Denuncian el acceso de menores a la parcela de Zinsa, todavía sin vallar

Cadáver de una gaviota, junto a una balsa de residuos, en los antiguos suelos de Zinsa. / José Matías Peñas

La Consejería instará otra vez a asegurar el perímetro y descarta riesgo de rotura de las balsas de residuos; un investigador denuncia la aparición de aves muertas

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ

La Asociación de Vecinos de Torreciega denunció ayer que grupos de menores de edad, de trece años en adelante, frecuentan la antigua parcela de Española del Zinc (Zinsa), sobre los que pesa la declaración de suelos contaminados desde hace años y que, pese a ello, sigue con el vallado exterior roto.

El presidente del colectivo, Teodosio Romero, mostró a 'La Verdad' su preocupación por el trasiego de chicos que «incluso tienen un sofá» en el interior de los terrenos donde funcionó, hasta hace diez años, la fábrica de zinc. En la zona, además de balsas de residuos pendientes de descontaminar, hay escombros de la factoría, que fue demolida

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Técnicos de la Consejería de Medio Ambiente y del Ayuntamiento, junto a delegados vecinales, recorrieron la zona a finales de enero. Y comprobaron que seguía sin ser repuesto el vallado. A finales de abril, el Gobierno regional se comprometió de nuevo con los vecinos a instar al administrador concursal a que levante un muro, exigido ya por la Comunidad en 2010. La finca fue comprada por la inmobiliaria Quroum, que luego suspendió pagos. Ya en 2018, la adquirió en una subasta el empresario Tomás Olivo, quien aún no la ha inscrito en el Registro de la Propiedad, debido a diferencias con Iberdrola acerca de una deuda de 4 millones de euros dejada por Zinsa.

Los chavales juegan en la parcela que ocupaba la fábrica, que aún no ha sido inscrita a su favor por Tomás Olivo

En todo caso, «durante la visita no se constató ningún indicio de falta de estabilidad de las balsas», aseguraron ayer fuentes de la Consejería. Rechazaron así la denuncia de la coalición electoral Podemos Izquierda Unida-Verdes Equo sobre el peligro de rotura de los depósitos y desprendimiento hacia Torreciega. Fuentes municipales señalaron que el Ayuntamiento tiene constancia, por un informe de la Policía Local, del robo de gran parte de las lonas de impermeabilización de varias balsas y del consiguiente riesgo en la zona.

Asimismo, el científico José Matías Peñas anunció este jueves que denunciará ante el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) y la Fiscalía «que un centenar de aves acuáticas han aparecido muertas en las orillas de las balsas de residuos peligrosos».

Aviso al Seprona

Avisó de que «cormoranes, gaviotas y garzas yacen muertas con los picos abiertos, fruto de un posible envenenamiento», denunció también que un grupo de 40 niños «juega habitualmente sobre los residuos», un «riesgo» para su seguridad y su salud por la exposición a metales pesados.

Peñas difundió un vídeo sobre el estado de los antiguos terrenos de Zinsa y el hallazgo de aves acuáticas muertas.

Pájaros muertos en Cabezo Beaza

En la Consejería informaron de que el 7 de abril, recogieron cinco aves, cuatro de ellas patos y una gaviota, en una balsa de depuración de agua junto a Cabezo Beaza. «Se trata de animales que llevaban ya tiempo allí y que presentaban grados diversos de descomposición, lo que indica que las fechas de las muertes eran diferentes», explicaron. Y añadieron que «no se ha podido determinar la causa de los fallecimientos, precisamente por su estado», pero que «los veterinarios del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre no han visto ningún indicio de nada alarmante».

Por último, indicaron que «se trata de una zona en la que hay una elevada población de aves, precisamente por la presencia de esa balsa de agua limpia», y que por ello los expertos «consideran que la presencia de cinco aves no resulta significativa».