La Armada aún no tiene fecha para sustituir el barco, el 'Neptuno' y 'El Camino Español'

Gregorio Mármol
GREGORIO MÁRMOL

El jefe del Estado Mayor de la Armada, almirante general Teodoro López Calderón, aseguró ayer en La Curra que la reciente aprobación de 7.331 millones de euros para nuevo material de las Fuerzas Armadas hasta 2032 es el «inicio» de la renovación del equipamiento militar español, que había sufrido una «ralentización» por la crisis económica.

No obstante, avisó de que hay que «ir poco a poco» en esa tarea. «No podemos pretender ahora hacerlo todo de golpe» añadió y recordó que es el Estado Mayor de la Defensa el que debe establecer las «prioridades». Por ello, evitó dar una fecha sobre el momento de dar de baja el 'Hespérides', que se encuentra en la recta final de su vida útil operativa; el buque de salvamento y rescate 'Neptuno' y el buque de transporte ligero 'El Camino Español'. «No puedo decir cuándo porque también hay otras prioridades en los Ejércitos de Tierra y Aire», aseguró.

López Calderón sí destacó que el submarino S-80 que fabrica en Cartagena la empresa pública Navantia para la Armada puede generar «oportunidades de exportación» a otros países una vez se concluya la serie de cuatro unidades aprobada por el Ministerio de Defensa.

El jefe de la Armada recordó que, al igual que los submarinos S-80, las nuevas fragatas F-110 garantizarán una carga de trabajo «bastante importante» para las factorías de Navantia en Ferrol, que construirá los buques, y de Cartagena, donde se realizan los motores de las cinco unidades encargadas.

Una vez superados los problemas de diseño de la serie S-80, cuya primera unidad ya está muy avanzada, «va a ser un gran submarino» y «punta de lanza» en los sumergibles convencionales con propulsión independiente del aire que «va a haber en el mundo», lo que permitirá que haya «oportunidades de exportación», según el almirante.