El Conde de Fernán Núñez

Foto centenaria de la calle Mayor, tomada a la altura de la puerta del Casino./
Foto centenaria de la calle Mayor, tomada a la altura de la puerta del Casino.

LUIS MIGUEL PÉREZ ADÁN Historiador y documentalista

En nuestra particular búsqueda de los hijos de esta ciudad, traemos a la palestra a un nacido en Cartagena que tuvo cierta relevancia en su época.

Carlos José Gutiérrez de los Ríos Rohan-Chabot, VI Conde de Fernán Núñez, nació en plena Ilustración, el 11 de julio de 1742, en el domicilio familiar de la calle Mayor de Cartagena, en el inmueble que ocupa actualmente el Casino. Era heredero de una antigua familia aristocrática andaluza que tuvo un decisivo ascenso social durante el siglo XVIII.

Era hijo primogénito de José Gutiérrez de los Ríos (V Conde de Fernán Núñez), general de la Armada y Ejército del Mar Océano, por herencia, y de las Galeras Reales fondeadas en el puerto de Cartagena; y de Carlota Felicitas Antonieta de Rohan-Chabot, procedente de una familia normanda, probablemente los Rohan-Guémenée.

En 1749 falleció el padre y al año siguiente la madre. Contaba nuestro protagonista ocho años y ya se había convertido en el VI Conde de Fernán Núñez. Quedó huérfano en Cartagena y en el testamento de su madre se dejó señalado que fuera llevado a París para ser criado bajo la tutela de su tío materno el duque de Rohan Chabot. A pesar de ello, por expreso mandato del Rey de España, opuesto a tal resolución, Fernando VI tomó bajo su protección al joven Carlos y a su hermana más pequeña, Escolástica, abandonando Cartagena para dirigirse a Madrid.

Allí ingresó en el Real Seminario de Nobles hasta que se incorporó a la carrera militar en 1758, año en el que el monarca le nombró Alférez de Guardias de Infantería Española, iniciándose una meteórica carrera siempre al servicio del Rey.

En 1772, estando de guarnición en Cartagena, se le autorizó para viajar por Europa, para completar su preparación militar. Estuvo primero en Italia y luego una temporada en Viena. De aquí pasó a Silesia y en Prusia asistió a las maniobras militares que se hicieron en presencia de Federico II. Marchó luego a Varsovia y en 1773 regresó a París, en donde visitó a sus parientes maternos. En este mismo año pasó a Inglaterra y no regresó a París hasta principio de 1775 y, aunque tenía otros proyectos de viaje, al recibir noticia de que en España se preparaba una expedición contra los berberiscos, estimó que debía reincorporarse al Ejército y ponerse a disposición del Rey. Participó así en la malograda expedición a Argel (7 de julio de 1775), que fracasó por la impericia de O'Reilly. En ella, Fernán Núñez vio morir a su lado a varios compañeros de armas.

Por todo ello recibió numerosas recompensas además de las propias por sus responsabilidades como cabeza del linaje, con grandeza de España de segunda clase, incorporándose las de caballero de la Orden de Alcántara, mariscal de campo de los Reales Ejércitos, caballero del Insigne Orden del Toisón de Oro, gran cruz de la Real y Muy Distinguida Orden de Carlos III, gentilhombre de cámara con ejercicio, y embajador del rey en Portugal y más tarde en Francia, donde fue testigo directo de la Revolución francesa.

A su regreso a España, y como administrador de la villa de Fernán Núñez, en la provincia de Córdoba, llevó a cabo importantes reformas siguiendo los cánones de la Ilustración. Entre ellas destaca la restauración de los edificios dañados por el terremoto sufrido en 1755 y la construcción de su Palacio Ducal, para el cual se inspiró en el Palacio de las Necesidades de Lisboa, donde tenía su sede la embajada española en Portugal.

Viajero e ilustrado

Durante toda su vida tuvo gran interés por el mundo del arte y la cultura, quizás alentado por las oportunidades que le proporcionaban sus reiterados viajes por toda Europa. De todos ellos los realizados dentro y fuera de España, guardaron memoria escrita en un diario de viajes, un documento que, en formato manuscrito, se conservó en su archivo familiar.

Hombre de amplia cultura, Fernán Núñez dejó escritos una biografía del Monarca titulada 'Vida de Carlos III', cuyo manuscrito original se encuentra en el British Museum; un diario de la expedición de Argel y una carta a sus hijos, donde expone sus ideas en materia de educación, economía y política. Fue además académico de honor de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y fue honorario de la sevillana de Buenas Letras desde 1785.

Fernán Núñez casó el 23 de noviembre de 1777 con María Esclavitud Sarmiento de Sotomayor y Saavedra, V Marquesa de Castel-Moncayo, Grande de España. De ese matrimonio nacieron siete hijos, más dos naturales reconocidos.

En 1791, estando de embajador en París, fue destituido de su puesto por el Conde de Floridablanca, con el que mantenía una pertinaz enemistad política. Tras unos años de autoexilio por distintas ciudades europeas regresó a Madrid, donde murió el 23 de febrero de 1794.