El Ayuntamiento busca una empresa que gestione las sillas de las procesiones

Trabajadores de una empresa concesionaria de sillas en una foto de archivo./Antonio Gil / AGM
Trabajadores de una empresa concesionaria de sillas en una foto de archivo. / Antonio Gil / AGM

La convocatoria queda desierta y el Consistorio acelera el proceso para sacar otra vez el concurso o, por falta de tiempo, negociar con una firma

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

A menos de veinte días para el comienzo de las procesiones de Semana Santa, el Ayuntamiento de Cartagena se ha metido en un lío monumental. El concurso público para la gestión de las sillas y tribunas, cuyo plazo de presentación de propuestas acabó el pasado jueves, quedó desierto. Ninguna empresa optó a la concesión del servicio y ahora, el Consistorio se ve en la obligación de acelerar la maquinaria, para buscar una empresa que quiera hacerse cargo de ello.

Según un portavoz de la alcaldía hay dos opciones: sacar de nuevo el concurso para que se presenten empresas o bien, visto el escaso éxito de la convocatoria anterior, negociar con posibles licitadores. La misma fuente indicó que el Gobierno local está estudiando ambas opciones.

La Asociación de Empresarios de Hostelería de Cartagena (Hostecar) había pedido al Ayuntamiento facilidades para implantar un nuevo sistema de gestión más eficiente. Pero al no tener contestación, retiró su oferta hace dos semanas y advirtió de que no facilitará la instalación de sillas ante terrazas. El presidente de este colectivo, Juan José López, criticó ayer la actitud del Consistorio y auguró que como el año pasado «tendrán que rebajar el precio de la concesión, algo que supondrá perder dinero municipal por culpa de una mala gestión».

En 2018, la empresa adjudicataria de la concesión renunció a pocos días de iniciar el montaje. Eso obligó al Ayuntamiento a buscar otra empresa, Sillas Gil. Pero ésta puso como condición para trabajar una rebaja en el canon de 30.000 euros.

El presidente de Hostecar insistió en que sea la empresa que sea «no consentiremos que nos pongan sillas delante de nuestras terrazas, porque así lo exigía la convocatoria que ahora ha quedado desierta». Y es que todos años los hosteleros ha tenido disputas con la empresa que ha gestionado las sillas, porque las instalan frente a sus veladores.