La Comunidad sigue sin dar fechas para quitar el amianto de los colegios, pese a las protestas

Padres del José María Lapuerta protestando este lunes con mascarillas./J. M. Rodríguez / AGM
Padres del José María Lapuerta protestando este lunes con mascarillas. / J. M. Rodríguez / AGM

Doscientos padres se concentraron este lunes a las puertas del Virgen del Carmen y del José María Lapuerta, y el presidente dice que los niños «no corren peligro»

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

Con pancartas, pitos y gritos comenzó este lunes el curso escolar en el municipio, al menos en dos de los más de treinta colegios que esperan la retirada del amianto de sus instalaciones. Padres, alumnos y profesores del José María Lapuerta y del Virgen del Carmen protestaron en la calle, por los «continuos retrasos» de la Consejería de Educación para eliminar el fibrocemento de las cubiertas de pabellones deportivos, aparcamientos y edificios de aulas. No quieren que sus hijos convivan más tiempo con este material y, por eso, protagonizaron concentraciones frente a las puertas de los centros educativos.

En el primero de ellos, los padres escenificaron su malestar con mascarillas y gritos de «no al amianto», al no entender por qué «si hay dinero para otras cosas, no lo hay para cuidar la salud de nuestros hijos», explicó la presidenta de la Asociación de padres, María del Carmen Hernández. En ese caso, tienen un compromiso verbal de que en el verano de 2020 será ejecutado un proyecto para quitar ese material del polideportivo. «No quisieron dárnoslo por escrito, por eso no nos fiamos. Llevamos años con promesas», añadió esta madre.

En el Virgen del Carmen hubo más de un centenar de padres protestando. Y, además de exigir la retirada de fibrocemento a través de pancartas y grito, pidieron la reparación de la caldera «porque en invierno los niños tienen que estar en clase con los abrigos», se quejó la representante de los padres, Lucía Martín. También les preocupa la caída de cascotes de un edificio que da al patio y la falta de mantenimiento de un centro que ya tiene más de 50 años.

Pese las protestas, la Comunidad Autónoma sigue sin dar fechas concretas para quitar las uralitas. El presidente del Ejecutivo regional, Fernando López Miras, se remitió al plan regional con el que prevé retirar hasta 2028 «todo el amianto de los colegios de Región». Aclaró que se quitará, conforme a tres criterios: antigüedad de la escuela, deterioro de la cubierta y urgencia de la obra. Todo ello, añadió, «en base a aspectos técnicos». López Miras estuvo en el inicio del curso escolar en el colegio Atalaya, junto a la consejera de Educación y Cultura, Esperanza Moreno. Disfrazado de mago, participó en parte de una representación, en la que los profesores dieron la bienvenida a los alumnos.

Sobre el José María Lapuerta dijo que ya ha sido evaluado y que pronto se ejecutará el proyecto y sobre el Virgen del Carmen, que próximamente se hará. También envió un mensaje de calma a los padres, porque en todos los centros que lo han solicitado se ha realizado un análisis de toxicidad y en el «cien por cien ha dado negativo». Por eso, insistió, «deben estar tranquilos, porque los niños no corren peligro».

Otros centros con cubiertas de este material, que han sido inspeccionados y que entrarán en el plan plurianual, son los colegios Santa Florentina (La Palma), Feliciano Sánchez (Barrio Peral) y Nuestra Señora de Los Dolores (Los Dolores).

La Consejería ha puesto también en la carpeta de sus proyectos prioritarios las actuaciones para suprimir elementos de amianto en los colegios Antonio Ulloa (Ciudad Jardín), Virgen del Carmen (Paseo de Alfonso XIII) y San Félix (San Félix). Por último, está previsto actuar también en el Instituto Santa Lucía y en el colegio de La Aljorra, situados en las zonas homónimas. También obrarán en el centro escolar público San Cristóbal (El Bohío).

Mil estudiantes, en barracones

Otro de los problemas con los que se encontraron decenas de alumnos es que este curso continuarán en aulas prefabricadas. Concretamente lo estarán los de Aníbal, Miguel de Cervantes (La Aljorra), La Aljorra, Virgen de Begoña (Tentegorra) y San Cristóbal (El Bohío). López Miras indicó que «cada año se va reduciendo el número de estas aulas, pasando de 53 el curso pasado a 40, algo que afecta al 0,05% de los alumnos». Eso supone un millar de escolares. Y Cartagena es el municipio de la Región con más barracones.

En el resto de colegios el primer día de clase transcurrió con normalidad. En total, 23.209 comenzaron el curso en colegio y escuelas infantiles del municipio. Esperan un nuevo centro los alumnos de La Aljorra, y ampliaciones los de La Palma y El Bohío. La Federación de Padres cree que es necesario mejorar la mayoría de los centros, por su antigüedad.