Arroyo culpa del colapso de Comisaría al delegado por ignorar al Ayuntamiento

Un grupo de inmigrantes, el lunes en Comisaría junto a la carpa donde fueron ubicados. / PABLO SÁNCHEZ / AGM
Un grupo de inmigrantes, el lunes en Comisaría junto a la carpa donde fueron ubicados. / PABLO SÁNCHEZ / AGM

La vicealcaldesa lamenta que los inmigrantes llegados en pateras pasaran la noche en sillas, en vez de ser atendidos por colectivos sociales

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ

La vicealcaldesa de Cartagena y concejal de Bienestar Social, Noelia Arroyo, culpó ayer al delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Francisco Jiménez, del colapso vivido en los últimos días en las instalaciones de la Comisaría tras la nueva oleada de pateras, por haber «ignorado» el ofrecimiento de ayuda del Ayuntamiento. Arroyo lamentó la situación sufrida el lunes por medio centenar de inmigrantes argelinos, que pasaron la noche en sillas, bajo una carpa de lona, hasta que Cruz Roja les asistió por la mañana.

La concejal, del PP, reiteró la «necesidad» de que el Ejecutivo central acepte la «colaboración» de Servicios Sociales y de la red de acogida, en la que están integradas las entidades Accem y Cepaim, para las estancias temporales de 72 horas.

Se trata de dar «una asistencia digna y en las mejores condiciones posibles» a los extranjeros y evitar contribuir al 'efecto llamada' de nuevas embarcaciones. A su juicio, si España lanza el mensaje de que las avalanchas de pateras colapsan sus recintos y de que grupos de inmigrantes son puestos en libertad por falta de espacio para alojarlos, mientras se tramita su deportación, la ruta marítima hasta Cartagena se consolidará como vía de entrada ilegal al país.

Arroyo precisó que el equipo de gobierno «no está en contra de que la atención que se hace ahora en el puerto se realice en mejores condiciones, de que la Policía amplíe sus instalaciones o de que la zona de espera pueda ampliarse». Pero no ve «lógico» ni «necesario» un Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) en el puerto, cuando el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Sangonera (Murcia) está cerrado». Pidió que el Estado lo adecúe y amplíe para estancias de medio y largo plazo.

MC mostró su preocupación por «la magnitud del problema y la aparente descoordinación entre administraciones», y considera que «la alarma social está más que justificada». «Además del drama humanitario, estas llegadas provocan inseguridad entre los cartageneros», dijo el portavoz adjunto de MC en el Ayuntamiento, Jesús Giménez, quien pidió una reunión con el delegado.

MC ve «descoordinación»

El edil cargó contra Arroyo «por afirmar que Cartagena está preparada, sin tener las competencias ni tener en cuenta a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado»; y contra el PP, por decir que la apertura del CATE dañaría la imagen turística, cuando «gestionó» activarlo a través del exdelegado del Gobierno Francisco Bernabé y del expresidente del Puerto Joaquín Segado.

Giménez ve «razonable y necesario un CATE en Cartagena que impida que se den desórdenes y permita dar un trato humano a los inmigrantes», siempre que la ubicación «no interfiera en el normal funcionamiento de las dársenas». También planteó que, «teniendo en cuenta la larga tradición regional de desplazar infraestructuras portuarias, se debería valorar instalarlo en Murcia, quizás junto a la aduana», en Sangonera la Seca.