Experiencias en Calblanque

Antonio Caravaca, de Bodegas Alaya, Jose María Alcaraz, de Los Churrascos, y Javier García, de Ganados El Carpio. / LV
Antonio Caravaca, de Bodegas Alaya, Jose María Alcaraz, de Los Churrascos, y Javier García, de Ganados El Carpio. / LV

TOMÁS MARTÍNEZ PAGÁN

Nuestra Trimilenaria es única. Con ello no quiero decir que otras partes de la Región no tengan sus encantos. PeroCartagena es mucha ciudad.

Aparecemos poco a nivel nacional, pero cuando lo hacemos es para estar entre los mejores. La revista Condé Nast Traveller, líder en el sector de los viajes, ha lanzando una encuesta para elegir las diez mejores playas de ciudad de España. ¿Y cuáles dirán que se encuentran en tan selecta cladificación? Pues Tarifa, Asturias, Formentera, Lanzarote, Cantabria, Gerona, Peñíscola, Pontevedra y San Sebastián, junto a nuestra Cala Cortina. Esperemos que el nuevo concejal de Turismo, Manuel Padín, sepa aprovechar el trampolín para promocionarla y subirse al carro con los grandes. También la de Infraestructuras, María Casajús, ha de esmerarse en adecuar el entorno.

Sigamos mirando al mar. La Comunidad Autónoma ha propuesto, para el proyecto Inherit, el espacio protegido del Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila, en el que primará la conservación de la naturaleza y patrimonio. Para ello, gestores, técnicos de parques regionales y propietarios de terrenos analizarán las posibilidades de desarrollo socio-económico sostenible de espacios naturales protegidos y su dinamización. Buscarán fórmulas innovadoras para potenciar la colaboración entre las administraciones públicas y los dueños, a la hora de poner en valor las oportunidades de riqueza y empleo.

Javier García posee un rebaño de 650 corderos, alimentados con el mejor pasto del paraje protegido

La primera empresa que está ya en este proyecto es Ganados El Carpio, con sus lechales de Calblanque. Esta empresa de Los Belones está dirigida magistralmente por Javier García, un joven empresario carnicero enamorado de su profesión. El Carpio cuenta con una rebaño de 650 cabezas de ganado, al estilo de los antiguos pastores. El que nos ocupa se llama Antonio y lleva 35 años dedicado al cuidado de esos corderos segureños que pastan durante el día en este paradisíaco entorno, con el mejor alimento, gracias a la salinidad mediterránea de la zona. La noche la pasan en los corrales de El Puntal.

Estos animales son sacrificados con aproximadamente un mes de edad y un peso en canal de entre seis y siete kilos. Dada la calidad del producto, se ha unido al proyecto otro gran empresario cartagenero, José María Alcaraz, del Restaurante Los Churrascos, que ha tenido la brillante idea de poner en marcha las Jornadas Gastronómicas del Cordero Autóctono del Parque Natural de Calblanque. Por propia experiencia, les puedo asegurar que se trata de algo muy especial, gracias al jefe de cocina, Santi Muñoz, y el propio José María. Han conseguido elaborar unos platos de auténtica cocina de familia.

Asistí como comensal a este foro después de asistir a representación que tuvo lugar en La Azohia, junto a la Torre del siglo XVI, simulando un ataque berberisco, como los de hace 420 años. El evento en el que participaron colectivos recreacionistas llegados de varias ciudades de España. Se trata de una iniciativa de la Asociación Tercio Viejo de Cartagena 1595. La Asociación de Vecinos de La Azohia que pretenden desarrollar el próximo año en el casco histórico de la Trimilenaria, dentro de un amplio programa cultural y recreacionista.

Pues bien, empezamos con unos langostinos del Mar Menor, recién pescados, hervidos con agua salada, acompañados con una Cerveza Bélich, de la Trimilenaria, elaborada con un guiño al Mar Menor. Después llegó un paté de cordero al whisky que, con pan recién tostado, fue un bocado especial. Seguidamente Juan Esquivel, maitre de Los Churrascos, nos sorprendió con un plato de chanfaina o asadura frita con patatas, cebolla, pasas y piñones, estaba deliciosa.

A continuación probamos un mondongo con garbanzos, o lo que es lo mismo, unos callos de cordero exquisitos, con las legumbres en su punto y cuya salsa invitaba a ponerle barquitos de pan para mojar. Como sexto plato nos sacaron un asado de cordero a la murciana soberbio por aroma y sabor.

Las chuletitas de cordero a la parrilla, presentadas en platos para compartir estaban en su punto de plancha e invitaban a comer de derecha a izquierda, como tocando la flauta. De guarnición, ensalada.

La bebida fue un vino de Bodegas Alaya, de Almansa, que llegó acompañado de su comercial, Antonio Caravaca. Este jumillano nos habló de la elaboración con dos uvas, garnacha tintorera y monastrel, cuyo mosto reposa cuatro meses en barricas roble francés. El aroma es fresco e intenso y el paso por boca, largo y dulce al final. El maridaje fue perfecto.

El punto dulce final consistió en un sorprendente pan de café en sopa de regaliz y helado de vainilla que resultó estar espléndido con el café y el mini gintónic de Manners, otra ginebra made in la Trimilenaria, que nos sirvieron. En fin, otra jornada redonda por los amigos reunidos en torno a la mesa, la grandeza de la ciudad y el soberbio menú que les invito a disfrutar este domingo en familia.

Termino hoy con una reflexión que nos invita a mirar hacia delante con ilusión y esperanza: «No hay vidas complicadas, sólo personas que se complican la vida».