Culpa a la Consejería del fiasco urbanístico, por su «nefasta gestión» del Plan General

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

La alcaldesa, Ana Belén Castejón, pidió ayer a los responsables de la Consejería de Fomento que «en lugar de ponerse nerviosos, sean humildes y reconozcan que hacer las normas transitorias para regular el urbanismo en el municipio es competencia suya y no del Ayuntamiento». Castejón justificó de esta manera el rechazo a participar en la tramitación del documento, remitido por la Comunidad. La secretaria general de Fomento, Yolanda Muñoz, aseguró esta semana que la tramitación ambiental es cosa del Ayuntamiento. Castejón negó ayer que sea así.

«Hagan sus deberes y arreglen lo que hicieron mal. Les recuerdo que si estamos aquí, con un plan urbano anulado y de vuelta al de 1987, es por la nefasta gestión y los errores garrafales del Gobierno regional», indicó la primer edil. Recordó así que el Tribunal Supremo anuló el planeamiento por una serie de defectos estructurales en la última fase de elaboración del plan, que llevó a cabo la Comunidad Autónoma.

La redacción de las normas transitorias tenía por objeto buscar un atajo para permitir la expansión industrial en el Valle de Escombreras y el crecimiento urbanístico en los núcleos consolidados. La pretensión municipal fue invalidada por la Comunidad, a raíz de un dictamen del Consejo Jurídico de la Región, y Castejón se centró en redactar un nuevo Plan General.

Insiste en que el estudio ambiental sobre las Normas Tranistorias corresponde a Murcia

Ciudadanos ha exigido convocar la mesa técnica de las Normas, para superar «el último esperpento del bipartidismo cateto e incapaz».