Castejón: «La Comunidad no está siendo leal con Cartagena»

Ana Belén Castejón, caminando por la calle Mayor de Cartagena./ Pablo Sánchez / AGM
Ana Belén Castejón, caminando por la calle Mayor de Cartagena. / Pablo Sánchez / AGM

La alcaldesa de la ciudad portuaria asegura que «las mayorías absolutas están en peligro de extinción. Pero no me veo pactando con MC para gobernar»

Gregorio Mármol
GREGORIO MÁRMOLCartagena

Diálogo y consenso son los términos que con más frecuencia pronuncia la alcaldesa de Cartagena en una etapa en la que con solo seis concejales ha logrado sacar adelante el presupuesto municipal de 2018 con el insólito respaldo de 24 de los 27 concejales de la Corporación. Ana Belén Castejón (Cartagena, 1979) encara la recta final de sus dos años de mandato (los dos primeros años gobernó su exsocio José López, de MC) dispuesta a materializar los proyectos planificados en los últimos meses con prioridad a barrios y diputaciones. Entre sus prioridades destaca exigir a la Comunidad Autónoma un «mejor trato» a Cartagena.

- Ha superado el primero de sus dos años de mandato y en nueve meses habrá elecciones. ¿De lo logrado en este tiempo de qué se siente más satisfecha?

- Afronto esta recta final con ganas y energía, porque es ahora cuando se va a poder ver el trabajo que hemos hecho en este tiempo. Estoy orgullosa es de haber traído la tranquilidad al Ayuntamiento, haber contribuido a que impere otro espíritu a la hora de pactar y demostrar a los cartageneros que se pueden sacar adelante los grandes temas dando participación a todos los grupos políticos. Para mí ha sido importante, porque asumimos la alcaldía en un ambiente de crispación casi constante. El debate ahora puede ser contundente, pero sin saltarse la línea roja del respeto.

«Llevamos un año con las normas transitorias y es hora de que el Gobierno regional les dé luz verde» Urbanismo

-Pero el ambiente tranquilo será dentro del gobierno, porque algunos plenos siguen siendo ingobernables y crispados.

- No se crea. Durante los plenos hay algunos repuntes, siempre de los mismos, pero estoy satisfecha de cómo transcurren. Los protagonistas [de los momentos de tensión] son los que son y al final cada uno queda retratado. Los plenos deben servir para que los cartageneros se sientan orgullosos de que en su ciudad hay debate y diversidad de opiniones. Los grupos políticos están ideológicamente alejados pero son capaces de ponerse de acuerdo en cuestiones muy importantes para el municipio.

- ¿En qué porcentajes reparte el mérito de aprobar el presupuesto municipal en minoría pero sin apenas contestación de la oposición?

- No lo diré yo. Solo puedo decir que me siento orgullosa, que sé lo que he trabajado para sacarlo adelante. El presupuesto no era mío, sino de todos, pues todos los grupos políticos tuvieron un borrador y aceptamos enmiendas a un documento que es herramienta para el desarrollo de Cartagena.

- Por todo ello, ¿está siendo esta legislatura de mucho trabajo interno y poco vistosa? Hay muchos ciudadanos que hablan de cuatro años perdidos, pues no perciben progreso en la calle.

- Es cierto que la mayor parte de mi tiempo la ocupo en procurar sosiego y tranquilidad para tomar las mejores decisiones. Pero es lo que toca ahora, gobernar en minoría. Eso no significa que estemos obviando otras cuestiones. Los concejales trabajan para que salgan a contratación proyectos, se puedan ejecutar y conseguir las actuaciones que los vecinos del centro, de los barrios y de las diputaciones demandan. Cada miembro de mi equipo de gobierno tiene muy clara cuál es su misión y responsabilidad.

«Vamos a trabajar para que haya otra rebaja del agua y de otros impuestos y tasas municipales» Fiscalidad

- Bien. Pero en la calle, el ciudadano no percibe que se estén haciendo demasiadas cosas.

- A partir de ahora vamos a ver muchos proyectos que ya están en contratación.

-¿Habrá otra rebaja del agua?

-Vamos a trabajar para que así sea.

-¿Y de impuestos y tasas?

- Vamos a verlo también. Queremos. Tenemos el margen que tenemos y estamos en el tramo final de legislatura. Pero allí donde haya una posibilidad para que el ciudadano pueda acceder a un servicio en las mejores condiciones y podamos hacer un guiño a aquellos que más lo necesitan, claro que sí. Hay que reactivar el mercado empresarial para demostrar que la inversión en Cartagena es rentable.

- Para que Cartagena sea ese lugar atractivo para invertir hacen falta herramientas esenciales, como un Plan General de Ordenación Urbana tumbado judicialmente y unas normas transitorias que no terminan de salir adelante. ¿Espera avances en breve?

- Los espero. Pero este asunto está ahora en el terreno de la Comunidad Autónoma y espero que actúe pronto para solucionar una de las herencias que nos dejó el Partido Popular. Todo lo que dependía del Ayuntamiento ya está hecho. Y ya ha salido a contratación el avance del Plan General. Le toca ahora al presidente de la Comunidad [Fernando López Miras] demostrar que Cartagena es prioritaria, porque llevamos un año viendo las normas transitorias. Es hora de que el Consejo de Gobierno les dé luz verde. Aun así, le diré que avanzamos, se están concediendo más licencias urbanísticas y estamos haciendo un esfuerzo titánico para que el municipio no se resienta.

«El presidente López Miras tendrá que aclarar en septiembre qué va a pasar con el Hospital del Rosell» SANIDAD

- ¿Está siendo leal y colaboradora la Comunidad con el Ayuntamiento en este tema de las normas transitorias urbanísticas y en otros, como la financiación para pagar competencias impropias?

- No está siendo leal. Cartagena necesita más implicación de la Comunidad y tiene que verse. El presidente tiene que decir alto y claro qué va a pasar con el Hospital del Rosell. Tiene que decirme qué está pasando para que su gobierno y su partido no cumplan una ley aprobada por unanimidad en la Asamblea Regional. Eso ya no es deslealtad con el Ayuntamiento, que también, sino con toda la ciudadanía de la comarca. En septiembre, el presidente tiene que decirme qué va a pasar con el Rosell. ¿Qué argumento de peso hay para incumplir algo tan importante? Además de venir a ruedas de prensa y hacerse fotos, ¿me podría decir el presidente qué presupuesto recibe Cartagena en proporción a su número de habitantes? No me vale que me contesten que hemos recuperado el plan de barrios y diputaciones, que se lo pedí en nuestra primera entrevista, porque llega con una cantidad irrisoria comparada con el plan que dejamos de tener en 2012. Apenas un millón de euros en dos ejercicios. ¿Qué más ha invertido la Comunidad?

- ¿Qué necesidades debe cubrir la Comunidad?

-En materia de patrimonio arqueológico no han invertido apenas nada. Por ejemplo, el Foro Romano sale con capital privado: la Fundación Repsol. Del Teatro Romano no se sabe nada. Ahora hemos sacado el plan director del Anfiteatro y vamos a optar al 1,5% cultural. Cartagena es un atractivo destino turístico, pero no se invierte. ¿Qué ha hecho el gobierno de López Miras por nuestro patrimonio? ¿O por nuestra economía? ¿O para que funcione el turismo? La gente está harta del postureo de los políticos y quiere soluciones. El Gobierno regional debería ver en Cartagena un aliado para seguir creciendo. ¿Cuál es el municipio que puede ser más rico y aportar más al proyecto regional? Echo en falta que los presupuestos regionales lleven partidas concretas para Cartagena.

-¿Cómo es su relación con el Puerto? Usted es consejera y el presidente de ese organismo, Joaquín Segado, lo es también del PP cartagenero. ¿Influye eso en la relación institucional?

-Cada uno le da su impronta personal al cargo y es cierto que con el anterior presidente, Antonio Sevilla, había muy buena relación y muy buena predisposición. De hecho, dejó en el tintero proyectos que me gustaría que el nuevo presidente también tuviera sensibilidad para apostar por ellos. Serían de colaboración con el consorcio Puerto de Culturas, de carácter turístico y en el ámbito portuario. En cuanto a la relación entre instituciones, estoy tranquila porque tenemos un secretario de Estado de Infraestructuras, Pedro Saura, que es el responsable de los puertos españoles y si el actual presidente no tuviera claro que hay que trabajar por Cartagena, que espero que sí, estoy segura de que habrá puntos de encuentro.

-¿Está de acuerdo con quienes dicen que Cartagena pierde oportunidades por retrasar la fecha de llegada del AVE?

-No. Rotundamente, no. Los vecinos y empresarios que estuvieron en la reciente reunión con los técnicos de Adif que diseñaron el anterior proyecto lo saben: nada se puede retrasar cuando nada había. Por eso, en el tema de Cartagena está todo tan claro. Entiendo que la ciudadanía no crea nada en materia de infraestructuras ferroviarias, porque tuvimos una alcaldesa [Pilar Barreiro, del PP] que daba un baile de fechas y no se empachaba. Nada se ha cumplido. Todo eran promesas. Ahora en el Ministerio [de Fomento] han visto que hemos llevado una resolución municipal firmada por todos los grupos políticos y apoyada por los vecinos. Inmediatamente se han convocado reuniones y conseguimos que en la última semana de julio los técnicos de Adif estén con los vecinos en el paso a nivel de Pozo Estrecho y La Palma. Por eso pido a los ciudadanos que pongan cada cosa en su justa medida. Yo nunca he dado fechas de llegada y no he dado un paso sola, sino con grupos políticos, vecinos y empresarios. Para mediados de septiembre habrá más noticias. Compartiremos y seguiremos avanzando.

- Como el AVE tarda en llegar, ¿le exigirá al secretario de Estado que ponga un tren en condiciones para acortar el viaje de Madrid?

- Fíjese si hay voluntad política, que no se lo he tenido que recordar. Él lo ha puesto sobre la mesa, porque es plenamente consciente de lo que se vive en Cartagena. Lo está valorando, como otras propuestas para la mejora de la situación ferroviaria. Estamos estudiando la situación.

- ¿Pero habrá mejoras pronto?

- Eso no me corresponde a mi decirlo. Insisto en que yo lo he traslado y sé que hay voluntad. Sé también que el delegado del Gobierno [Diego Conesa] quiere mejorar las cercanías y está trabajando en distintos frentes. Pero no se puede remediar de inmediato lo que lleva mal tantísimos años. Y menos con un gobierno que ha aterrizado en mitad de legislatura y con unos presupuestos ya ultimados.

- Usted ha dicho en distintas ocasiones que las mayorías absolutas en política son cosas del pasado. En su condición de futura candidata del PSOE a la alcaldía, ¿ve imposible obtener mayoría en las próximas elecciones?

- Las mayorías absolutas están en peligro de extinción. Pero esa es la esencia y la grandeza de la democracia. La sociedad ahora demanda acuerdos.

- ¿Y volvería a pactar con José López y MC para gobernar?

-Esta legislatura es apasionante, estoy aprendiendo muchísimo de la política y de la vida, y tengo muy claro lo que haría y lo que no.

- ¿Pactaría?

- Tendrían que pasar muchas cosas para pactar. Sería muy difícil, porque ha sido muy difícil. Pero no, no me veo pactando con MC.

-¿Se ve gobernando antes con el PP de Noelia Arroyo?

- Yo salgo siempre a ganar, a por todas. A hablarle a la gente a la cara, claramente. Y resultaría lógico que pudiera terminar el proyecto en la siguiente legislatura. Tampoco me veo pactando para gobernar con el Partido Popular. Claro que no.

-¿No ganar las próximas elecciones sería una decepción?

- [Largo silencio] Sería acatar lo que decida la ciudadanía. Soy respetuosa. ¿Decepción? Sí, por el cariño que percibo de la gente en la calle.

-¿Qué grandes objetivos se fija hasta final de legislatura?

- Abrir el palacio de los deportes. Aparejado a ello, dejar instalaciones deportivas de primer orden en pueblos y barrios. Terminar el Foro Romano, optar al 1,5% Cultural con el plan director del Anfiteatro y ejecutar el presupuesto.

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