ANSE denuncia el riesgo de arrastre de residuos en la rambla de Benipila

Escombrera ilegal de Los Segados, en una imagen tomada el 14 de junio. / j. m. rodríguez / agm
Escombrera ilegal de Los Segados, en una imagen tomada el 14 de junio. / j. m. rodríguez / agm

Los ecologistas advierten de que la escombrera ilegal de Los Segados invade ya el cauce público y supone un riesgo para la salud de los vecinos

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ

La Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE) ha reunido pruebas de que la escombrera ilegal de Los Segados ha invadido ya la rambla de Benipila, lo que supone un riesgo de «arrastre de materiales voluminosos y residuos de todo tipo, en caso de avenida». Un informe de la organización ecologista advierte de que la acumulación de al menos 10.000 toneladas de residuos. «residuos de construcción y demolición, voluminosos, electrodomésticos, residuos sólidos urbanos, neumáticos usados, plásticos, maderas y residuos peligrosos -como placas de fibrocemento, baterías y envases contaminados-» puede ser empujado aguas abajo, en dirección a la ciudad de Cartagena, en caso de lluvias torrenciales.

ANSE, que presentó el año pasado una denuncia ante la Fiscalía por presuntos delitos contra el medio ambiente, considera que también hay riesgos para la salud de los vecinos de este paraje rural, situado cerca de La Aljorra.

La Fiscalía pidió en noviembre que un juzgado instara a la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) a aclarar si la escombrera invade la zona de policía de la rambla. A preguntas de 'La Verdad', el organismo de cuenca afirmó que no puede aclarar públicamente si esta parte del territorio, cuya vigilancia compete a sus inspectores, está afectada por los vertidos clandestinos.

Aguas subterráneas

En todo caso, ANSE afirma que sí. Es más, el colectivo naturalista asegura que la escombrera «no está afectando únicamente a la zona de policía, sino también a la de servidumbre y al propio dominio público hidráulico». Así, el colectivo que dirige Pedro García argumenta que la ribera de la rambla «ha sido directamente afectada por el vertido de escombros, como se puede comprobar» en fotografías tomadas en la zona en mayo.

Los ecologistas apoyan, además, sus afirmaciones en una serie de ortofotos y en «los estudios del Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables», que sitúa varios tramos de la rambla de Benipila entre las Áreas con riesgo potencial significativo de inundación (ARPSIs). Benipila «limita al norte con la escombrera», que afecta ya a varias parcelas «colindantes con la zona inundable determinada para los periodos de retorno de 100 y 500 años, y totalmente incluida dentro de la zona de policía de este cauce». Para ANSE, hay un claro incumplimiento de la Ley Aguas, en lo relativo también a los riesgos para las aguas subterráneas.

Según los datos recopilados por ANSE, entre los años 2009 y 2016 «se vertió una cantidad aproximada de 6.384 metros cúbicos», por lo que tomando como densidad media 1,6 toneladas por metro cúbico, «equivalen a 10.214,4 toneladas de residuos». Esta cifra puede incluso quedarse corta, ya que la zona fue utilizada también como una cantera ilegal desde 1997 a 2002 y «se desconoce si el relleno del hueco que se abrió para extraer tierras se hizo con piedras y tierras limpias, o con residuos». La acumulación de material alcanza ya los 4,9 metros de alto.

Precinto y eliminación

El entorno, añade ANSE, «no presenta ningún tipo de cierre perimetral», para evitar el paso de camiones con residuos, y «aparentemente tampoco se ha realizado actuaciones de impermeabilización que eviten la contaminación del suelo o de las aguas subterráneas». Tampoco hay «cubriciones del material vertido que impidan su transporte aéreo, el contacto con las aguas pluviales y el impacto paisajístico».

En definitiva, advierten los ecologistas -que remitirán su informe a la Fiscalía, la Guardia Civil, la CHS, la Consejería de Medio Ambiente y la Consejería de Sanidad-, «la escombrera no cumple la legislación vigente» y hay «un impacto ambiental y sobre la salud que debe ser tomado en consideración» de forma urgente. Es necesario adoptar medidas para «eliminar los residuos vertidos de forma incontrolada y los riesgos medioambientales y sobre la salud».

Riesgo de respirar partículas tóxicas, por las placas de uralita

Como ya hizo Fiscalía, ANSE denuncia el riesgo de que los vecinos respiren fibras de amianto, por la «degradación» de placas de uralita. Los ecologistas recuerdan que, en este asunto, tienen competencias las consejerías de Medio Ambiente y Sanidad de la Comunidad Autónoma. Sobre el Ayuntamiento, que denunció a las empresas sorprendidas en numerosas ocasiones por la Policía arrojando residuos, ANSE denuncia que la escombrera «es incompatible» con el Plan General de Ordenación Urbana. Según el Sistema de Información Territorial de la Región de Murcia (SITMurcia), la zona está clasificada como «Suelo No Urbanizable, Terrenos Agrícolas de Cultivo Tradicional», donde rige la prohibición de usos industriales, como canteras y vertederos.