La conciliación sigue a la espera

Cola para realizar inscripciones en la campaña de natación, el martes en el Pabellón Central de Deportes. / LV
Cola para realizar inscripciones en la campaña de natación, el martes en el Pabellón Central de Deportes. / LV

El Ayuntamiento deja sin reforzar las escuelas de verano y culpa a la Comunidad

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ

El discurso del Ayuntamiento sobre su esfuerzo para fomentar la conciliación laboral y familiar de los cartageneros con hijos en edad escolar en verano ha chocado con los datos. El compromiso de impulsar las escuelas de verano para niños en julio y agosto ha quedado sin cumplir, pues la institución ha ofertado el mismo número de plazas que en 2018: 1.050, que incluyen el servicio de comedor. Incluyendo otro tipo de actividades de ocio, la cifra apenas aumenta, pues ha pasado de 1.481 a 1.490, según los datos facilitados por el Consistorio.

El año pasado, hubo 3.000 solicitudes, lo que dejó sin poder inscribirse a la mitad de los solicitantes, dentro de un programa dirigido a menores de 3 a 12 años y que es de carácter gratuito. Aunque el plazo para las escuelas de este año acabó el 30 de abril, por ahora no hay datos oficiales sobre la demanda para este 2019. En todo caso, fuentes del equipo de gobierno, del PSOE, culparon de la ausencia de más plazas (en la edición anterior sí que hubo un incremento del 17% de participantes) a la Comunidad Autónoma, que gestiona el PP.

Para tenerlo claro

Plazas
1.050 en las Escuelas de Verano y otras 450 en otras actividades, para niños de 4 a 17 años.
Coste
110.000 euros, de los que el 25% lo da el Fondo Social Europeo, vía Comunidad Autónoma.

Según la Concejalía de Educación, que dirige Mercedes García, la administración regional ha desatendido la petición de incrementar la ayuda. El propio Ayuntamiento, que funciona con el presupuesto prorrogado en todas sus áreas, no ha dotado de más fondos a este ciclo. Hay 1.050 plazas con comedor en doce centros educativos (200 en la ciudad y 850 en barrios y diputaciones). A ello suma 200 huecos para Verano con Arte y 240 para Talleres del Mar (para niños de hasta 17 años).

Fuentes de la Consejería de Familia indicaron que la subvención otorgada creció de los 28.254 a los 28.399 euros. Es decir, solo 145 euros. La explicación del departamento que encabeza Violante Tomás es que la asignación por municipios se realiza con el criterio de población y según el dinero disponible del Fondo Social Europeo.

En agosto de 2018, el entonces concejal de Educación, David Martínez, lamentó la lista de espera y no poder «dar respuesta a todas las familias». El Ejecutivo reclamó a la directora general de Mujer e Igualdad de la Comunidad, Alicia Barquero, más dinero del Fondo Social Europeo y del presupuesto autonómico. Martínez recordó que el coste de la iniciativa es de 110.000 euros, por lo que la Comunidad aportó una cuarta parte.

Los grupos de la oposición (PP, MC, Cs y Podemos) reclamaron un mayor esfuerzo municipal, pero el Consistorio solo respondió con esta declaración de intenciones cuando abrió el periodo de inscripciones, en abril: «El inicio de las vacaciones estivales puede representar una verdadera inquietud para las familias, ya que normalmente no suele coincidir las vacaciones escolares con las de los progenitores. Con este motivo, la Concejalía de Educación ha presentado las actividades que se van a realizar durante este período vacacional, como son las Escuelas de Verano y los talleres del Mar. Este año, como novedad, los más pequeños podrán disfrutar del teatro musical».

Colas ante el Pabellón Central

En el caso de la Concejalía de Deportes, la planificación de los cursos de natación en verano ha suscitado quejas. Se estableció como criterio que las inscripciones tenían obligatoriamente que ser «realizadas de forma presencial». El horario de inicio fue fijado en las 8,30 horas, poco antes de la entrada a los colegios. Además, hubo una larga cola a las puertas del pabellón central de Deportes, porque solo había atención en una ventanilla. También había que realizar el pago en metálico.