Los cuarenta años de la Constitución

Votantes cartageneros depositan su papeleta en una mesa del referéndum constitucional. /
Votantes cartageneros depositan su papeleta en una mesa del referéndum constitucional.

Cerca de ciento diez mil cartageneros tuvieron derecho a ratificar en referéndum la Carta Magna, el 6 de diciembre de 1978, en las 138 mesas habilitadas en la ciudad

LUIS MIGUEL PÉREZ ADÁNCartagena.

Estamos celebrando su cuarenta aniversario. Para la gran mayoría de españoles, la Constitución significaba un paso hacia adelante en la democracia porque deseaban que el país evolucionase, así como también conseguir la libertad que el pueblo no tuvo durante mucho tiempo. Era una buena forma de cambiar el país y poder avanzar.

Según muchos historiadores constitucionalistas, se trata del texto constitucional progresista de más larga duración en la historia de España, ya que las constituciones de 1837 y 1931 tuvieron ocho años de vida cada una. Las calificadas como conservadoras han tenido más larga duración; la de 1876, artífice de la Restauración, pervivió durante 47 años y la de 1845 estuvo vigente durante 24 años.

El camino que tuvo que recorrer esta Carta Magna no estuvo exento de dificultades, el tránsito de la dictadura hacia la democracia se materializó en base a una serie de leyes refrendadas y ratificadas por referéndum el 15 de diciembre de 1976.

Con ello en 1977, se pudo realizar toda la 'arquitectura' legal y política que permitió la legalización de todos los partidos y la convocatoria de elecciones el 15 de junio de 1977 y tras estas la redacción de una nueva Constitución.

Tras la aprobación del Congreso y el Senado de lo que sería la Constitución, en octubre del siguiente año, el 6 de diciembre de 1978, dos tercios de la población votaron en las cuarenta y dos mil mesas electorales disponibles. Además, por primera vez se les permitía votar a los mayores de dieciocho años, lo que significó que más de dos millones de jóvenes votasen por primera vez en sus vidas. Hoy sigue vigente a pesar de los muchos debates que provoca.

Pero analicemos cómo se desarrolló este referéndum constitucional en Cartagena: la ciudad dispuso 138 mesas para alrededor de 108.365 electores, la Junta Electoral de Zona la presidió el magistrado-juez decano, Carlos Morenilla Rodríguez. Le acompañaron como vocales Emilio Briones, María Jover, Abdón Díaz, Joaquín Navarro Coromina, Pedro García Benito y José González Carrión.

Bernardo García-Pagán Hernández, hombre de fuerte voluntad y conciliador, fue el último alcalde 'no democrático' de Cartagena y su labor en la Transición está considerada por muchos como modélica, no rehuyendo de sus compromisos y manteniéndose dignamente en su puesto hasta su relevo.

Bajo su responsabilidad se organizó este referéndum constitucional, proporcionando todos los medios necesarios en cuanto a las infraestructuras y poniendo a disposición de la seguridad a la Policía Municipal junto a la Guardia Civil y Policía Armada.

Fueron un total de 411 personas las que integraron las distintas mesas aquel 6 de diciembre de 1978 en Cartagena. Sobre las ocho de la mañana se abrieron los colegios, la jornada transcurrió pacíficamente pero con algunos incidentes en la constitución de las mesas. En la calle Balcones Azules se tuvo que cambiar de local, horas antes del inicio se desprendió parte del techo; en Canteras desaparecieron las urnas y se tuvo que esperar la llegada de otras y en la calle Doctor Marañón, sobre las once de la mañana, se recibió una llamada telefónica indicando que había sido colocado un artefacto explosivo en dicho local. La Policía intervino pudiéndose comprobar que se trataba de una falsa alarma.

Los votos por correo llegaron a la cifra de 3.700, correspondieron en su mayoría a los marinos y militares que se encontraban acuartelados, incluyéndose entre estos el voto del obispo y del capitán general.

El movimiento de electores fue mayor por la tarde, cuando se produce la salida de los trabajos. Finalmente sobre las ocho de la tarde se cerraron los colegios sin más incidentes, comenzándose de inmediato el recuento de votos.

El primer colegio en entregar la documentación fue el situado en la calle Sambazar: solo tardó media hora en hacer el escrutinio y entregar las actas en el Palacio de Justicia. Por el contrario, el último en hacerlo fue el ubicado en la barriada de Las Seiscientas, a la una menos veinte.

Los resultados se comunicaban antes de llevarlos a la Junta Electoral por vía telefónica a una centralita instalada en el Palacio Consistorial que, estaba atendida por miembros de la Policía Armada, y se apuntaban a mano sobre unos paneles para que los medios de comunicación tuvieran información de los resultados. Eran los medios técnicos de entonces.

De un censo compuesto por 108.365 personas, se emitieron 79.349 votos, lo que representa el 79,34% de participación, 71.160 votaron sí al texto constitucional, un 89,67 % si tenemos en cuenta que fueron solo 5.503 lo que dijeron no a esta Constitución; en blanco fueron 2.275 y nulos, 411.

En Cartagena, al igual que en el resto de país, el referéndum constitucional tuvo un gran apoyo, con su aprobación por amplia mayoría y por el consenso de todas las fuerzas políticas, hizo posible la llamada Transición española, modelo de un periodo político excepcional que no deberíamos olvidar.