El comedor estival llega a 1.300 niños

Niños participantes en las actividades del Colegio Stella Maris, ayer, en corro. / j.m. rodríguez / agm
Niños participantes en las actividades del Colegio Stella Maris, ayer, en corro. / j.m. rodríguez / agm

La lista de demandantes se ha reducido hasta las 82 familias que esperan plaza

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

El programa de Escuelas de Verano que acaba de iniciar su tercera edición permite a 1.300 niños, alumnos menores de 12 años, participar en actividades lúdicas, siempre con un componente formativo, y completar su alimentación con un desayuno y una comida en once colegios de todo el municipio. La lista con más de 800 aspirantes en espera ha sido revisada y reducida hasta quedarse en la décima parte. Hay 82 familias que esperan a que haya un hueco este mes para que entre su hijo. En agosto, el número se reducirá a 67.

Once colegios acogen las actividades para que chicos de hogares con rentas bajas y en riesgo de exclusión pasen las vacaciones sin problemas

«Hemos conseguido mantener vivo el programa este año, pese a que gestionamos unos presupuestos prorrogados», aseveró ayer la alcaldesa, Ana Belén Castejón, respaldada por la vicealcaldesa, Noelia Arroyo, durante una visita al colegio Stella Maris de la Barriada Virgen de la Caridad. Allí, un equipo de docentes trabaja de lunes a viernes con 42 niños, entre los que están representadas también varias minorías raciales. Castejón, a la que también acompañó la concejal de Educación, Irene Ruiz, mostró su «orgullo» por poder acoger a los chavales y darles una alternativa de ocio y formación, seguida de una dieta adecuada a su crecimiento, en previsión de que no la puedan recibir tan completa en casa. Prestarles atención puede ayudarles a sobrellevar los días de verano, si los dos padres trabajan y no pueden estar junto a ellos.

Las actividades básicas y el comedor son gratis y están orientadas, sobre todo en este último caso, a niños de familias con las rentas más bajas. El resto tienen un coste moderado y acorde a las características asistenciales del programa. En estas escuelas infantiles de verano también se enseña a sus participantes a mantener la higiene personal.

Los talleres van desde la estimulación de la imaginación creativa para los más pequeños, al teatro, malabares, lectura y escritura, ciencia y experimentos, cuentacuentos, matemáticas, deporte y relajación.

Los centros educativos elegidos están distribuidos para vertebrar barrios. Son los colegios de enseñanza infantil y primaria Aníbal (Los Mateos), Asdrúbal (Lo Campano) Stella Maris, Vicente Ros, Vicente Medina, San Isidoro (El Algar), San Ginés de la Jara (El Estrecho de San Ginés), Mediterráneo (La Manga del Mar Menor), Luis Vives (El Albujón), Azorín (Molinos Marfagones) y Antonio Ulloa.