La Comunidad asegura que las Normas Transitorias impulsarán la construcción y el comercio

Obras en un edificio de la ciudad, en agosto pasado. agm/ ANTONIO GIL /
Obras en un edificio de la ciudad, en agosto pasado. agm / ANTONIO GIL /

El Gobierno regional pide «responsabilidad» a Castejón, quien culpa del parón urbanístico a «los atrasos y las promesas incumplidas» del PP

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ

La presentación del acuerdo para desbloquear las obras del Plan Rambla dejó ayer un nuevo episodio en el enfrentamiento entre los gobiernos local y regional, a propósito del parón urbanístico en Cartagena. La alcaldesa, Ana Belén Castejón, citó la especial importancia del pacto con Tomás Olivo en un momento de parón en trece proyectos, algo que achacó a la mala gestión urbanística de la Comunidad Autónoma, gobernada por el PP.

La edil socialista se refirió a que el Tribunal Supremo «tumbó» en 2016 el Plan General de 2012, y al retraso y el recorte en las Normas Transitorias, tras un informe del Consejo Jurídico de la Región. Las Normas fueron pensadas para amparar durante dos años grandes proyectos de construcción de viviendas e industriales, mientras se redacta el nuevo Plan General.

Ppropuesta

Viviendas
La Comunidad plantea incorporar a la edificabilidad de viviendas parte de la que ahora se destina a otros usos.
Otro usos
Habría más flexibilidad con bares, comercios y garajes.

La regidora comparó el avance en el Plan Rambla, cuya «gestión es una competencia estrictamente municipal», con «los atrasos y las promesas incumplidas por la Comunidad».En todo caso, señaló, su gobierno tendrá «el detalle y la gentileza de enviarle a la Comunidad el proyecto, para que vean qué bien va a quedar Cartagena» y cómo el PSOE ha sido capaz de solucionar lo que «en veinte años otros no quisieron o no supieron». A su juicio, «era muy fácil». Castejón añadió que no será un problema la posible obligación de pedir un informe de inundabilidad a la Confederación Hidrográfica del Segura.

«Solo busca fotos»

Fuentes del Gobierno regional pidieron a la edil socialista que actúe «con responsabilidad», para no espantar las inversiones y la creación de empleo. Acerca del nuevo Plan General, indicaron que el proceso de elaboración «lo está liderando un gobierno de seis personas, cuando es un documento que necesita del máximo consenso».

En cuanto al Plan Rambla, en el Ejecutivo autonómico señalaron que «ir tan rápido, en temas delicados, es muy peligroso y una irresponsabilidad»; y que «con su carrera contrarreloj, solo busca fotos para sacar rédito electoral».

La secretaria general de la Consejería de Fomento, Yolanda Muñoz, volvió a instar al Ayuntamiento a que se implique en realizar la evaluación ambiental simplificada de las Normas, para que en cuatro meses se pueda impulsar proyectos en sueldos urbanos consolidados.

Según fuentes autonómicas, la propuesta de regulación temporal que la Comunidad enviará al Consistorio «favorecerá la implantación de actividades en las zonas destinados a usos residenciales de vivienda colectiva. Por ejemplo, hará más flexible la apertura de comercios, bares, restaurantes y garajes, e «incrementará la edificabilidad residencial, incorporando parte de la edificabilidad que la normativa actual permite destinar a otros usos».