Las empresas auxiliares salen del pozo

Dos trabajadores de Herjimar realizan inspecciones a las tuberías del submarino 'Galerna', al que Navantia somete a una revisión integral. / pablo sánchez / agm
Dos trabajadores de Herjimar realizan inspecciones a las tuberías del submarino 'Galerna', al que Navantia somete a una revisión integral. / pablo sánchez / agm

Las subcontratas afrontan su mejor año con las paradas de Repsol y Sabic y los encargos para Navantia. La carga de trabajo y la alta demanda de especialistas obligan a las industrias a buscar obreros en el norte del país y fuera de él

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

Las empresas auxiliares del sector industrial tienen por delante uno de los años con más carga de trabajo de la última década. Las paradas de mantenimiento que llevarán a cabo la petrolera Repsol, en su refinería de Escombreras, y la multinacional química saudí Sabic, en su fábrica de La Aljorra, junto a los contratos que Navantia sacará a concurso para montar los motores de las corbetas saudíes y fragatas españolas y comenzar a construir los submarinos S-82, S-83 y S-84 supondrán una oportunidad de empleo que las hará salir del pozo al que cayeron con la crisis. Ahora ven a Cartagena como un importante foco de trabajo difícil de encontrar en otro lugar.

Eso conllevará la creación de cientos de puestos de trabajo, no tantos como desearían de la comarca. Y es que lamentan que la falta de personal especializado en ciertos puestos les obliga a buscar obreros en otras zonas de España, sobre todo en regiones del norte, e, incluso, de fuera del país. Precisan soldadores, caldereros, mecánicos de motores navales y tuberos, principalmente.

AL DETALLE

Navantia
Precisa trabajadores de las auxiliares para reparaciones de yates, para la fábrica de motores (corbetas saudíes y fragatas españolas) y para los S-80.
Repsol
Prepara una gran parada de mantenimiento para septiembre, en la que es posible que emplee a un millar de obreros.
Sabic
En mayo hará una parada técnica, aunque el número de trabajadores que necesita no es muy alto.
Ilboc
Ampliará su planta a finales de este año o principios del que viene.

Donde ya llevan meses a resguardos con una buena carga de trabajo es en los astilleros de Navantia. Gran parte de los trabajadores subcontratados son compartidos por las tres unidades de negocio (astillero, motores y reparaciones), como es el caso de Mecánicas Bolea, Techno Pro Hispania y Herjimar. Entre las que más facturan al segundo de esos departamentos destacan Mecanizados Arocam, Ecoher Industrial y Naval, Obras Civiles y Subterráneas y Metalox de Cartagena.

Mantenimiento

Mecánicas Bolea, con sede en Cabezo Beaza, emplea a un buen número de sus empleados solo exclusivamente en el astillero, en lo que considera uno de los mejores años para el sector, según el subdirector de la empresa, Tomás Martínez. «Para nosotros supone una parte de negocio muy importante, ya que nos dedicamos al mantenimiento de las instalaciones y porque estamos presentes también en casi todas las unidades de producción».

Algo similar es para Metalmecánicas Herjimar, otra empresa puntera de construcción, reparación y mantenimiento para el sector naval. «Navantia supone casi el 50% de nuestro trabajo del año y una exigencia en cuanto a calidad se refiere, que hemos trasladado al sector ferroviario, en el que ahora nos centramos», indicó a 'La Verdad' el gerente, Mariano Jiménez.

Esta empresa también forma parte del selecto grupo que participan en la gran carena del submarino 'Galerna'. Entre otros trabajos hace la revisión de toda la red de tuberías. Pero los jefes de Herjimar reconocen que cada vez es más difícil encontrar trabajadores formados y con una especialización concreta, debido la alta carga de trabajo que hay en el sector. «Desde hace un año y medio no encontramos a nadie y nos tenemos que ir a buscarlos al norte de España e, incluso, fuera del país, por ejemplo a Rumanía», explicó el responsable de producción, Víctor Sola.

El astillero ultima ahora los trabajos de construcción de la primera unidad de los sumergibles S-80, el 'Isaac Peral'. Y ya ha comenzado a sacar a contratación los proyectos para el montaje de los equipos de la segunda, concretamente del S-82 'Narciso Monturiol'. También ha empezado a hacer acopio y a compra de material para las dos últimas unidades, para las que sacarán proyectos de gran envergadura que serán asumidos por subcontratas.

Carga de trabajo

En ellos también participa Maessa, una empresa del sector dedicada al mantenimiento industrial. Su delegado en Cartagena, José Antonio Pavón, confiesa que «para nosotros Navantia es uno de los principales clientes, por la carga de trabajo que tenemos ahora», dijo.

Para los motores de las cinco corbetas de la marina de Arabia Saudí, la constructora naval necesitará más de doscientos obreros, y un número que variará para seguir acometiendo los trabajos en yates y megayates en la unidad de reparaciones. También precisará trabajadores para montar los propulsores de las fragatas F-110 de la Armada española, aunque es un contrato a medio plazo.

Tanto Maessa y Herjimar participaban en las paradas de mantenimiento de Repsol hace años, pero ahora, con la carga de trabajo que tienen, les es imposible. Tampoco lo harán en la que la petrolera ya prepara para septiembre.

Aunque aún no tiene cerrado el proyecto, Repsol necesitará alrededor de un millar de obreros. En ella, normalmente participan Meisa, Grupo Navec, HGL, Tamoin, Masa, Moncobra y Grupo ACS, entre otras. La gran mayoría de ellas están afincadas en la comarca y optarán por trabajadores de la zona, aunque al ser empresas con delegaciones y sedes en el resto de España traerán personal propio.

Sabic también planea una parada técnica en mayo para revisar y modernizar la planta de resina Ultem, la última que construyó la compañía saudí en 2010. En este caso, necesitará menos trabajadores, ya que la mayoría de las tareas serán asumidas con personal propio.

Proyecto diferente es el de la hispano-coreana Ilboc ya planea ampliar la fábrica, para aumentar su producción de lubricantes de tercera generación. La compañía, formada por Repsol y la empresa coreana SK Lubrincant, ultima un proyecto, cuya inversión podría alcanzar los 70 millones de euros. Estos trabajos están previstos para finales de este año o principios del que viene, pero para ello necesitará a empresas montadoras con especialistas tuberos, mecánicos y electricistas, todos del sector industrial.

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