Los comerciantes de Cartagena exigen medidas urgentes ante la «caótica movilidad» del casco antiguo

Un coche entra a la calle Caballero desde San Antonio el Pobre, mientras dos peatones pasan junto a la pared para evitar el vehículo. / antonio gil / agm
Un coche entra a la calle Caballero desde San Antonio el Pobre, mientras dos peatones pasan junto a la pared para evitar el vehículo. / antonio gil / agm

Los empresarios piden regular el tráfico en varias calles, instalar pivotes para separar coches y peatones y controlar las zonas de carga y descarga

Antonio López
ANTONIO LÓPEZCartagena

Coches y furgonetas aparcadas sobre las aceras o invadiendo las zonas destinadas a los peatones; camiones de reparto en doble fila ocupando gran parte de la calzada y tapando escaparates de tiendas; motocicletas pasando entre los vehículos; peatones obligados a cruzar por zonas indebidas; y turismos a más velocidad de la permitida en calles semipeatonales. Esta es la «caótica» estampa que viven a diario vecinos y turistas en el casco antiguo, una situación que los comerciantes de la zona culpan a una «mala planificación» de la movilidad y a una peor «gestión» de las zonas peatonales.

Es por ello por lo que han propuesto, en varias ocasiones, al Ayuntamiento, y lo volverán a hacer al nuevo concejal de Seguridad, Juan Pedro Torralba, una serie de medidas que podrían mejorar el tránsito de peatones y vehículos.

Las ideas son de la Asociación Centro Comercial Abierto, detalladas en un informe. Pasan por regular el tráfico y la velocidad en varias calles, instalar pivotes para separar de una forma visible a los viandantes de los coches, cambiar zonas de carga y descarga a lugares menos frecuentados por personas e, incluso, regular a través de un tique el tiempo que los camiones de reparto pueden estar estacionados en las zonas habilitadas para ello. Se trata de una situación que perjudica «en gran medida», a los comerciantes, porque a su juicio, les resta competitividad y clientela. Una de las zonas más conflictivas es, precisamente, la rotonda de la Plaza Juan XXIII. A diario se pueden ver furgonetas y camiones de reparto en doble fila, sobre la glorieta e incluso encima de la acera que da al parque, algo que dificulta el paso de los coches que por allí pasan. En los alrededores hay zonas reservadas para la carga y descarga, pero en la mayoría de las ocasiones están ocupadas por otros vehículos, incumpliendo la normativa de tráfico.

Critican que camiones, turismos y furgonetas aparcan frente a sus escaparates y que eso les quita clientes

Para evitar esta situación, desde el Centro Comercial Abierto proponen instalar máquinas expendedoras, para que los conductores saquen un tique donde se indique la hora en que han aparcado. «En esas zonas solo se puede estacionar quince minutos. Si tienen un boleto será más fácil controlarlos y hacer que cumplan con el tiempo establecido. Además, así habrá mayor rotación», explicaron desde el Centro Comercial Abierto. Esta problemática también mejoraría, indican desde este colectivo, con una mayor presencia policial y obligando a las empresas de reparto a cumplir los horarios.

Una zona muy peligrosa para ellos es la calla Caballero, que permite el tráfico rodado que viene desde San Antonio el Pobre y desde el aparcamiento de rotación que allí hay. Las obras de transformación de este callejón, que antes era peatonal, supuso cambiar el enlosado por un firme de hormigón que simula el adoquín, como en otras calles del entorno de la Plaza de San Francisco. Eso hace que muchos vecinos y turistas usen la zona central para pasar, con el consiguiente riesgo que ello supone. Los comerciantes proponen prohibir la circulación por ella y poner badenes y pivotes para separar las personas de los coches. Se trata de una zona muy transitada, en la que hay una residencia, un museo y varios negocios.

Al intentar acceder al casco histórico por la calle San Diego desde la Plaza Bastarreche, los problemas comienzan al llegar a la Plaza San Ginés, donde aparecen ya los primeros obstáculos. Al llegar a la altura de Hacienda, en la calle Campos, las dificultades incrementan, porque muchos conductores paran en medio de la calzada para recoger o dejar pasajeros.

Las zonas más peligrosas para los viandantes son la Plaza Juan XXIII y las calles Caballero y Jara

Una situación similar se vive en la calle Jara, en su desembocadura a la Plaza San Sebastián. Es una zona muy usada por los conductores de camiones y furgonetas de reparto, por su cercanía a los bares de la Puerta de Murcia. Hay momentos de la mañana que se junta hasta media docena de vehículos aparcados de manera irregular.

Más seguridad

Eso obliga a los viandantes a usar el centro de la calzada, con el consiguiente peligro que ello conlleva. En este caso, la circulación es lenta e, incluso, llega a pararse en algunos momentos. El Centro Comercial Abierto propone como solución la instalación de pivotes para la separación de los peatones y el tráfico rodado. De esta manera se aumentaría la seguridad en la zona. Problemas similares los hay en prácticamente todas las calles semipeatonales con circulación del casco antiguo. Un ejemplo es en la plaza Castellini, que es usada por los proveedores para aparcar sus vehículos, al no poder acceder a la Plaza de Icue y a las calles del Carmen y Santa Florentina.

Algunas jornadas se juntan hasta siete vehículos de reparto, algo que dificulta el paso de los peatones y el trabajo de los taxistas cuando tienen que entrar y salir con clientes. En este caso, el Centro Comercial Abierto propone habilitar una zona de carga y descarga en la Plaza del Cuartel del Rey. «La gente pasa por la calle Puerta de Murcia y como está prácticamente tapada la visibilidad en la Plaza Castellini, no entran a nuestros negocios. Tanto es así, que en los últimos siete meses han cerrado tres comercios», explicó la dueña de la tienda de ropa PDF, Flori Acosta.

El Gobierno local tiene previsto someter a debate la segunda fase de peatonalización que el anterior ejecutivo planteó. Lo hará en el Consejo local de Comercio, que se convocará en septiembre. Los comerciantes plantearan en él sus medidas para mejorar la movilidad en el centro.

El Ayuntamiento prepara un plan para mejorar la circulación

La Oficina de Tráfico del Ayuntamiento de Cartagena prepara un plan especial para mejorar el tráfico en la zona del casco antiguo, donde muchas mañanas supone una auténtica ratonera para muchos conductores. Fuentes del Gobierno local indicaron que aún «no hay nada concretado ni definitivo», pero que «hay que racionalizar el tráfico en calles que no soportan el volumen de coches que ahora tienen». Se trata de una de las principales demandas de la Asociación Centro Comercial Abierto y de los vecinos que viven en el casco antiguo. El nuevo plan podría estar listo para finales de este mismo año. Tanto un colectivo como otro exigen participar en las negociaciones, para, al menos, aportar sus ideas y propuestas.

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