La Armada se refuerza con nuevos buques para el control del litoral

Un oficial, en uno de los centros de control del barco./Pablo Sánchez / AGM
Un oficial, en uno de los centros de control del barco. / Pablo Sánchez / AGM

Llega a Cartagena el primer patrullero de último diseño que actuará contra la inmigración ilegal y el narcotráfico

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLESCartagena

El buque de acción marítima 'Audaz', que arribó al Muelle de la Curra, y el 'Furor', al que se espera en enero, inaugurarán a finales de 2019 una nueva etapa en la vigilancia de la seguridad de las aguas costeras españolas y las misiones en el litoral de otros países. El almirante de Acción Marítima, Manuel de la Puente, reveló durante una visita al primero de estos buques que ambos están equipados para realizar operaciones durante seis meses cada año, lo cual incrementará en dos (un 50%) la media de 120 días de las viejas corbetas 'Cazadora' y 'Vencedora', a las que sustituyen.

El 'Audaz' y el 'Furor' forman parte de la media docena de naves de la serie de nuevos patrulleros de altura de fabricación española, de los que cuatro llevan años en activo en el eje Canarias-Cádiz. Se trata de los llamados buques de acción marítima (denominación reducida en la jerga militar a sus iniciales, BAM), proyectados en la década pasada para modernizar la vigilancia de las aguas costeras españolas y dar más autonomía y capacidad a la Armada en sus misiones en aguas litorales de otros países. Entre ellas, están, según recordó De la Puente, la 'Operación Atalanta' de protección contra la piratería en el Cuerno de África (Somalia) y la 'Operación Sofía', de lucha contra las mafias que hacen negocio con el flete de pateras llenas de inmigrantes irregulares para que lleguen a las costas europeas. El 'Audaz' (P-45) y el 'Furor' (P-46) se alternarán con sus cuatro barcos gemelos en estas tareas y en otras como la vigilancia en el Golfo de Guinea (Atlántico), junto a las que surjan. Lo harán con una ventaja comparativa inicial respecto a las antiguas corbetas reconvertidas en patrulleros de altura, de los que solo quedan en activo el 'Infanta Elena' y el 'Infanta Cristina', recordó el almirante. La principal es un equipamiento que no solo permite estar 35 días de misión sin tocar puerto sino también repetirla hasta completar 270 días en la mar cada año. «Lo habitual antes era una media de 120 a 140 días anuales. Los cuatro primeros barcos nuevos han llegado a estar el doble con buen rendimiento. En el caso de los que se incorporan ahora, bajaremos un poco ese ritmo hasta dejarlo en 180», dijo De la Puente.

Un año en pruebas

El comandante del 'Audaz', Emilio Damiá, indicó que todo eso es posible porque estos nuevos buques están equipados con unos adelantos tecnológicos que minimizan las averías y permiten estar mucho tiempo a máxima capacidad operativa. «Yo destacaría el sistema integrado de comunicaciones que incorporan estos dos últimos barcos y que es obra de Navantia Sistemas; también la planta propulsora mejorada que no tienen sus cuatro barcos gemelos, así como el sistema de seguimiento por satélite de última generación, obra de Indra; y el radar Skyfender de exploración de superficie y de control de aproximación de aeronaves», detalló. El barco tiene un helipuerto en la cubierta de popa y un sistema electrónico de contramedidas para defenderse de ataques submarinos. Mide 93,9 metros de eslora (longitud) y 14,2 de manga (anchura), pesa 2.840 toneladas y tiene unos motores combinados diésel y eléctricos para llegar a los 22 nudos de velocidad.

El 'Audaz'

Medidas
Eslora: 93,9 metros; Manga: 14,2 metros; Peso: 2.840 toneladas; Calado: 4,5 metros.
Prestaciones
Velocidad máxima: 22 nudos
Capacidad
Tripulación: 48 personas (6 oficiales, 10 suboficiales y 32 marineros)
Propulsión
Motores: 2 diésel y 2 eléctricos
Comunicaciones
Radares: Exploración de superficie Indra Skyfender
Armamento
Artillería: Cañón de 3 pulgadas (76 milímetros); Sistemas: Combate Scomba, Control de Armas con director Optrónico Dorna. Contramedidas electrónicas ESM / ECM Rigel.

Los equipos y la tripulación serán puestos a prueba durante un año, que coincide con el de garantía del buque, desde su entrega en Cádiz el pasado 27 de julio. Su entrada en servicio a pleno rendimiento tendrá lugar en esa misma fecha del año que viene, «lo cual no quiere que no actúe antes, en situaciones de flagrante delito», terció el vicealmirante De la Puente. La fase de comprobación del funcionamiento del barco tocará a su fin en diciembre; después tendrá lugar el ajuste definitivo de su tripulación, formada por 48 personas: seis oficiales, seis suboficiales y 32 marineros.

Este mismo protocolo se seguirá con el 'Furor'. Si se incorpora, como está previsto, en enero de 2019, a principios de 2020 estará plenamente operativo para vigilar el litoral, proteger las comunicaciones marítimas, luchar contra el tráfico de armas y de drogas, abortar la piratería, colaborar contra el terrorismo por vía marítima y proteger bienes estratégicos en la franja costera española. Estos barcos también disponen de barreras para participar, de manea limitada, en operaciones de limpieza de contaminación en el mar y depósitos para recoger residuos.

Con base en Cartagena, estos barcos se centrarán en la vigilancia del Mediterráneo, pero con capacidad para actuar allí donde lo requiera la Armada. Junto a los seis BAM, la Armada mantendrá por ahora en activo el 'Infanta Elena' y el 'Infanta Cristina', «que demostraron hace poco en el Golfo de Guinea suficiente capacidad operativa, pese a sus 40 años», explicó De la Puente. Estos últimos barcos serán retirados cuando se pueda construir y poner en servicio una nueva serie de seis BAM.

«Actuaremos con mayor eficiencia en nuestras misiones»

«Tras un largo periodo de construcción, incorporamos dos barcos que todavía tendrán por delante un año de evaluación operativa, dotación de repuestos y pertrechos y comprobación de sistemas para asegurar que todo responde a lo que se le pidió al astillero. Después, desde la base definitiva en Cartagena, participarán a pleno ritmo en los despliegues en el Océano Índico y el Mediterráneo, en el marco de las operaciones Atalanta, contra la piratería, y Sofía, contra las mafias de la inmigración ilegal», manifestó el almirante de Acción Marítima Manuel de la Puente. Añadió que también actuarán en el Golfo de Guinea y donde sean requeridos. «Permitirán mantener estos operativos pero con mayor eficiencia, ya que son barcos mejor preparados, que tienen una mayor autonomía y son más baratos y sencillos de desplazar hasta los escenarios de operaciones». El Almart, que los tendrá a su mando, sigue en pruebas para asumir el Mando de Vigilancia y Seguridad Marítima. «Profesionalizaremos al personal del centro de control y afrontaremos algunos cambios de organigrama», dijo.

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