversos gases, y también está la materia partícula: PM10 y PM2,5. En las PM10 se ve el plomo, el cadmio, el arsénico y el níquel. Salvo para el mercurio gaseoso, aún no hay equipos que midan estos metales, hay que hacerlo en el laboratorio. Faltan estudios extensivos, para ver metales y compuestos orgánicos volátiles distintos a los que la legislación obliga a medir, e identificar los problemas y actuar. Las empresas seguro que cumplen sus compromisos ambientales con la administración. Pero puede que estén emitiendo sustancias que tengan cierta peligrosidad o que contribuyan al deterioro ambiental. No hay información. Hay que detectar, a nivel científico, el problema y anticiparse a los síntomas.

- ¿Qué otras medidas ve necesario tomar para que los niveles de calidad del aire sean óptimos?

- Las administraciones están arbitrando soluciones, aunque a los ciudadanos les puedan resultar incómoda, como limitar el tránsito. Hay que hacer campañas de concienciación de que hay que usar el coche menos. En una ciudad pequeña como Cartagena, se puede ir andando a todas partes. ¿Qué necesidad hay de coger el coche, que en ciudad es cuando más contamina? Aquí es coger el coche y arranca, para, arranca, para, semáforo. No podemos pensar que las soluciones a los problemas ambientales viene solo de la mano de la legislación. Todos los ciudadanos tenemos que colaborar y aportar nuestro granito de arena. Para mantener nuestro nivel de vida, hay que cuidar los recursos disponibles, como el aire.