Los Camachos sigue creciendo mientras los empresarios esperan el desbloqueo de la ZAL

Nave de almacenamiento de la empresa de distribución de artículos de informática y nuevas tecnologías Depau en plena construcción, en el polígono industrial Los Camachos. Rodríguez / agm/ J. M.
Nave de almacenamiento de la empresa de distribución de artículos de informática y nuevas tecnologías Depau en plena construcción, en el polígono industrial Los Camachos. Rodríguez / agm / J. M.

Depau mejora su distribución, Estrella de Levante monta un almacén y Talmadi construye otras tres naves para alquilarlas

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

A pasos muy pequeños pero muy visibles, los empresarios de la comarca continúan haciendo grande el polígono Los Camachos y apostando por una zona industrial en plena expansión. Mientras, siguen a la espera de que se desbloquee el proyecto de construcción de la zona de actividades logísticas (ZAL), paralizada desde hace casi medio año. La ampliación de las instalaciones de la distribuidora de artículos de informática y nuevas tecnologías Depau y de la fabricante de productos de cosméticos y complementos alimenticios Marnys (Martínez Nieto SA) y la llegada de Logística Jomar y Raisa Logística, así como la construcción de dos nuevos restaurantes, entre otros negocios, le han conferido al polígono una imagen diferente a la semivacía de años atrás.

Con el último arreón del año pasado y el de este, en la segunda fase ya se ha sobrepasado con creces la mitad de las 130 parcelas comercializadas. En la primera, los terrenos que se urbanizaron en 2004, están casi todos vendidos, a excepción de unos pocos.

Una de los últimas empresas en apostar por esta zona industrial es Depau, que estos días ultima la obra de una nave de almacenaje de 4.500 metros cuadrados, en una parcela de 25.000 metros, contigua a la de su sede desde 2011, entre las calles Circonio y Magnesio. En ella, Agustín Sánchez, gerente de esta empresa, ha invertido cerca de un millón de euros, «para mejorar la distribución de nuestros productos en toda España», explicó. El 60% de sus ventas son de artículos de informática y el resto, de nuevas tecnologías, sobre todo televisiones y videoconsolas. «Llevamos creciendo dos años a un ritmo de un 20% de media. Eso nos ha llevado a tener que ampliar nuestras instalaciones, para hacer más fácil la llegada de productos a nuestros clientes, la mayoría pequeñas empresas del sector», añadió el gerente.

Abre un restaurante junto a la gasolinera y otro lo hará, próximamente, en la avenida principal

Una de las nuevas naves es la de Estrella de Levante, que ha montado una distribuidora donde anteriormente estaba la empresa Tubacero, a la entrada del polígono, en la calle Litio. Se trata de una instalación de unos 2.500 metros cuadrados, aproximadamente.

La apuesta más firme es la de Marnys, que ultima sus laboratorios de fabricación de productos naturales de cosmética, dietética y nutrición. Pero la nave más grande es la ubicada entre las calles Hidrógeno y Actinio, justo pegada a la carretera de La Aparecida. Ocupa tres parcelas y la construcción acabó hace unas semanas. Está en una superficie de unos 25.000 metros cuadrados, aproximadamente, y según fuentes de la Asociación de Empresarios de Los Camachos ha sido levantada por la constructora Sanimar. La propietaria es una empresa afincada en Águilas dedicada a la acuicultura.

A todo ello se le une otras tres que han sido construidas por Talmadi. De su fachada ya cuelgan los carteles de 'Se alquila'. Lo mismo hizo con otra decena que ha construido desde el año 2015. Tienen una superficie de entre 300 y 1.000 metros cuadrados.

Hace unos días abrió el restaurante de la estación de servicio de Repsol que hay a la entrada del polígono por la autovía, y otro lo hará, en breve, en la calle del Carbono, cuyas obras ya han acabado. Muy cerca de allí recalará Fecar, ahora en Cabezo Beaza, de venta e instalación de ventanas de aluminio y artículos de PVC, entre otros productos.

La estrategia de esta empresa es la que «está siguiendo y seguirán muchas otras, ya que el polígono Cabezo Beaza está saturado. Ahora, Los Camachos se está convirtiendo en la zona de expansión de los empresarios de Cartagena», explicó el presidente de la Asociación de Empresarios de esta última área industrial, Antonio Betancor.

El Depósito Franco, sin fecha

Mientras, los empresarios continúan aguardando a que la Comunidad Autónoma y el Ayuntamiento lleguen a un entendimiento y le den el visto bueno a las obras de traslado del Depósito Franco, el primer paso para que la zona logística de Cartagena sea una realidad. Desde hace casi seis meses, criticó el presidente de la Cámara de Comercio -la institución impulsora del proyecto-, Miguel Martínez, «no sabemos nada de una iniciativa que podría cambiar la economía de la comarca». «Estamos muy enfadados. De los cien empresarios que se habían mostrado interesados, no sé cuántos quedarán. Entre la administración local y regional tienen que liberar el suelo destinado a este proyecto, pero aún no han llegado a un acuerdo», explicó.

La Cámara ha solicitado una reunión de la Mesa de la ZAL, de la que forman parte la Comunidad Autónoma, el Ayuntamiento de Cartagena, la Autoridad Portuaria y los empresarios, «pero como no hay novedades nos han dicho que sería perder el tiempo», señaló Martínez. Los empresarios creen que si se hubiera dado más pasos en firme en la construcción de la zona de almacenaje, el polígono Los Camachos tendría ya la mayoría de sus parcelas vendidas.