Caen con su coche a una playa de La Manga tras dormirse el conductor

En la imagen superior, unos bañistas junto al coche accidentado. Abajo, efectivos municipales atienden a uno de los heridos. / A. C.
En la imagen superior, unos bañistas junto al coche accidentado. Abajo, efectivos municipales atienden a uno de los heridos. / A. C.

Los dos ocupantes del vehículo, que sufrieron múltiples contusiones, se precipitaron por un terraplén a la altura de Monte Blanco

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ

Una cabezada al volante, en plena hora de la siesta, estuvo a punto de costarle un disgusto irreparable a Julio, de 71 años, y de su acompañante, Francisco, de 45. Y bien pudo haberse llevado por delante a los mayores y niños que, a esa hora, disfrutaban de lo que era una plácida tarde de playa en La Manga. Según los primeros indicios, el hombre de mayor edad se quedó dormido, perdió el control de su coche y acabó precipitándose desde la Gran Vía hasta la zona de baño de Calengre-Monte Blanco.

Todo ocurrió hacia las cuatro y veinte, cuando de repente el Opel Astra cayó varios metros desde lo alto de la carretera, terraplén abajo, y acabó impactando contra la arena. El estruendo del golpe sobresaltó a los bañistas, que según fuentes municipales estaban a pocos metros. La cercanía de un puesto de salvamento permitió que, de inmediato, acudieran hasta el lugar del accidente socorristas del Ayuntamiento de Cartagena.

Tras un aviso telefónico al 112, agentes de la Policía Local y personal sanitario se desplazó también hasta la zona. Allí, el equipo médico atendió a los dos ocupantes del vehículo, que según el primer parte facilitado por las autoridades autonómicas sufrieron politraumatismos.

El turismo quedó a pocos metros de un grupo de bañistas, entre ellos varios menores de edad, en la zona de Calnegre

Primero, los socorristas

Los dos heridos fueron trasladados hasta el servicio de Urgencias del Hospital Santa Lucía. Y, ante el riesgo de incendio del turismo, una dotación de bomberos del parque municipal se personó para desconectar la batería.

Mientras los funcionarios policiales redactaban las correspondientes diligencias, un equipo del servicio de Salvamento se interesó por el estado de los bañistas que fueron testigos del siniestro. Entre estos había varios menores de edad, que al igual que sus tutores relataron el fuerte «susto» que se llevaron.

El coche fue retirado de la arena por medio de una grúa y, a continuación, lo trasladaron hasta el depósito municipal de vehículos. La inspección del turismo, los datos recabados sobre el terreno y el testimonio de los dos heridos serán analizados, a partir de ahora, por la unidad de Atestados de Tráfico de la Policía Local.