Arrancan los tiradores para forzar la puerta de la Casa Maestre

Una mujer pasa junto a la puerta expoliada. / PABLO SÁNCHEZ / AGM
Una mujer pasa junto a la puerta expoliada. / PABLO SÁNCHEZ / AGM

La Policía Nacional descubrió el expolio y comprobó que el asalto al edificio protegido de la Plaza San Francisco no había sido consumado

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

La Casa Maestre, edificio modernista protegido cuya fachada noble da porte a la Plaza San Francisco, fue objeto de un violento expolio y un intento de asalto a última hora del jueves. Una o varias personas arrancaron y se llevaron los tiradores de la doble puerta que da acceso al vestíbulo, que a su vez conduce a las viviendas de los pisos superiores. También intentaron, pero no consiguieron, llevarse las aldabas. Un portavoz del Grupo Unión, propietario del edificio, informó de que la Policía Nacional descubrió lo sucedido y le dio el aviso. Los agentes, acompañados por representantes de la empresa, entraron en el edificio para ver si alguien había penetrado en él y comprobaron que no. Como medida de precaución, esta mercantil quitó los llamadores. El portavoz indicó que la Policía cree que los autores de los destrozos tenían intención de forzar la puerta, pero no lo consiguieron.

Ahora el portal de madera muestra los rodales en los lugares que ocupaban estos remates metálicos. La noticia del expolio corrió como un reguero de pólvora por las redes sociales. Incluso ha habido llamamientos para que los propietarios de chatarrerías que hayan recibido o reciban piezas de este tipo comprueben su origen.

El edificio es uno de los inmuebles de referencia en el casco histórico. Fue un encargo de la familia Maestre al arquitecto catalán Marcelino Coquillat Llofriú en 1906, aunque las obras las dirigió Víctor Beltrí. El proyecto tiene como referente la Casa Calvet de Gaudí, en Barcelona, como lo atestiguan las líneas curvilíneas de las balconadas, de los miradores y de las ventanas. La familia propietaria tuvo miembros ilustres, como José Maestre, que llegó a ser jefe del partido conservador, alcalde de La Unión, presidente de la Junta de Obras del Puerto y ministro en algunas legislaturas. Tras la Guerra Civil, los Maestre perdieron la casa, que pasó a manos de la empresa minera Peñarroya. El Grupo Unión se hizo con sus activos, entre ellos este edificio, a finales del siglo pasado.

Antes de quedar desocupados, los bajos fueron sede del Banco Central Hispano. Hasta hace tres años, el bajo acogió una oficina de atención al público del Banco Santander. Ahora, dos grandes carteles colocados en la fachada anuncian que el inmueble está en alquiler. Desde entonces ha habido una oferta para convertir al menos una parte en una galería comercial y gastronómica, que finalmente no llegó a buen puerto.