«Aposté por la convivencia y las becas al no poder cambiar la LOMCE»

Carlos Amat. / alfonso durán / agm
Carlos Amat. / alfonso durán / agm

Carlos Amat Fernández, miembro del Consejo Escolar del Estado

MIGUEL LAJARÍN

Carlos Amat Fernández (Murcia, 1996) es el único estudiante de la Región que forma parte del pleno del Consejo Escolar del Estado (CEE) y, durante mucho tiempo, también ha sido el único murciano que ha participado en el órgano consultivo del Ministerio de Educación (en junio Francisco Cantero, de la FAPA-RM 'Juan González', entró como representante del grupo de los padres). Carlos Amat estudia Ingeniería Informática en la Universidad de Murcia y acumula una larga trayectoria dentro de la Confederación Estatal de Asociaciones de Estudiantes CANAE y de su marca en la Región: la Federación Murciana de Asociaciones de Estudiantes (Femae).

-¿Dónde empezó su interés por la educación?

-Tener maestros en casa y un profesor que hacía comentarios sobre las leyes educativas fue lo que me llevó a iniciarme en la participación estudiantil. Escuchaba quejas sobre las reformas que había constantemente en el sistema educativo, y a la misma vez los problemas históricos de la educación no se ponían sobre la mesa.

-¿Se tiene en cuenta la voz estudiantil en el Consejo Escolar del Estado?

-Creo que el Consejo tiene una buena percepción del trabajo que hacemos desde CANAE como representantes del estudiantado, pero es el gobierno nacional el que tiene la capacidad de que esas opiniones puedan trascender a legislación.

-¿Qué temas ha defendido durante los años que lleva en el órgano consultivo?

-Entré en una época en la que no había posibilidad de cambiar la LOMCE y apostamos por otros temas como la convivencia escolar y el decreto de becas. Eran cuestiones que estaban olvidadas y no se le ponía la dedicación que era necesaria. Con el gobierno socialista se puso en marcha una reforma de la ley y estuvimos trabajando en ella para añadir mejoras como estudiantes. Pero no se llegó a tramitar por la convocatoria de elecciones.

-¿Qué se siente al ser el único murciano miembro del CEE?

-Es muy fructífero que haya alguien de la Región para ver cuando hay desigualdades. Y para señalar marcadores negativos que tenemos en la Región, como el abandono escolar. Aunque lo más anecdótico es que he tenido la oportunidad de representar a la Región en el Consejo Escolar del Estado, pero en cambio nunca he podido representar a los propios estudiantes murcianos en el consejo escolar autonómico.

-Usted una vez dijo que mientras los políticos se lanzaban acusaciones que no solucionaban nada, los estudiantes seguían sufriendo en las aulas. ¿Está enfadado con la clase política?

-Cada septiembre nosotros y los docentes volvemos a las aulas y no siempre esos cambios que necesitamos y que son compartidos por la comunidad educativa se materializan. En España no se está haciendo política para cambiar la educación. Pero creo que no estoy enfadado porque en algún momento transformé ese sentimiento en desilusión. Las cosas no cambian al ritmo que deberían y parece que a casi nadie le importa la educación.

-¿Es posible cambiar de sistema educativo?

-Sí. En mi etapa hemos podido cambiar las reválidas y mejorar las becas del Ministerio. A pesar de que no siempre se tiene en cuenta todas nuestras propuestas, sí hay personas en política que creen que la comunidad educativa tenemos que aportar y cambiar la educación. Y cuando los políticos estén dispuestos a reformar el sistema por completo, los estudiantes estaremos ahí.

-¿Por qué estalló el intento de pacto educativo nacional?

-El motivo oficial fue que el PSOE se levantó de la mesa del pacto por no alcanzar un acuerdo en la financiación mínima del 5% del PIB. Pero hubo muchos partidos desde el principio que no se creían el pacto. Había un proceso en el parlamento y otro en el Consejo Escolar del Estado y no estaban coordinados.