Los cruceros relevan a las procesiones

Un grupo de turistas recibe una charla en la puerta del Museo del Teatro Romano, en la Plaza del Ayuntamiento, en la primera doble escala de cruceros del año./Antonio Gil / AGM
Un grupo de turistas recibe una charla en la puerta del Museo del Teatro Romano, en la Plaza del Ayuntamiento, en la primera doble escala de cruceros del año. / Antonio Gil / AGM

La ciudad recibe cuatro mil turistas el día después de acabar la Semana Santa con mayor ocupación hotelera

RUBÉN SERRANOCARTAGENA

Las calles estuvieron a reventar, ya fuera la procesión por la mañana, por la tarde, por la noche o de madrugada; las terrazas de los bares y restaurantes estuvieron ocupadas, sobre todo a la hora de los desfiles; los hoteles y casas rurales también consiguieron colgar el cartel de casi lleno. Hasta los chiringuitos, que este año sí pudieron abrir a tiempo, se beneficiaron de todos aquellos que apostaron por pasar en la playa los principales días festivos. El turismo en Semana Santa volvió a dar un empujón a Cartagena. Empresarios y comerciantes esperan que, a partir de ahora, sean los cruceros los que animen la ciudad. Hasta diciembre, llegarán 140 trasatlánticos y más de doscientos mil turistas.

Los primeros en agradecer que la Semana Santa sea de interés turístico internacional son los dueños de los hoteles. El tirón de las procesiones locales ha arrastrado a madrileños, valencianos, andaluces y manchegos a sus establecimientos, hasta dejarlos prácticamente sin habitaciones. Cuando más lo notaron fue Jueves, Viernes y Sábado Santos, así como el Domingo de Resurrección, cuando la ocupación, coincidiendo con el puente, alcanzó prácticamente el 100%. Pese a que el resto de días suelen ser más flojos, este año fue distinto: lograron romper la barrera del 60% de ocupación. Hubo hoteles que alcanzaron el 65%, una cifra impensable hace años.

Así se refleja en las estadísticas de la Agrupación de Hoteles y Alojamientos Turísticos de Cartagena y su Comarca. Su presidente, Juan Carlos García, explicó ayer que están «más contentos que en años anteriores», porque «la Semana Santa de Cartagena cada vez es más conocida a nivel nacional a internacional» y eso ha hecho «que los turistas de Madrid, sobro todo, y otras zonas limítrofes» hayan apostado por la ciudad. «Hemos rozado el lleno, y eso sin duda se ha debido al buen tiempo. Eso nos ayuda mucho, y nos da preferencia con respecto a otros destinos», añadió.

Los hosteleros terminan satisfechos, a pesar del problema con las sillas ante sus terrazas

García también destacó que, de cara al futuro, lo mejor sería «profesionalizar la promoción turística, en todos los sentidos». Algo que reivindican «desde hace mucho tiempo» los hoteleros es que Puerto de Culturas asuma este papel, «porque lo están haciendo muy bien», añadió. Eso se pudo traducir en la imagen que presentaron los yacimientos y centros turísticos del casco histórico. La mañana del Domingo de Resurrección, sin ir más lejos, hubo colas de hasta medio centenar de personas en la puerta del Museo del Teatro Romano, que amplió su horario de diez de la mañana a ocho de la tarde.

El turismo rural, estancado

Más cobertura de las procesiones a nivel nacional es la que echó de menos María José Martínez, de la Asociación Comarcal de Empresarios de Turismo Rural del Campo de Cartagena. «Hemos notado mucha falta de promoción, y así es difícil crecer. La imagen que se proyecta al exterior es prácticamente nula, porque no se ha hecho nada» por parte del Ayuntamiento y «resta» clientes. A pesar de ello, según datos del colectivo, se ha logrado un porcentaje de ocupación del 70% en las casas rurales (el mismo desde 2016), alquiladas durante varios días a visitantes madrileños y valencianos. «Es nuestro perfil tipo de cliente. Cuando más lo notamos fue a partir del Jueves Santo», coincidiendo con el inicio de cuatro días festivos.

Quienes no apostaron por conocer los paisajes, parajes y rutas senderistas del Campo de Cartagena, sí se fueron a la costa. Allí hubo movimiento en las terrazas, chiringuitos y playas de La Manga y Cabo de Palos. A juicio del presidente de los empresarios y comerciantes de esa zona costera, Antonio Plaza, estas fechas «sí se notan y se agradecen». En los hoteles, la ocupación creció «en torno a un 3% con respecto al año pasado», según María del Mar Martínez, de la Asociación de Empresarios de la Costa Cálida (Hostetur). «Nos hemos sorprendido, porque no esperábamos superar» el 85 y el 75% registrados en 2017, en apartamentos y campings, respectivamente.

Según Plaza, el «mal tiempo y el viento de lebeche» les afectó sobre todo el Viernes de Dolores y el Sábado de Pasión. La AEMET avisó de la llegada de la borrasca 'Hugo', que dejó vientos de hasta 90 kilómetros por hora. «He hablado con algunos empresarios; esperaban algo más. Las terrazas han estado al 50%».

Quienes sí que notaron el impacto de la Semana Santa con más fuerza fueron los hosteleros del casco histórico, como los de la calle del Aire. «Este es un buen sitio. Hemos tenido mucho tránsito, y las máquinas de limpieza han pasado antes y después de cada procesión. Comparado con el resto de semanas, hemos registrado unos días bastante fuertes», reconoció el dueño de Ayre Gastrobar, Jerónimo José Roca. Calcula un incremento en sus ventas «de un 5%, aproximadamente».

Desde la Asociación de Empresarios de Hostelería de Cartagena, su presidente, Juan José López, admitió haber acabado la Semana Santa mejor de lo esperado. «Primero tuvimos el problema con las sillas; los primeros días fueron horribles, se devolvieron mesas y el servicio, como consecuencia de ello, no era el idóneo. Afortunadamente, el escenario cambió y hemos podido terminar bien, gracias al tirón del turismo nacional. La gente estaba de vacaciones y tenía ganas de gastar y consumir», aseguró.

La primera doble escala

Precisamente ahora llega otra buena época para los hosteleros, con el inicio de la temporada alta de cruceros. Los buques 'Berlín' y 'Azura' protagonizaron ayer la primera doble escala del año, con el desembarco de 4.017 turistas. A lo largo de este mes vendrán 40.250 pasajeros en 25 cruceros, según las previsiones de la Autoridad Portuaria.

La alcaldesa, Ana Belén Castejón, hizo ayer también balance de la Semana Santa, que definió como «espectacular». Además, destacó la «buena repercusión económica» en el municipio y el hecho de que no se registraran «contratiempos reseñables». Desde la oposición, la edil de MC, Isabel García, criticó la «nefasta» gestión de las sillas, y pidió la puesta en marcha de iniciativas como «la venta anticipada y electrónica». El partido cartagenerista, a través de María José Soler, también reprochó al equipo de gobierno que no pusieran autobuses urbanos gratis «en fechas de especial repercusión, como el Viernes de Dolores».

«Retrasar media hora el Encuentro fue muy positivo»

El balance de las procesiones es «extraordinario y espectacular», aseguró ayer el presidente de la Junta de Cofradías, Manuel Martínez Guillén, al ser preguntado por la Semana Santa que acaba de terminar. Martínez Guillén hizo hincapié en la «gran» afluencia de público, en calles menos concurridas como la del Parque. «Muchísima gente ha podido disfrutar las procesiones, durante todos los días. El tiempo nos ha respetado, y cuando eso ocurre el ambiente es impresionante». Aunque el también hermano mayor del Socorro aún no ha tenido tiempo de valorarlo con sus homólogos, sí tiene claro que todo fue satisfactorio. «El sentir es que estamos muy contentos. El resultado ha sido muy positivo. No hemos tenido ningún incidente; las procesiones han salido sin ningún problema, que es lo importante». Martínez Guillén también se refirió al Encuentro entre el Jesús y la Pequeñica, en la mañana del Viernes Santo, que este año tuvo lugar media hora más tarde de lo habitual por razones organizativas. «Para el espectador, ese retraso creemos que fue una decisión muy positiva», dijo.

 

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