Ayuntamiento y empresarios se preparan para ocho años de 'parches' al Plan Urbano

Reunión de la Mesa de Participación el Plan General, ayer por la mañana en el Edificio Administrativo. /José María Rodríguez / AGM
Reunión de la Mesa de Participación el Plan General, ayer por la mañana en el Edificio Administrativo. / José María Rodríguez / AGM

Anse y Podemos piden la paralización de la norma transitoria hasta disponer de un dictamen del Consejo Jurídico Consultivo

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLESCartagena

El Ayuntamiento se enfrenta a un periodo que puede durar hasta ocho años sin un Plan Urbano definitivo. La alcaldesa, Ana Belén Castejón, y el coordinador municipal de Desarrollo Sostenible, Jesús Giménez, se apoyaron en el dictamen de un técnico municipal de Urbanismo para justificar la necesidad de contar con una norma transitoria que evite una situación de inseguridad jurídica. Pero en ella incluyen, por ejemplo, la autorización a construir en los núcleos urbanos consolidados de Galifa y Perín, en la zona protegida de Cabo Tiñoso y Sierra de la Muela, sin esperar a la aprobación del Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN).

Castejón y Giménez dirigieron una reunión de la Mesa de Trabajo Plural y Participativa del PGOU, a la que acudieron los portavoces de todos los grupos municipales, junto a representantes del Observatorio Ciudadano de Cartagena y del grupo ecologista Anse. Estos dos últimos colectivos fueron invitados expresamente por Castejón. La norma transitoria pretende consolidar el suelo urbano (distinto del urbanizable) en el que se permite construir casi sin restricciones, tras la anulación el año pasado del Plan General aprobado en 2012. El objetivo es eludir las limitaciones del documento de 1987, que es el que quedaría vigente.

Núcleos rurales en la zona oeste
La norma transitoria permite construir en Galifa, Perín y posiblemente El Portús, sin esperar al PORN.
Escombreras
Se reducen las lindes entre edificaciones industriales. Una zona hacia el Gorguel aparece como urbana consolidada.
Mar Menor
Los ecologistas censuran que se consolida mucho suelo urbano para construir en núcleos costeros.
Proyectos urbanísticos
La urgencia de aprobar la norma transitoria se atribuye a la existencia de proyectos confirmados que no están en entredicho. Podemos pide modificaciones puntuales.

La nueva reglamentación ofrece solución, según Castejón y Giménez, a varios proyectos que están pendientes de aprobación, como la construcción de una torre de once pisos en el antiguo patio del Colegio Adoratrices y el proyecto para construir bloques de viviendas en un solar de Wssel de Guimbarda, al lado del Pabellón Central. También al complejo de Promociones Sierra Minera en la barriada de José María Lapuerta.

La normativa exprés para construir en suelo urbano tendrá que ser prorrogada en 2019

La norma transitoria incluye prácticamente todas las modificaciones puntuales del texto elaborado hace veinte años. Su aprobación en la sesión del 25 de este mes está prácticamente garantizada. MC y PSOE contarán seguro con el apoyo del PP, ya que el diseño de sus principales líneas de actuación lo ha hecho el Gobierno regional, del mismo partido. Ciudadanos también apoyará ese plan. Posteriormente será sometido a un mes de alegaciones. Entrará en vigor a final de año para regular el urbanismo en Cartagena hasta finales de 2019. «Si no se aprueba esta norma, hablaríamos de millones de euros bloqueados durante muchos años», dijo el portavoz municipal de Ciudadanos, Manuel Padín.

Al mismo tiempo se iniciará el procedimiento de elaboración de un verdadero Plan General, que será largo, por lo que lo más probable es que la norma transitoria tenga que ser prorrogada. Si se cumple el dictamen técnico que trascendió, serán necesarias dos o incluso tres prórrogas más, con sus correspondientes actualizaciones, hasta el momento en que se pueda contar con un plan urbano completo y vigente.

El presidente de la Cámara de Comercio, Miguel Martínez, que también acudió a la reunión, defendió la necesidad de tener una norma transitoria para evitar la pérdida de inversiones que ya están planificadas. También para transmitir seguridad a quien esté interesado en invertir en Cartagena.

Anse y Podemos descalificaron esa estrategia urbanística tanto en la forma como en el fondo. La formación morada subrayo que sus reglas «se han elaborado de espaldas a la ciudadanía y solo son un intento de saltarse las tres sentencias anulatorias que pesan sobre el Plan de 2012». Por su parte, la organización ecologista pidió la «paralización» de unas normas urbanísticas que «no tiene precedentes en la Región y que ha sido preparadas por los técnicos de la Comunidad Autónoma que elaboraron el Plan General que tumbó la justicia». A su juicio, lo razonable es pedir un dictamen del Consejo Jurídico Consultivo.

Aparte de censurar el procedimiento de aprobación, el director de Anse, Pedro García, explicó que el croquis que acompaña al borrador de la norma transitoria incluye «un montón de zonas que se consolidan como urbanas». Entre ellas aparecen los núcleos rurales de Galifa, Perín y es probable que también El Portús. Así se podrían construir viviendas sin esperar a la aprobación del Plan de Ordenación de Recursos Naturales, bloqueado en la Comunidad.

El plan admite parte de las reivindicaciones de los vecinos de la zona oeste pero, por ahora, deja otras fuera. Los representantes de sus habitantes pretenden la legalización 76 núcleos rurales (como Perín y Galifa) y de unos veinte núcleos de población, constituidos por la agrupación de al menos tres viviendas. En esta idea de los vecinos también se planteó la reducción de la parcela mínima urbanizable a 500 metros cuadrados, y en la disminución de 30.000 a 20.000 metros en áreas con protección paisajística, de flora y de fauna. Para Anse, no se puede admitir el permiso a construir en la zona oeste. En el Plan General de 2012 ese sector no se tocaba y se dejaba en blanco, a la espera de que la Comunidad Autónoma se pronunciara. Sin embargo, lo que propone Urbanismo es aplicar la última Ley del Suelo y dejar el terreno urbano expedito para que quien quiera construir acuda directamente a pedir un dictamen de la Administración regional, sin ninguna traba del Ayuntamiento.

Crecimiento en Escombreras

La instalación de nuevas empresas en Escombreras (de momento solo hay una iniciativa confirmada, la de una fábrica de aceites vegetales) justifica para el Ayuntamiento la relajación de las normas sobre distancias entre construcciones. Pero además, Anse ha detectado en el plano de las normas transitorias la consolidación como urbana de una lengua de tierra junto a la refinería de Repsol, antes de las estribaciones que hay camino del vertedero del Gorguel.

Miguel Martínez vio crucial esa consolidación de suelo y los técnicos municipales han dado el visto bueno a su inclusión en el texto que va al Pleno. Sin embargo, hay funcionarios de la Comunidad Autónoma que pusieron pegas a incluir esa parte.

García también cuestionó que se consolida como urbano el suelo de crecimiento en localidades del Mar Menor en una regla temporal, en lugar de esperar al Plan General.

Cambios en la edificación

La inclusión de las modificaciones puntuales de plan y de otras actualizaciones de la legislación regional y estatal tendrá también sus consecuencias. Éstas van desde la autorización a que los locales comerciales y los despachos procesionales de menor tamaño tengan un aseo unisex en lugar de dos, hasta las facilidades para hacer áticos retranqueados en las zonas urbanas en las que hay autorizados menos pisos. Asimismo, se adoptan nuevas reglas urbanísticas en la construcción de aparcamientos con más plazas por edificio y mayor tamaño.