Una encerrona gastronómica

Vicente Balbín, asturiano de pro afincado en la Trimilenaria, con unas sardinas y una cerveza./A. Gil / AGM
Vicente Balbín, asturiano de pro afincado en la Trimilenaria, con unas sardinas y una cerveza. / A. Gil / AGM

TOMÁS MARTÍNEZ PAGÁN

Efectivamente, fue una encerrona, pero de lo más agradable. Primero, porque en ella se implicaron unos buenos amigos, y segundo, por los productos a degustar, novedades gastronómicas con las que mis amigos quisieron sorprenderme. Fueron de ésas que no encuentras habitualmente en el mercado local. Enseguida van a entender a lo que me refiero.

Empezaré por mi amigo Harry, un entendido en cerveza que, nada más descorchar la primera 'Maestra' doble lúpulo de Mahou y con su acento sudamericano, nos preguntó si conocíamos la famosa frase de Casimiro Mahou, que siempre que tenía oportunidad decía: «Los libros no pueden juzgarse por sus tapas. Los bares sí». Nos contó Harry que, para marcarte una de 'postureo' en el mundo cervecero con fundamento, es necesario saber lo que te gusta a la hora de pedir la bebida de los dioses y cómo degustarla, para que sepa aún más a gloria.

Todos y cada uno de los ingredientes de este exquisito brebaje influyen en su resultado final. Por una parte está el agua, componente fundamental en la elaboración, para la cual es esencial que esté libre de sabores. Su mineralización influye en la composición de la cerveza: el calcio afecta al color; los sulfatos, al amargor, y los cloruros, a la textura. El lúpulo es la flor responsable de darle aroma a la cerveza y de la estabilidad de la espuma. Y la levadura, que es lo que se utiliza para hacer fermentar el mosto y transforma sus azúcares en alcohol y gas carbónico. El cereal habitualmente es cebada.

«Antes comer era un mero trámite para sobrevivir; ahora hay comida vanguardista e incluso molecular»

Hay diferentes formas de clasificar los miles de cervezas que existen. Sin embargo, la forma más común de hacerlo es teniendo en cuenta el tipo de fermentación, que puede ser 'ale', 'lager' o 'lambic'. Lo mejor de todo es que cada una de ellas tiene su momento. Para un aperitivo, la ideal es una 'lager' tipo 'pilsen'. Con la comida, una cerveza de trigo es una buena opción, ya que tiene mucho cuerpo y le salen los toques a frutas tropicales. Y aunque muchos no lo sepan, también existe una cerveza idónea para el postre, que es la cerveza negra. Para la noche se puede recurrir a la cerveza de fermentación alta (Ale), que requiere de más tiempo y sosiego para poderla degustar.

La temperatura idónea

Concluyó el entendido recordándonos a todos que no es bueno tomar la cerveza muy fría, porque el hielo produce un exceso de agua que, añadida a la que ya tiene la cerveza, rompe las burbujas producidas por el dióxido de carbono que contiene.

Mientras todos seguíamos las explicaciones, absortos, Vicente abría una lata de conserva muy especial: unas sardinas con un sabor completamente diferente a todo lo probado hasta ahora, elaboradas artesanalmente a la brasa, lo que le transmite ese sabor a humo tan reconocible. Fue un lujo tomarlas con su aceite sobre una tosta de pan con abundante molla.

Se trata de unas conservas elaboradas de forma artesanal en el Restaurante Gueyu Mar de Asturias. Está a 7 kilómetros de Ribadesella y tiene una de las mejores parrillas de pescado de España. Y sin darnos tiempo a terminar de saborear tan exquisito plato, Vicente ya estaba sorprendiéndonos con un poco de 'Quesu Gamoneu', un gran queso asturiano que se dejaba comer con mucha facilidad. Mientras, Sancho nos contaba una simpática anécdota sobre una conversación entre un abuelo y un nieto que, más o menos, transcurría así

Un abuelo, contándole a su nieto los grandes cambios que se habían producido en la vida desde que él era un niño, le decía. «Mira, cuando yo era un niño como tú lo eres ahora, mi mamá me mandaba a la tienda que había en la esquina con 100 pesetas, lo que ahora son 60 céntimos de euro, para hacer la compra. Y yo regresaba a casa con dos envases de mantequilla, dos litros de leche, un saco de patatas, dos quesos, un paquete de azúcar, una barra de pan y una docena de huevos». El nieto, entre apesadumbrado y perplejo, le respondía: «Abuelo, ¿es que en tu época no había cámaras de vigilancia?». El abuelo se quedó sin saber qué contestar.

Otra forma de comer verdura

Mientras, la encerrona se volvía cada vez más agradable. Le tocó ahora el turno a Sergio que preparó unos 'zoodles', que así se llama la forma de preparar las verduras cortadas en forma de espagueti. Se utiliza calabacín y zanahoria, sobre todo, en esta nueva fórmula sana y divertida de comer verduras. La verdad es que ya no sabemos qué inventar para darle una vuelta de tuerca a la gastronomía y a nuestras rutinas diarias de comida. Antiguamente, comer era un mero trámite de supervivencia; ahora, utilizamos adjetivos para definir la comida como divertida, vanguardista o molecular. Se busca profundizar en nuevos conceptos a través de investigaciones y de nuevas creaciones que llevan a un producto final reformado y reciclado, partiendo de un producto clásico de base.

En esta ocasión, los zoodles llegaron a la mesa acompañados de tiras de pollo con soja y, para que tuvieran más volumen, les añadió ralladura de zanahoria, remolacha y pimiento verde. El resultado fue un entrante espectacular en cuanto a colorido y sabor. Se puede decir que estos 'zoodles' se están convirtiendo en el plato ideal para los más perezosos de la comida saludable.

Por último, le tocó el turno a Ramiro, que nos preparó un 'tzatziki', una salsa fresca tradicional griega, elaborada a base de yogur y pepino, con una textura cremosa y un sabor intenso. Se le añaden hierbas aromáticas como el eneldo. Es excelente para 'dipear' con verduras y para acompañar pescados, carne de pollo o marisco, o salmón en finas lonchas y convierte en más jugoso y sabroso cualquier canapé. En ese formato nos la presentó Ramiro, para que todos probásemos la salsa.

Llega el mundo del hielo

Llegada la hora del mundo del hielo, Rafael nos preparo la nueva línea de bebida brillante, en su copa adecuada, de buen tamaño, alta y cilíndrica, en la que fue poniendo en sus proporciones adecuadas Licor 43, 'ginger ale', lima y un buen hielo limpio de escarcha. Fue una combinación de lo más refrescante, perfecta para terminar tan singular jornada. Y es que, encerronas como ésta son lo más agradable de compartir, siempre con amigos y rodeados de buenas viandas.

Y termino hoy con Henry Wotton, que alaba las bondades de un deporte que muchos empiezan a practicar en estas fechas, ya próximas al verano: «Disfrutar de la pesca es un descanso para la mente, una alegría para el espíritu, una distracción para la tristeza, un calmante para los pensamientos inquietos, un moderador de pasiones, una fuente de satisfacciones que engendra hábitos de paz y de paciencia en todo aquel que la profesa y la práctica».