Las croquetas

El cartagenero David Hernández recibiendo el Golden Horse Awards en China. / LA VERDAD
El cartagenero David Hernández recibiendo el Golden Horse Awards en China. / LA VERDAD

TOMÁS MARTÍNEZ PAGÁN

Que las croquetas sientan bien a cualquier hora es por todos sabido; incluso en el desayuno da gusto tomarlas, y esto es lo que debió pensar mi buen amigo Amadeo cuando nos invitó, en su casa de Cabo Palos, a un grupo de colegas vinculados a las rutas gastronómicas a los que, según él, nos debía invitación, y decidió pagárnosla dándonos un homenaje en que el plato estrella fue la croqueta.

Empezamos la jornada hablando de un cartagenero que está triunfando en China; me refiero al empresario David Hernández Zapata, que está implantado allí con su empresa DavidWine, a la que podemos considerar ya como consolidada dentro del Imperio asiático, al que David llegó hace años, con 200 botellas de vino de Jumilla y donde ha ido cosechando éxitos empresariales por todo el país, contando ya con tres oficinas y más de 1.600 mini-distribuidores, con una plantilla directa de más de 100 empleados y con unas cifras de facturación que se acercan a los diez millones de euros.

David es muy pero que muy bueno en el tema comercial y en marketing. De hecho, su marca de vino es una de las que patrocinan el torneo de tenis de la ATO de Shenzhen, el Festival de Cine de Shanghai o la Fashion Week de Guangzhou. Su último acuerdo comercial ha sido con el principal grupo de cines de lujo en China, la compañía FGV, en la que ha desplazado a los vinos franceses y australianos.

Como él siempre comenta, el éxito de su producto se basa en la calidad 360º, de sus fincas de Jumilla al consumidor final. Y con esta forma de funcionar, no es nada raro que se haya convertido en la primera empresa española que logra entrar en la lista de las veinte marcas de más prestigio entre las élites del gigante asiático, reconocimiento que se produjo en la última edición de los famosos premios Luxury en China, promovidos por la publicación 'Fortune Character' que evalúa y realiza la entrega de estos galardones, y que también es la encargada de realizar el ranking de los multimillonarios chinos, colaborando con periódicos de la talla del 'The Wall Street Journal', 'The New York Times' y el 'China Daisy', entre otros.

Así es como DavidWine comparte escenario, galardones y protagonismo con premiados a nivel mundial de la talla de Cartier, Gucci, Prada, Bentley, Chanel, Hermes, Bvlgari, Tiffany, LVMH, Chanel, Chopard, Patek Philippe, etc.... Otro cartagenero que ha triunfado en el mundo con productos de nuestra Región, de los cuales Amadeo nos proporcionó una pequeña muestra a través de unas botellas de su vino blanco, que se deja beber y muy bien, les aseguro.

Antes de empezar con el plato estrella, Amadeo preparó un tomate partido con aceitunas verdes y negras, con un buen aliño de aceite virgen extra con anchoas y ventresca y en otro plato, puso unas tiras de hueva y mojama de categoría máxima, acompañadas por un vermú Arezzo Rojo que, según nos explicó, nos permitiría tomar ese aperitivo salado y beber sin sentir sequedad en el paladar, pudiendo identificar ese frescor que ayuda a saborear el aperitivo con el vermú.

Recorrido por las regiones

Llegó entonces el esperado momento de sorprendernos con un surtido de croquetas procedentes de cada una de las regiones de España. Siguiendo el sentido inverso a las agujas del reloj, empezamos con una croqueta de bacalao al ajoarriero, seguida por otras de calamar en su tinta, menestra riojana, de anchoas y pimiento rojo, de cachopo, de pulpo a la gallega, de botillo, callos a la madrileña, torta del casar, rabo de toro, pisto manchego, la de caldero de nuestra tierra, junto con la de paella, sobrasada, pollo al chilindrón y hasta una dulce de crema catalana, como representante de esa región.

Los vinos para acompañar tanta exquisitez fueron aportación de Rafael y Emilio y, la verdad, es que estaban deliciosos. Dos vinos de las bodegas Baigorri del cartagenero Pedro Martínez, el primero de ellos procedente de Granbazán, casa situada en Vilanova de Arousa (Pontevedra), en el valle del Salnés, corazón de la D.O. Albariño y que recientemente ha sido adquirida por Baigorri. Dispone de 15 hectáreas de viñedo propio alrededor de la bodega, controlando otras 45 y cuenta con una excelente tecnología para la elaboración de vinos premium como el Gran Bazán Don Álvaro 2015 que tomamos.

El segundo de los vinos saboreados fue el ya clásico Baigorri de Garaje, tinto emblemático de esta bodega, elaborado a partir de viñas muy viejas, de más de 60 años, y escasa producción. Unos viñedos de altura, situados en la comarca de Samaniego, con suelos arcillo-calcáreos, pedregosos y pobres. Un vino de paladar exquisito elaborado con uvas tempranillo, seleccionadas a mano, y mediante un proceso de largas maceraciones fermentativas y fermentaciones con levaduras autóctonas en tinas de roble francés. De fermentación meloláctica y una crianza de 24 meses en barricas nuevas de roble francés.

Y de postre también algo muy típico, un asiático que Daniel prepara de maravilla, con su crema y todos sus ingredientes característicos. Para terminar la jornada, me tocó a mí preparar unos gintonics autóctonos con la ginebra cartagenera Manners; una clásica 'dry gin' al estilo London, elaborada con 4 destilaciones y un toque de cítricos mediterráneos que la dotan de ese sabor tan refrescante y de esas propiedades tan digestivas que la caracterizan.

Pasamos una jornada tan singular como buena. Siempre enfrascados con temas de nuestra Trimilenaria y recordando, en esta ocasión, a David, a quien esperamos poder ver pronto por la ciudad y saludarle para que nos cuente en directo sus triunfos en China.

Termino hoy con una anécdota histórica acontecida en las antiguas Cortes franquistas, a finales de los años cincuenta o principios de los sesenta del pasado siglo XX, cuando José Solís Ruiz, entonces ministro secretario general del Movimiento, defendía un proyecto de ley para aumentar el número de horas dedicadas al deporte en los colegios, en detrimento del estudio de las lenguas clásicas. En medio del discurso se preguntó: «Porque, en definitiva, ¿para qué sirve hoy el latín?» Adolfo Muñoz Alonso, natural de Valladolid, profesor de la Universidad Complutense y amante de la cultura, no pudo contenerse y desde su escaño increpó a Solís: «Por de pronto, señor ministro, para que a Su Señoría, que ha nacido en Cabra, le llamen egabrense y no otra cosa». Cabra, pueblo de la provincia de Córdoba, fue la antigua Égabro romana a la que los musulmanes llamaron Qabra por adaptación de su nombre al árabe.